El músico con todos los récords

El músico, durante un ensayo con el trombón en la sede de la OSE en Miramon./USOZ
El músico, durante un ensayo con el trombón en la sede de la OSE en Miramon. / USOZ

Christian Lindberg lo hará todo en los conciertos de la Sinfónica de Euskadi hoy y mañana en el Kursaal: será compositor, solista, recitador y director

César Coca
CÉSAR COCA

En un mundo dominado por los especialistas, el músico Christian Lindberg es una excepción. Él lo hace todo. Toca el trombón, dirige la orquesta, compone obras para su instrumento, incluye partes habladas en las mismas que también ha creado y luego ejerce de recitador en los conciertos. Además, anima a otros compositores a escribir obras para él, con lo que ha ensanchado el repertorio en gran medida. Y por si fuera poco, practica deporte y está tan en forma que parecería capaz de participar en un triatlón. Desde luego, si hubiera un campeonato para artistas, lo ganaría de calle. Este artista capaz de lograr un puñado de récords se subirá al podio de la Sinfónica de Euskadi en los conciertos programados para hoy y mañana en el Kursaal. Para hacerlo todo, por supuesto.

Es una cuestión de control. Lo explica en una conversación mantenida con este periódico. «Quiero dominar todos los aspectos relacionados con la obra, me gusta hacerlo así y me resulta agradable», asegura. Y como desea hacerlo lo mejor posible, entiende que una de sus obligaciones es mantenerse en buen estado físico. A ello se aplica también con una disciplina tan rigurosa que está medida con un reloj. Literalmente.

Programa
Bernstein: 'On the waterfront' (suite); Lindberg: 'The tale of Kundraan'; Sibelius: 'Sinfonía Nº 3'.
Orquesta Sinfónica de Euskadi (OSE). Trombón y dirección
Christian Lindberg.
Citas
Hoy y mañana viernes en el auditorio del Kursaal, a las 20 horas.

En uno de los muchos vídeos que están colgados en su página web se puede seguir una jornada de trabajo en su casa, en Suecia. Ahí, junto al trabajo de creación e interpretación, se le ve nadando en el crudo invierno, haciendo sauna y gimnasia y circulando por caminos forestales en bicicleta. En otros vídeos aparece también patinando. «Todo requiere mucha energía y por eso necesito estar en gran forma». Lo ha pensado siempre, asegura, desde que, siendo niño, vio a Ringo Starr tocar la batería en 'Help!'. «Lo hacía con tal entusiasmo que se me quedó grabado».

LAS FRASESPROMOTOR «He estrenado cien conciertos para trombón, y el 101 va a llegar muy pronto» HUMOR «En una música tan seria como esta, con poder y drama, también debe existir el humor»

El instrumento elegido ha sido decisivo también en la naturaleza de su actividad. Desde que Leopold Mozart escribiera el primer concierto para trombón en 1755, el catálogo se fue ampliando con extrema lentitud. «Habrá unos 3.000 conciertos para violín y entre ellos al menos 50 obras maestras. Pero para el trombón solo se escribieron cuatro o cinco en el período clásico, otros tantos en el Romanticismo y algo más desde principios del siglo XX», comenta.

Ahí entra él en escena. Porque otra de sus tareas ha sido promover que los músicos contemporáneos -además de él mismo- escriban para el trombón. El resultado es que Lindberg ya estaría en la historia del instrumento aunque solo fuera porque lleva estrenadas cien obras. «Y el concierto 101 va a llegar muy pronto», explica con satisfacción. «Creo que he conseguido además que los compositores sean más expresivos en sus creaciones».

Él mismo ha arreglado un puñado de obras escritas para otros instrumentos con el objetivo de adaptarlas al trombón. Uno de los compositores objeto de más versiones es Chaikovski. Lo ama tanto que, si el tiempo pudiera retroceder, no dudaría en pedir al ruso que escribiera un concierto para él. También lo haría con Sibelius. «Son los autores de los dos mejores conciertos para violín, así que les encargaría obras para el trombón a ellos».

Un extraño

Lo haría desde los márgenes del sistema musical, porque Lindberg no se siente a gusto dentro de él. «Soy un extraño en la música clásica», sostiene tajante. Por eso critica que los tiempos de ensayo cada vez más breves conducen a las orquestas a repetir en los programas obras ya sabidas. Así las cosas, «tengo que crear mi propia imagen, mi propia pequeña compañía y hacerlo a mi manera». Eso convierte en crucial «poder comunicarse con la audiencia». Se presenta desde su web: «Este que ven (lo ven desde que se levanta de la cama hasta que se acuesta, cuando toma un café, hace una pequeña siesta, se machaca haciendo flexiones, se ducha, compone, toca el trombón, atiende el correo electrónico y las redes sociales, lee a Selma Lagerlöf) es Christian Lindberg. He creado mi propio sistema».

Y en él es muy importante el humor. Lo muestra en sus obras y en la vida cotidiana. «En una música tan seria como esta, con poder y drama, también debe existir el humor. Es una forma de mostrar el amor por todo lo que hago. Por eso lo uso tanto».

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