Raquel Yurrita: «Crecí con la idea de que es complicado vivir de la música»

La cantante Raquel Yurrita, en una imagen promocional de su disco, 'Naked on the first date'./
La cantante Raquel Yurrita, en una imagen promocional de su disco, 'Naked on the first date'.

Actúa el próximo 2 de agosto en el Dabadaba para presentar su primer álbum de americana, 'Naked on the first date'

Patricia Rodríguez
PATRICIA RODRÍGUEZSAN SEBASTIÁN.

Hace diez años, Raquel Yurrita (Mutriku, 1973) cruzó el charco para cumplir su sueño de ser cantante. Su edad no le impidió, al menos, perseguirlo y comenzó a tocar puertas. Ahora, presenta su primer álbum de americana -género musical que fusiona country, blues y gospel-, 'Naked on the first date'. Actuará el 2 de agosto en el Dabadaba en su debut oficial.

- Usted es un claro ejemplo del tan parafraseado 'nunca es tarde'. ¿Qué cuenta tenía pendiente?

- Desde que era pequeña me gustó la música, cantar, tocar... pero siempre he sido muy conservadora en mis riesgos. Crecí con la idea de que es complicado vivir de la música y escogí estudiar Derecho, aunque toqué el piano hasta octavo en el conservatorio. De hecho, durante la carrera tocaba cinco horas al día. Empecé a trabajar en banca y llegó un momento que dije: hasta aquí. Y lo dejé para arriesgarme a conseguir lo que quería. Y cuando saltas, la ayuda aparece, como me ocurrió a mí.

- ¿Fue una decisión difícil?

- No, yo no me quería morir sin hacer esto. La vida es larga pero hay que ir cerrando objetivos vitales y en el día a día hay mucha distracción. Un día te mueres sin hacer las cosas que tú quieres y para mí eso es un drama.

- ¿Cómo fue el proceso de creación del disco?

-Tardó diez años en materializarse desde que escribí mi primera canción, 'I'm determined', que habla sobre el camino que tiene que seguir cada uno, que las soluciones de vida de unos no sirven para otros. En 2009 me marché a Los Ángeles para estudiar en el Musician Institute, uno de los mejores colegios de música moderna y es allí donde aprendí a cantar. Luego volví a San Sebastián, donde resido actualmente, y me puse a escribir canciones. Después fui madre de dos hijos maravillosos, que ocuparon el 100% de mi vida. En 2017 formé la banda con Hilario Rodeiro, Xabier Barrenetxea, y Fredi Peláez, a los que se unieron después Alejandro Mingot y Andrés Navascués y un año más tarde contacté con el productor David Darling, porque estaba decidida a grabar un disco.

«Fue alucinante grabar con David Darling; respeta mucho la voz y el sonido orgánico»

- ¿Le escribiste un correo y contestó?

- ¡Tal cual! Me respondió al día siguiente de haberle escrito. Quería un feedback de mi voz y mis canciones de alguien acreditado en la industria musical, necesitaba asegurarme de que mi proyecto tenía algún futuro. Las canciones le encantaron, las letras también le parecieron muy originales y me dijo que podíamos grabar el disco. La cinta se grabó con la banda -batería, bajo y piano- en el estudio de Beasain con un sonido vintage al que David ha sabido sacarle chispa. La parte de guitarra, pedal steel, dobro y voces la grabamos en Los Ángeles en febrero. Fue alucinante porque me encanta como productor, sus discos tienen un sonido muy orgánico, muy claro y natural y respeta mucho la voz. Además de que controla mucho el género; ha estado nominado seis veces a los Grammy.

- Su álbum 'Naked on the first date' fusiona country, blues y gospel. ¿Cómo llegó a este género?

- Mi padre me regaló mi primer casete con cuatro años, era de Anne Murray, una cantante canadiense de country. Me pasaba el día entero escuchándolo. Escuchaba muy poca música pero de forma muy obsesiva. Me encantaba Aretha Franklin, Tina Turner, Mahalia Jackson, Eva Cassidy y su versión de 'Over de Rainbow', es la mejor. Más tarde conocí las canciones de Patsy Cline, en mis veranos en Estados Unidos. Creo que crecí con ello.

- ¿De qué hablan sus canciones?

- El disco está hecho para ver el lado positivo de la vida a través de mis vivencias personales y las de gente cercana. Hablo del amor y el desamor, del dolor cuando una amistad se pierde, de ser valiente y de ser agradecido. 'A woman like me' trata de la autoestima cuando dejas una relación o lo que sientes la noche después del primer rollo en 'Night full of kisses'. No descubro nada nuevo pero el compartir nos viene bien. También incluyo una versión de 'I really don't want to know', siempre me ha gustado y sobre todo cómo la ha producido David Darling.

«Dejé mi trabajo y me marché a Los Ángeles, al Musician Institute, donde aprendí a cantar»

- En 'Used to be' hace un 'feat' con la estadounidense Janiva Magness, una grande del blues y soul...

- No sé si algún día podré devolverle el favor. Imagínate cantar con la mujer más laureada del blues, tiene un premio B.B. King, 25 nominaciones a los Blues Music Awards y lo ha ganado siete veces. En una canción hasta se prestó a hacerme los coros. Las grandes a veces son más grandes todavía en persona.

- ¿Cómo se ve dentro de 10 años?

- ¡Con tres discos por lo menos! De momento, me espera Valencia el próximo 6 de septiembre y el 28 estaré en Bilbao, el 11 de octubre en Pamplona y termino en Tabakalera el 20 de diciembre. El disco, autoeditado, está a la venta en Itunes y Amazon.