Jon Plazaola: «La ópera no es más elitista que el fútbol»

Jon Plazaola, en la oficina de Intermezzo en Astigarraga. El tenor donostiarra fundó la empresa en 2004 con el objetivo de ofrecer 'coros a la carta'./IÑIGO SÁNCHEZ
Jon Plazaola, en la oficina de Intermezzo en Astigarraga. El tenor donostiarra fundó la empresa en 2004 con el objetivo de ofrecer 'coros a la carta'. / IÑIGO SÁNCHEZ

El coro titular del Teatro Real, gestionado por esta empresa de Astigarraga, opta a los Internacional Opera Awards

ITZIAR ALTUNASAN SEBASTIÁN.

En las oficinas centrales de Intermezzo, en Astigarraga, se forman muchos de los coros que participan en las óperas que se representan en toda España. La empresa cuenta con una base de datos de casi mil cantantes y el año pasado realizó 340 contrataciones. Una de sus 'joyas' es el coro del Teatro Real de Madrid, cuya titularidad ostenta desde 2010, y que acaba de ser nominado en la categoría de mejor coro en los International Opera Awards, «los Oscar de la ópera». Los responsables de Intermezzo todavía no saben si van a acudir a la gala que se celebrará en el Coliseum de Londres el próximo 9 de abril, porque «eso lo decidirán los gestores del Teatro Real». Asistan o no a la entrega de estos premios, se muestran «muy satisfechos», porque figurar entre los nominados «ya es todo un premio».

- ¿Qué supone estar nominados para los International Opera Awards?

- Para nosotros es un premio a los catorce años de trabajo de esta empresa. Nuestra labor se basa en la excelencia y eso requiere muchas horas de trabajo y una gran inversión. La nominación a los Opera Awards supone un reconocimiento a todo esto.

- ¿Con qué otros coros compiten?

- Con el de la Ópera de Munich, el de la Fenice de Venecia, el de la Ópera Cómica de Berlin, el de Perm, en Rusia, y el San Francisco Opera. Son los mejores coros de ópera del mundo, aunque es cierto que en los últimos años las críticas ya situaban a Intermezzo en su mismo nivel.

- Y una vez nominados, ¿a qué aspiran?

- Sinceramente, no creo que consigamos el premio, aunque hay que tener en cuenta que el Teatro Real tiene otras tres nominaciones en estos premios e indirectamente, estamos involucrados en todos. Creo que en estos momentos en España, y sobe todo en el Real y en el Liceu de Barcelona, se está haciendo ópera de altísimo nivel.

- ¿Cómo se creó el coro Intermezzo?

- La empresa se fundó en 2004 para ofrecer servicios de refuerzo a los coros de los teatros de ópera. En 2009 entró en concurso público el servicio del coro del Teatro Real, y aunque en un principio entre nuestros objetivos no figuraba llevar la titularidad de ningún coro, nos presentamos. El concurso no lo ganamos, pero el coro elegido no pudo cumplir con los requisitos y nos llamaron. El primer contrato fue para dos años, y posteriormente nos prorrogaron el contrato. El único componente que no forma parte de Intermezzo es el director.

- ¿Es un coro estable en cuanto a sus integrantes?

- Sí. Lo forman 51 coristas, que están en exclusiva en el coro del Teatro Real y trabajan todos los días. Representan entre diez y doce obras cada temporada y ofrecen unas 150 funciones al año. Aunque dependiendo de la ópera, a veces el coro se refuerza, como estas semanas con la representación de 'Aida', de Giuseppe Verdi .

- Porque la empresa se dedica a ofrecer 'coros a la carta'...

- Sí, trabajamos con una base de datos de casi mil coristas residentes en España, y ofrecemos servicios a teatros de España para reforzar sus coros de ópera, zarzuela o sinfónico-corales, dependiendo de las necesidades que tengan. El coro del Liceu, por ejemplo, tiene 56 coristas titulares, pero para la representación de 'Turandot' el año que viene necesita 80 voces, y esos refuerzos nos los piden a nosotros.

«Trabajamos con una base de datos de casi mil coristas residentes en España»

«La programación cultural se está recuperando, pero no estamos en los niveles de antes de la crisis»

- ¿Y cómo seleccionan las voces?

- Solemos hacer audiciones cada año y medio en Madrid y Barcelona y todos los aspirantes deben tener una titulación y capacidad de lectura musical importante, porque a veces las partituras se dan con pocos días de margen. Con esa base de datos, cuando nos llegan las solicitudes hacemos la selección de los cantantes. Trabajamos con una serie de protocolos artísticos en los que se especifica la elección de los coristas, su disponibilidad, la entrega de partituras, el control de estudios antes de los ensayos o el control de calidad de los ensayos, que están basados en la ISO 9001. Es un proceso largo y complejo, al que hay que sumar las gestiones administrativas de cada uno de los contratos. Los de refuerzo de coros suelen ser de obra y servicio, de tiempo determinado.

