Una piedra con incisiones que podría ser el primer plano urbano vasco

Una piedra con incisiones que podría ser el primer plano urbano vasco

Apareció el año pasado en el poblado de la Edad de Hierro de Basagain, en Anoeta, que estuvo habitado a partir del siglo III antes de Cristo

Félix Ibargutxi
FÉLIX IBARGUTXI

En la campaña de 2017 del poblado de la Edad de Hierro de Basagain apareció una laja de piedra arenisca rojiza con una serie de rayas que podría ser un plano del mismo poblado. Podría tratarse del primer plano urbano del territorio vasco, o incluso de toda la península ibérica. El poblado fue habitado entre el siglo III antes de Cristo y el primero de nuestra era.

El hallazgo ha sido expuesto este viernes por el director de la excavación, el arqueólogo Xabier Peñalver -que trabaja junto con Eloísa Uribarri-, y el diputado de Cultura, Denis Itxaso. Tanto la Diputación Foral como el Ayuntamiento de Anoeta ayudan económicamente en las excavaciones, que se han llevado a cabo en los veranos de estos últimos 25 años.

El arqueólogo y el responsable foral han incidido en que «los trazados lineales realizados en las piedras de este poblado reflejan un nivel de complejidad y de abstracción de sus habitantes muy elevado, con mensajes que, ade momento, no se puedan traducir con claridad».

No es la primera piedra con grabados que aparece en Basagain. Actualmente en el Museo San Telmo se puede ver otra con rayas cruzadas que componen rombos, y que apareció hace ya bastantes años. Peñalver opina que quizá fuera una estela funeraria, y no es partidario de la tesis de que se tratara de un tablero para jugar encima, dado que es una losa pesada, difícil de transportar.

En esta última intervención arqueológica de septiembre de 2017 también han aflorado otras lajas más pequeñas con incisiones, alguna de ellas con retículas.

En todos los casos de trata de inscripciones realizadas a mano alzada. En el caso de la 'joya' presentada este viernes, está claro que los trazos fueron realizados en fases diferentes.

La piedra que se ha mostrado a los medios de comunicación es una laja de arenisca triásica de 36,5x29,5 cm y un grosor de entre 3,5 y 4 cm está grabada en la totalidad de una de sus caras, estando esta superficie dividida en dos partes aproximadamente similares mediante dos líneas paralelas en el sentido longitudinal de la pieza. Estas dos líneas, en opinión de Peñalver podrían representar la calle principal del poblado. Más o menos perpendicularmente a esa calle existen otros trazos que indicarían las diferentes edificaciones, de planta alargada. En algunos casos, esas hipotéticas casas estarían adosadas, y en otros casos habría franjas de separación.

Según ha comentado Peñalver, esta disposición coincide, a grandes rasgos con la distribución de las chozas que apareció en el poblado del Alto de la Cruz, en el municipio navarro de Cortes, que limita con la provincia de Zaragoza.

El poblado es visitable y el Ayuntamiento de Anoeta tiene instalados varios paneles informativos. Esta institución se encarga todos los años de eliminar la maleza del enclave.

La importancia de Intxur

Durante mucho tiempo existió la creencia en que, tras la Edad de Bronce, al llegar la Edad de Hierro en el último milenio antes de Cristo, los habitantes del País Vasco húmedo vivían en cuevas. Todo esto cambió cuando, en los años 1957-1959, José Miguel Barandiaran excavó el poblado de Intxur, en tierras de Aldaba, al igual que los de Basagain y Buruntza, en la cuenca del Oria.

Entonces, gracias a Intxur, se supo que los vascos de esa zona cultivaban el cereal. Fue un gran avance la aparición de granos de trigo calcinado, y de una hoz de hierro.

Basagain se encuentra sobre la carretera que une Anoeta y Alkiza. Como es habitual en los poblados de la Edad de Hierro, aquellas gentes eligieron para vivir una zona con amplias vistas. Hoy se conocen en Gipuzkoa diez poblados.

Basagain cuenta con una muralla de tres metros de ancho en todo su perímetro. Consta de dos hectáreas (20.000 metros cuadrados). Según ha subrayado este viernes Peñalver, el poblado posiblemente surgiría a resultas de las minas de hierro que existen en los alrededores, y se supone que los habitantes fundían el mineral para lograr el metal. No lejos del poblado, en los años 90 aparecieron unos restos que el equipo del Museo de la Minería atribuye a una 'haizeola' de la Edad de Hierro.

«Esa gente se dedicaba a la agricultura y la ganadería -ha comentado Peñalver-. Ha aparecido sobre todo mijo, y también cebada y avena; y en cuanto huesos de animales, cerdo y vaca mayormente. El hierro aparece en herramientas, armamento y objetos de adorno, como fíbulas. También se ve que hubo comercio con gentes lejanas, pues hace unos años aparecieron un brazalete y unas cuentas de vidrio azul que proceden de tierras lejanas».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos