'Sensible', una espiral de desenfreno en el desamor

Los protagonistas de 'Sensible', en un momento de la representación./SERGIO PARRA
Los protagonistas de 'Sensible', en un momento de la representación. / SERGIO PARRA

Música, danza e interpretación se unen en la función que protagonizan hoy Kiti Mánver y Chevi Muraday en el teatro Principal

ROBERTO HERREROSAN SEBASTIÁN.

En 1824 la aristócrata francesa Constance de Salm publicó 'Veinticuatro horas en la vida de una mujer sensible', una novela epistolar en la que la narradora escribe 46 cartas en un solo día a su amado, al que ha visto traicionarla con otra mujer. Un texto que sedujo a otros grandes escritores, como Stefan Zweig, que lo tomó como inspiración para escribir 'Veinticuatro horas de la vida de una mujer'. El autor y director Juan Carlos Rubio, que esta vez es también coproductor junto a Concha Bustos, ha realizado una versión libre que sitúa la historia en 1959 y en Nueva York.

Una versión que aporta un personaje que no existe en el original. Lo encarna Chevi Muraday. «Es un hombre que también está marcado negativamente por el amor», explica su compañera de escena, Kiti Mánver. «'Sensible' es un bello espectáculo en el que yo desde la palabra cuento un sinfín de sensaciones y Muraday desde las coreografías y su cuerpo narra y aporta una emotividad más varonil».

La representación

Lugar
Teatro Principal.
Fecha
Hoy.
Hora
20.00 horas.
Precios
10 y 18 euros.
Duración
90 minutos.

En las cartas que escribe Constance, que así se llama también el personaje, Kiti Mánver dice expresar «la multitud de estados de ánimos por los que puede pasar una mujer, con esa capacidad que tenemos nosotras de mostrar más los sentimientos y las emociones».

El papel más difícil

Trabajar con el coreógrafo y bailarín madrileño Chevy Muraday, Premio Nacional de Danza en 2006, ha significado para Mánver «uno de los regalos que me ha dado la vida últimamente. En escena ni nos miramos, compartimos el espacio pero somos dos personajes ausentes», cuenta la actriz que con casi cincuenta años haciendo teatro dice que su Constance es el papel más difícil que ha hecho «porque debo soltar una ingente cantidad de palabras y emociones maravillosas y, al mismo tiempo, incorporar la danza y el movimiento de Chevi».

En la hora y media que dura la obra, Kiti Mánver interpreta a una mujer «que pasa por el amor, el odio, la desesperación; vuelve al amor, a la envidia. Esta mujer posee la capacidad de reírse de sí misma, sabe que se dirige a un lugar que no augura nada bueno, pero aun así no quiere dejar de hacerlo. Ella entra en un mundo especulativo sobre el amor, el arte, algo que lleva a cabo plena de imaginación, de emoción, de desesperación y también de venganza».

 

Fotos

Vídeos