Cuando el respeto se respira

La London Philharmonic Orchestra, en el escenario del Auditorio Kursaal. / SARA SANTOS
La London Philharmonic Orchestra, en el escenario del Auditorio Kursaal. / SARA SANTOS
María José Cano
MARÍA JOSÉ CANO

Mena y Perianes volvieron a respirar el mismo Beethoven en el encuentro que ayer completó la integral de sus Conciertos para Piano y Orquesta clausurando la 80 edición de la Quincena Musical. Director y pianista regalaron un nuevo y gozoso capítulo de respeto -a la partitura, al estilo, a sus compañeros de escenario-, complicidad y comunicación en un concierto brillante en el que de nuevo la London Philharmonic irradió la misma eficacia que en la primera jornada, conformando de esta manera entre todos una sensacional velada y un magnífico cierre del festival.

Esta vez la sesión incluía los dos extremos de los Conciertos para Piano y, por tanto, los más contrastados. El nº 1 como ejemplo de estilo clásico, equilibrio y transparencia y el nº 5 o 'Emperador', más romántico y con un piano y una orquesta mucho más poderosas y sonoras. En el primero Perianes hizo prevalecer el ataque cristalino, y al igual que había hecho el día anterior, se recreó en el movimiento lento, más flexible y rubato que los otros dos. Fue técnicamente irreprochable, pero sobre todo cautivador con su cuidado sonido. Juanjo Mena le dejó interpretar con libertad y entre ambos crearon un todo compacto, bien equilibrado y expresivo, construido a partir de la comprensión, la escucha, el conocimiento y el completo y prolongado trabajo realizado entre todos los músicos.

El 'Emperador' es un reto para el solista pero también para el podio, puesto que hay infinidad de acordes compartidos con la orquesta que rara vez entran con una precisión perfecta, quizá porque muchas veces se ejecuta sin suficientes ensayos. Esto no ocurrió ayer. Mena fue escrupuloso en el gesto posibilitando la exactitud desde el rigor y la veneración a la partitura, buscando junto a su compañero Perianes -siempre impecable, incansable y camaleónico en sonoridades- delicadas dinámicas, respirando a la vez y regalando, en suma, una muy expresiva lectura de la obra, que completó una valiosa integral.