- ¿Qué perfil tienen los cantantes que figuran en la base de datos de su empresa?

- La mayoría son jóvenes, y muchos aspiraban a ser solistas en el mundo de la ópera pero no han conseguido su objetivo por distintos motivos. Son españoles, franceses, chinos, coreanos, alemanes o cubanos, pero todos residen en España.

- ¿Con qué entidades trabajan?

- Principalmente con el Teatro Real y el Liceu de Barcelona, pero también con las óperas de Oviedo, Bilbao, Sevilla o Mahón, entre otros. También participamos en los festival de Peralada y Santander, y desde hace tres años hacemos los conciertos solidarios de la jornada inaugural de la Quincena Musical.

- ¿Hay muchas empresas que se dediquen a esto?

- En España no, y me atrevería a decir que en Europa tampoco.

- ¿Y cómo se le ocurrió la idea de fundar una empresa de estas características?

- Como tenor profesional me daba cuenta de que los coros de las óperas tenían problemas, tanto para contratar a los cantantes, a los que no se les aseguraba en muchas ocasiones, como a nivel artístico. Por eso pensé en hacer algo profesional para prestar ese servicio a los teatros.

- Han trabajado con algunos teatros de Francia o Alemania. ¿Aspiran a ofrecer sus servicios a nivel internacional?

- Es cierto que participamos en dos conciertos en Alemania reforzando al coro Europa, y aportamos veinte voces al coro de la ópera de Burdeos para 'Don Carlo'. Pero sinceramente, en estos momentos tenemos trabajo suficiente aquí y no podemos invertir el tiempo necesario en la internacionalización. Aunque el tema queda pendiente para un futuro.

- ¿Cómo ha sido la evolución de la empresa Intermezzo?

- Siempre ascendente. Empezamos aquí participando en un concurso de composición y pronto nos llamaron para trabajar en el teatro Campoamor de Oviedo, el Liceu de Barcelona, en la Maestranza de Sevilla y en el Festival de Santander. El año que viene cumpliremos 15 años y ya contamos con 69 trabajadores fijos.

- La crisis afectó a la programación cultural. ¿Cree que se ha revertido la situación?

- Es cierto que durante algunos años se programó menos, e incluso se llegaron a cancelar algunas producciones. Pero desde el principio hemos mantenido una línea ascendente en cuanto a contrataciones y producciones. En 2016 dimos de alta a 554 personas y participamos en 191 funciones, y el año pasado se realizaron 340 contrataciones para 216 funciones. Se nota una recuperación del mercado, aunque no estamos en los niveles de antes de la crisis.

- ¿Hay alguna colaboración que recuerde especialmente?

- Ha habido muchas, pero no me olvidaré la primera vez que entramos en el Liceu, con un coro pequeño de 16 voces, para la ópera 'La Gazzetta' de Rossini. Fue una producción del premio Nobel de Literatura Darío Fo y me sentaba junto a él en el patio de butacas durante los ensayos. Incluso me hizo algún dibujo en alguna partitura. También guardo muy buen recuerdo del 'Réquiem' de Verdi que cantamos en la catedral de Toledo con el coro titular del Teatro Real y dirigido por Riccardo Muti.

- Ustedes prestan su ayuda a las producciones de ópera. ¿Cree que es un género consolidado?

- Una ópera es un espectáculo completo. Tiene música, canto y artes escénicas, pero también arquitectura y pintura, porque los escenarios se construyen. Son un montón de artes que confluyen. Creo que esto es imposible que decaiga en ningún momento. Otra cosa es que se haya querido llevar a un mundo elitista, pero creo que la ópera no es más elitista que el fútbol, donde las entradas también son muy caras. En el Teatro Real los precios oscilan entre los 240 y 30 euros para disfrutar de un espectáculo que se ofrece en un recinto cerrado y se ve sentado en una butaca. Además, somos muchos los que estamos en este mundillo para no dejarle decaer.

- Usted ha sido tenor profesional. ¿Sigue actuando?

- Sí, aunque me limito a una o dos colaboraciones al año como solista, porque la gestión de la empresa no me permite dedicarle más tiempo, aunque creo que es complementario porque me permite mantener el contacto con los teatros. En diciembre participé en la ópera 'Andrea Chenier' en Oviedo en un papel secundario, y a finales de año actuaré en Sevilla. No lo quiero dejar porque me divierte mucho.

- ¿Qué proyectos futuros tienen entre manos?

- En verano participaremos en la inauguración del festival de Peralada con el 'Réquiem' de Verdi, interpretado por grandes solistas, el coro íntegro Intermezzo formado por 70 voces y la Orquesta Sinfónica de Barcelona i Nacional de Catalunya. Ya estamos inmersos en esta función y para finales de marzo todo el mundo estará trabajando con las partituras. También tenemos proyectos para el año que viene, y en el Teatro Real ya se está trabajando en la temporada 2020-2021.

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