Kokoshca: «Seguimos en el 'underground' por una especie de conciencia de clase»

Iñaki López, Iñigo Andión, Amaia Tirapu y Álex López forman Kokoshca. / DV
Iñaki López, Iñigo Andión, Amaia Tirapu y Álex López forman Kokoshca. / DV

Hoy ve la luz 'El Mal', un disco que los navarros presentarán el 5 de enero en el Dabadaba y que mezcla rock con cumbia, flamenco y bolero

Juan G. Andrés
JUAN G. ANDRÉS SAN SEBASTIÁN.

Tras el salto de popularidad que supuso su anterior trabajo, 'Algo real' (2015), el combo navarro regresa con 'El Mal' (Sonido Muchacho), doce temas grabados en los estudios Garate de Andoain con Kaki Arkarazo a los mandos. En ausencia de Iñigo Andión (bajo), son Amaia Tirapu (voz, guitarra y teclados) Iñaki López (voz y guitarra) y el donostiarra Álex López (batería) quienes responden.

- ¿Por qué dedicarle un disco al mal?

- Iñaki López. El mal nos atrae porque somos un poco roussonianos: creemos en la bondad del ser humano y nos sorprende que esa misma especie sea capaz de hacer cosas malignas. (Risas) El disco se titula así por Luis F. Bayo, del grupo Espanto, que en la preproducción se percató de que en varias canciones aparecía el mal.

- Amaia Tirapu. Un mal que te acecha en todas partes: en la sociedad, en ti mismo...

- 'El Mal', la última canción, es un inventario de cosas y personas maléficas: el Lorazepam, el economista liberal Milton Friedman, los máster de emprendimiento, las catas de gintonics... Aparece incluso Juan Carlos Girauta, dirigente de Ciudadanos, liderando una conga en el Congreso de los Diputados...

- I. L. Es la canción más bruta y panfletaria. Refleja nuestra visión de la sociedad entre el humor, la crítica y el dadaísmo, a veces con un punto demagogo. Está dividida en partes: primero hablamos de las modas, después de la medicación y las drogas legales, luego hay una parte más libre con cambios de ritmo... Y hacia el final va aumentando lo chungo y hablamos de élites pedófilo-satanistas, del 'caso Bar España', del presentador Jimmy Savile...

- El disco comienza con 'El rey' y el lamento de Amaia: «Yo no aguanto más, que alguien me gobierne, por favor». ¿Es un dardo contra una sociedad cada vez más dócil?

- A. T. Sí, un niño ha matado al rey y no sabe qué hacer porque no nos enseñan a pensar ni a ser libres. A los tres años empiezas en el colegio y tienes un puñetero horario, profesores que te dicen que pintes, que te sientes, que salgas al recreo, que te calles... Estás robotizando toda tu vida. Luego están la familia, los jefes, la hipoteca... Es muy jodido salirte de lo establecido.

- I. L. Y también está el desasosiego que puede provocar ser libre de verdad.

- 'Alarma' habla del uso que el poder hace del terrorismo para mantener el control de la sociedad...

- I. L. Ese tema empezó como una crítica a nuestra condición de voyeurs en los atentados más mediatizados pero fue cambiando hacia la manipulación del Estado, al que le interesa dejar en shock a la población para lubricarla con mil medidas. Es un poco 'La doctrina del shock', el libro de Naomi Klein...

- ¿Y 'Las chicas'? Podría pasar por un himno de empoderamiento femenino. ¿Lo es?

- A. T. Esa canción nos la regaló Luis, de Espanto. La escribió inspirado en 'Las chicas', una novela de Emma Cline sobre las seguidoras de Charles Manson. De hecho, el inicio es un 'sample' de las canciones que entonaban cuando iban a declarar al juzgado, risueñas y cogidas de la mano. La iba a cantar Iñaki pero quise hacerlo yo para reivindicar a las mujeres: no hay muchas canciones hechas por chicas para chicas.

- I. L. Y menos para ese tipo de chicas. (Risas) Lo guay de las canciones es el misterio que encierran. Tú has visto un componente feminista pero una amiga me dijo que le parecía un poco machista. Al final, el arte refleja al espectador: la verdad es la tuya, no la nuestra. La verdad es, primero, la canción, y luego, lo que interpreta quien la escucha.

«¿Cuál es la cultura de Kokoshca? ¿La jota? ¿El flamenco? ¿Los bertsos? Ninguna en concreto...»

-¿Es su disco más político?

- A. T. No sé, a mí la palabra 'política' me da asco... Igual antes teníamos una actitud más naif, pero siempre hemos ido un poco a la contra, sólo que ahora quizá profundizamos más en las letras.

- I. L. O tal vez influya también la coyuntura política de España, Cataluña, el auge de la ultraderecha...

