«Siempre surge algo bello de la inconsciencia, del riesgo y del coraje»

Gari, en una imagen promocional./
Gari, en una imagen promocional.

Gari. El legazpiarra y Maldanbera presentan hoy en el Victoria Eugenia el disco 'Beste denbora batean', un canto a las pequeñas cosas

Juan G. Andrés
JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

En su segundo álbum junto a Maldanbera, Iñaki Igon Garitaonaindia (Legazpi, 1963) ha contado con letras de Igor Elortza, Jon Benito, Juan Luis Zabala y Mari Luz Esteban. El artista ha querido poner el «foco» en aquellas «pequeñas cosas diarias que son, sin duda, la recompensa para una existencia más feliz».

- ¿Por qué ha elegido ese tema?

- Trato de gestionar la rutina como medio hacia un equilibrio que me permita desarrollar aquello que me motiva, y es en esa rutina en la que, impensablemente, me encuentro más cómodo. Creo que esas pequeñas cosas del día a día -dar de desayunar a los pequeños, llevarlos a la escuela o simplemente tomar un café y leer el periódico- pasan desapercibidas si no estás familiarizado con la rutina.

- ¿Pero qué encuentra de atractivo en la rutina?

- Quizá el atractivo esté en ese orden que permite poner el foco en lo cotidiano y sentir los cambios que van produciéndose para poder así vivirlos con distinta intensidad. Es cierto que para una persona activa y nerviosa como yo llegar a este punto no ha sido una tarea fácil.

- ¿Y puede haber poesía en la vulgaridad? En 'Denbora' canta: «Bizialdi bat gehiago daukat aurretik / Beste bizialdi arrunt, liluragarri bat gehiago». ¿No son «vulgar» y «prodigioso» adjetivos contrapuestos?

- Soy músico, escribo canciones, y responder a si hay poesía en la vulgaridad.... Me encanta esa vulgaridad tan denostada que nos hace más fuertes y a la que parece que debamos esquivar. Venir de la 'inconsciencia' a esta nueva existencia ha sido una larga travesía, no muy apta para 'cardiacos'.

La cita

Cartel
Gari & Maldanbera.
Lugar
Teatro Victoria Eugenia (Donostia).
Día
Hoy.
Hora
20.00.
Precio
12 euros.

- En la rueda de prensa se declaró «un hombre triste» marcado por la melancolía. ¿Es este disco un intento de separarse de esa imagen?

- Cada uno está marcado por su trayectoria vital y en mi caso, la tristeza o la melancolía quizás estén más presentes. Para la grabación de este disco he querido que Jon Aguirrezabalaga (WAS) me acompañara como productor musical, ya que me ha ayudado a superar esas 'taras'...

- Además de sobre las pequeñas cosas, el disco habla también de la memoria, las obsesiones, la infancia...

- Cada disco supone una nueva aventura, un camino que emprender y que nunca sé cuándo va a comenzar ni finalizar. Es ahí, en esa indeterminación, en la que empiezo a ponerme nervioso y a relacionarme, a escribir, a mirar, a hablar más de la cuenta, a soñar, a lanzarme al vacío, al barro... Hasta que llega ese momento en el que quiero volver a casa.

- Ha incluido una versión en castellano, 'Canción de las simples cosas', popularizada por Mercedes Sosa...

- Llevo unos años volviendo al maravilloso mundo de la música latinoamericana y elegí algunas canciones como posibles para incluir en el disco, entre ellas varias cantadas por Mercedes Sosa y por Pablo Milanés. Nos decidimos por 'Las simples cosas' porque venía al hilo de la temática mayoritaria del álbum.

- ¿Está de acuerdo con eso de que «el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo»?

- Me encanta lo que dice y canta Mercedes Sosa en esa tremenda canción.

- La ha adaptado con economía de medios, apenas voz y piano. ¿Quería una versión básica?

- No tengo una gran voz y no soy un gran intérprete, así que la suerte estaba echada. Creo que el resultado demuestra lo que yo quería demostrar: una versión sobria y austera cuyo peso reside en las palabras.

- Precisamente, el piano está muy presente en el álbum y, además, es usted quien lo toca. ¿Cómo ha sido recuperar este instrumento?

- La relación que he mantenido con la música desde niño ha sido como muy bipolar: soy de esas personas que no han disfrutado nada estudiando clásico. De todas formas, desde hace unos pocos años disfruto mucho con la música, tanto en directo como estudiando en casa, y estoy muy orgulloso de ello.

