Fun & Serious, paraíso para videojugadores

Diversión en el Fun & Serious/ M. Salguero
Diversión en el Fun & Serious / M. Salguero

El festival en el BEC de Barakaldo prevé una afluencia de 25.000 visitantes durante todo el fin de semana

EFE BILBAO.

El festival Fun & Serious Game ha convertido el recinto vizcaíno de Bilbao Exhibition Centre (BEC) en un paraíso para los videojugadores, que hasta mañana pueden divertirse con las últimas novedades del sector en un evento que espera atraer a 25.000 visitantes. La octava edición del Fun & Serious, considerado el mayor festival de videojuegos de Europa y que se ha convertido en punto de referencia de la industria, ha llevado este año su Fan Zone al BEC, ubicado en Barakaldo, lo que ha permitido multiplicar casi por cuatro la superficie disponible.

Frente a los 4.000 metros cuadrados de las pasadas ediciones en el Palacio Euskalduna de Bilbao, la Fan Zone del Fun & Serious Game cuenta ahora con 15.000 metros cuadrados en los que se conjuga la diversión, el ocio y la cultura con el negocio que supone el sector de los videojuegos.

La primera jornada del festival vivió ayer largas colas para entrar al pabellón 2 donde se desarrollan las actividades, con jóvenes aficionados a los videojuegos y familias que acudieron aprovechando el puente escolar. Además de la posibilidad de jugar a algunos de los títulos más populares, como 'League of Legends' o 'Fortnite', con un área de competición compuesta por un centenar de puestos, el programa de actividades incluye conferencias, mesas redondas y torneos de videojuegos.

Para los nostálgicos, el Fun & Serious cuenta por primera vez con una zona 'retro' en la que se puede realizar un viaje en el tiempo gracias a la exposición de piezas clásicas, entre las que se encuentra un Magnavox Odyssey, un aparato de 1972 que está considerado la primera consola de la historia.

El visitante dispone, además, de un circuito de pruebas para manejar los robots de la saga Star Wars, una zona dedicada al manga y la cultura japonesa, un espacio para adquirir juegos clásicos y otro en el que probar algunos de los juegos que desarrollan las denominadas industrias «indies».

 

Fotos

Vídeos