- Pese a la oscuridad que reina en el disco, el himno 'Seguiremos en pie' ejerce de contrapeso.

- I. L. Es que Iñaki nunca se hunde, yo le admiro: sería un gran coach.

- ¿El 'coaching' no entraría también en la categoría de El Mal?

- Amaia. (Risas) Pero es un coach bueno, se le da bien levantar a la peña.

- I. L. Toda la carrera de Kokoshca va de las dos cosas, del yin y el yang, del mal y buen rollo, pero no como algo maniqueo: todos nos deprimimos y todos nos entusiasmamos.

- Otros temas son 'Frío', 'Txomin' y 'Calle lloviendo', de fuerte onda flamenca. Han bromeado al decir que es su aportación a la polémica del apropiacionismo cultural...

- I. L. Es que lo del apropiacionismo es una estupidez ridícula. Gente de Granada que toca con músicos gitanos me cuenta que ellos, con su mentalidad cortoplacista, creen que les van a quitar el curro si los payos se adueñan del flamenco. Es una actitud muy conservadora y corta de miras: no se dan cuenta de que si una artista como Rosalía contribuye a convertir ese género en pop, igual hay más trabajo para todos...

- A. T. Siempre hay puristas en todo. Supongo que algunos flamencos me escucharán cantando «ali-ali-o» y dirán: «¡Es horrible!». Pero me la pela.

- I. L. Nosotros nos cagamos en los puristas y abogamos por la cultura popular de cada rincón del planeta. 'Calle lloviendo' ilustra algo a lo que llevamos tiempo dando vueltas. Nuestras influencias son principalmente anglosajonas pero si como artista quieres trascender y profundizar en tu mensaje, igual debes mirar hacia tu cultura sin renunciar al rock. ¿Pero cuál es la cultura de Kokoshca? ¿La jota? ¿El flamenco? ¿Los bertsos? Ninguna en concreto...

- A. T. Una mezcla de todo.

- I. L. El folclore yanqui es el country y el blues, de donde nace el rock, pero, ¿cuál es nuestro folclore? Es difícil responder en una España en crisis que nadie sabe lo que es, pero nos gustaría profundizar en cierta cultura de tradición oral española o castellana, hablar de eso, aunque nos falta formación.

- 'El Mal' se inicia precisamente con una especie de jota breve...

- I. L. No es exactamente una jota pero puede recordar, y al final de 'Calle lloviendo' hay una frase -«La tierra me quiere enterrar»- de una grabación de campo del folclorista García Matos.

- También se han 'apropiado' del bolero en 'Me arranqué la piel a tiras' y 'Tarde', y de la cumbia en 'Bom Bom'. Les ha quedado un álbum muy variado...

- A. T. Antes nuestras canciones se dividían entre las de rock and roll y las más oscuras, pero ahora el abanico es más amplio.

- I. L. Yo tenía miedo de ser ecléctico sin personalidad: meter una canción pop, otra rock, una cumbia... Al final se puede quedar en una anécdota pero creo que tenemos una voz personal.

- ¿Y cómo se ven en el futuro?

- Álex López. Queremos crecer no por ambición, sino para lograr un directo mejor. En el último año hemos tocado mucho y cada vez más rápido, en plan punk, pero 'El Mal' quisiera defenderlo de otro modo. Antes hacíamos 'Hay una luz' y dos canciones oscuras, y luego todo estaba dirigido al pogo. Igual ahora prefiero dejar fuera 'No volveré' y tocar otras cosas.

- I. L. Sí, estaría bien no ser tan complacientes, aunque 'No volveré' permite acabar los conciertos muy arriba.

- A. T. Pero yo estoy harta de eso. Me encantaría hacer un concierto sólo de temas nuevos.

- ¿Aspiran a salir del 'underground'?

- A. T. Iñaki y yo nos ganamos la vida con Kokoshca...

- I. L. Malvivimos de la música y nos gustaría trascender más, tocar en México, Argentina y Perú... Pero me temo que no saldremos del 'underground'...

- A. T. ¡No digas eso! Ahora estamos mejor que hace tres años...

- I. L. ¿Pero dónde estamos? Llevan diez años diciéndonos que vamos a dar el salto y si no lo hemos hecho ya, igual es que no lo vamos a dar, pero no es ningún drama... Además, ¿qué grupo de nuestro entorno ha salido del 'underground'? ¿Los Punsetes? ¿Triángulo de Amor Bizarro? ¿Carolina Durante? Vamos a seguir siempre en el 'underground', pero no lo veo como algo negativo ni como un fracaso: casi es una especie de conciencia de clase.

- A. T. Ganar más dinero y tocar en América es factible...

- I. L. Sí, llegar al nivel de Triángulo de Amor Bizarro tal vez sí, pero de ahí a que Red Bull te monte un concierto en la plaza Colón como a Rosalía... (Risas)

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