- Se le ve satisfecho con el resultado de 'Beste denbora batean'...

- Uno pierde la perspectiva sobre el trabajo propio, pero estoy muy a gusto con la labor que estoy haciendo. 'Beste Denbora Batean' es un paso más en la dirección marcada.

- ¿Supone un avance con respecto a 'Estutu' (2016)?

- Complementa lo iniciado con 'Estutu', donde he creado mi espacio sonoro para encontrarme cómodo y donde doy un paso más para afianzar la idea de lo que quiero transmitir, que son canciones sencillas al servicio de las ideas, todo ello vestido con una sonoridad contemporánea.

- Se diría que ha encontrado una nueva voz o, al menos, parece más cómodo en una sonoridad cada más cercana al pop de texturas electrónicas que al rock clásico...

- Me interesa estar bien, buscar dentro de mí, conocerme y sentir que crezco. Ello hace que mis canciones caminen también en esa dirección, como no podía ser de otra manera, y eso quizas incide y acentúa eso que llamas «nueva voz». Es obvio mi desarraigo del rock and roll, me siento mas cercano a cierta música popular contemporánea, pero también soy feliz con un pedal de saturación y un buen delay.

- Por primera vez en su carrera se ha autoeditado un disco. ¿Ha sido por convencimiento o porque no le ha quedado más remedio?

- Nadie es ajeno hoy en día a los cambios que estamos viendo y viviendo en todos los ámbitos, estamos ante una nueva sociedad y el mundo de la música está evolucionando de modos distintos. Ha sido un reto muy bonito trabajar junto a una editorial como Konpartitu, un proyecto nuevo, diferente y ligado a la música desde una perspectiva muy diferente.

- Acaba de abrir usted una tienda en Indautxu...

- Pertenezco a esa estirpe de músicos, como Lambchop, que no solo se dedican a la música, sino también a los negocios, él con una empresa de limpieza de moquetas y yo con una tienda de puericultura. Son las pequeñas cosas de la vida...

-No sé si imaginó cuán visionario estaba siendo al cantar en 1984 con Hertzainak aquello de «Euskadin rokanrolak ez du inoiz dirurik emanen»...

- Hoy somos mas pobres que en los 80 y nuestro sistema de protección hace aguas por muchos lugares. Del estado de la música en este nuestro pequeño país mejor no hablar, que lo hagan los comisarios político-culturales tanto de la derecha abertzale como de la izquierda abertzale, así como los constitucionalistas progresistas y los nacionalistas españoles.

- En marzo me decía que la nostalgia tiene poco espacio en su día a día, pero en 2019 quiere celebrar el 35º aniversario del primer disco de Hertzainak con Josu Zabala. ¿En qué formato?

- Preparando las sesiones de grabación de 'Beste denbora batean' me percaté de que en 2019 se cumplían 35 años del debut de Hertzainak y me vi demasiado viejo... Así que hablé con Josu para preparar un pequeño set de canciones de Hertzainak en formato dúo -él con la triki y yo con la guitarra acústica- para presentarlo en los conciertos del nuevo álbum o incluso en un formato más especial junto a Maldanbera y diferentes invitados.

- Intuyo que les habrán tentado varias veces para regresar...

- Hertzainak es un proyecto finalizado. Al igual que los años 80 no volverán, tampoco lo hará Hertzainak: no tendría ningún sentido.

- Ha frimado ya una decena de discos como Gari. ¿Cómo describiría la evolución de su carrera en solitario?

- No tengo ni idea de cómo describirlo. Cómo decía antes, no soy muy dado a la nostalgia, por lo que se me hace muy difícil ponerme a mirar atrás para describir mis andanzas musicales. Trato de vivir al día, ensayo a ensayo, concierto a concierto y con paso corto.

- ¿Y hacia dónde le gustaría encaminar ese paso?

- Siempre hacia el sur.

- ¿Lo dice en sentido literal o figurado?

- El sur, al igual que Maldanbera, significa para mí tranquilidad; siento que mi vida ha transcurrido por lugares fríos, he subido por puertos que nunca acababan y Maldanbera me lleva al descanso, al disfrute de comenzar a bajar el puerto y disfrutar de las vistas, sin prisas por llegar a ninguna parte, al igual que el sur...

- ¿A veces es necesario perder el norte?

- Soy defensor de la inconsciencia, del riesgo, del coraje y de la valentía como herramientas para enfrentarnos a nuestros miedos. Ahí siempre surge algo bello.