«Donostia y Gipuzkoa me han construido musicalmente»

Izaro Andrés, ayer junto a la barandilla de La Concha en una imagen tan donostiarra como su disco./UNANUE
Izaro Andrés, ayer junto a la barandilla de La Concha en una imagen tan donostiarra como su disco. / UNANUE

La vizcaína afincada en San Sebastián publica 'Eason', un disco dedicado a su ciudad de adopción que le ha permitido reencontrarse

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Izaro nació en la Nochevieja de 1993 en Mallabia, un pueblo vizcaíno de poco más de 1.000 habitantes a seis kilómetros de Eibar. Canta desde pequeña: en casa, en el coro, en los carnavales y en las fiestas... Siempre le atrajeron las tablas, y le daba igual ser protagonista o interpretar «a un árbol al fondo del escenario». «El caso era crear, ensayar, actuar», dice. Abandonó la carrera de Física y en 2012 vino a estudiar Comunicación a Donostia, la ciudad en la que empezó todo y a la que dedica su segundo disco, 'Eason' (Gran Sol). Lo presentará el 9 de marzo en el Victoria Eugenia con todas las entradas vendidas desde hace un mes.

- ¿Cómo fue su llegada a la Bella Easo?

- Al principio fue una curiosa relación de amor-odio. No me gustaba nada la ciudad y estaba deseando que llegara el fin de semana para volver a casa. Hasta que un día se produjo un click y de repente no quería marcharme porque me sentía libre...

«En el primer disco no me permití divertirme mucho pero ahora me he dejado llevar»

«La vida tiene altibajos y me gusta reflejarlos mezclando distintos géneros»

- Aquí nace usted como artista: en 2014 compone 'Paradise', su primera canción, y graba 'om' (2016), su celebrado álbum de debut...

- Durante la carrera me compré una guitarra, compuse cinco canciones y Jone, mi compañera de piso, me animó a tocar fuera de casa, así que empecé a moverme por los bares. Luego conocí a Oriol Flores (batería) y a Iker Lauroba (guitarra), que junto con Julen Barandiaran 'Txiki' (bajo) se convirtieron en mi banda. El primer trabajo lo sacamos sin muchas expectativas y gracias a una campaña de crowdfunding. Salió de manera natural y muy fluida, pero 'Eason' es distinto: hemos buscado y elegido cómo hacerlo.

- Su ciudad de adopción aparece incluso en la portada, aunque la playa de la Concha sólo se intuye...

- Y tampoco se titula 'Donostia' abiertamente porque no quiero que se vincule en exclusiva con esta localidad, sino que cada uno asocie el disco a cualquier cosa -un árbol, una ciudad, un continente- que le haga sentir como a mí Donostia, el lugar en el que conseguí reencontrarme.

- ¿En qué sentido?

- Me he encontrado emocionalmente, me he conocido a mí misma y he superado momentos difíciles en los que te das cuenta de quién está a tu lado de verdad... Muchas veces viajamos buscando algo nuevo sin darnos cuenta de que lo que de verdad queremos es encontrarnos a nosotros mismos, incluso en una ciudad más grande y con más calles. Al llegar aquí me di cuenta de que estaba perdida...

- En las canciones habla de «una ciudad vestida de azul» y abundan las imágenes del mar y de los acantilados...

- A veces salgo de casa sólo para ver el mar y luego vuelvo. Me inspira mucho pero es algo de lo que me he dado cuenta a posteriori. Yo quería que el disco fuese más de color ocre, como las calles de Donostia, que me encantan, pero al final ha adquirido un tono azulado y tiene sentido: es por el mar.

- Alguien podría pensar que pinta una imagen idílica, pero en una canción como 'Donostia' habla también de la carestía del alquiler...

- Claro, es un problema vergonzoso y que afecta especialmente a la gente joven. No todo el disco es idílico y tampoco he querido mostrar los sitios más evidentes de esa Donostia de postal turística.

- En cualquier caso, ¿diría que 'Eason' es su carta de amor a la capital guipuzcoana?

- Sí, o una carta de agradecimiento por todo lo que me ha aportado. Cuando me preguntan de dónde soy, respondo que de Bizkaia pero al final no eres de donde naces, sino de donde te haces. Y a mí musicalmente me han construido Donostia y Gipuzkoa. En Tolosa también me quieren muchísimo, me han impulsado de verdad a conseguir lo que quería y estoy superagradecida.

- El amor es el otro gran tema de unas canciones ricas en juegos de palabras: 'Er(h)ori', 'De-lirios', 'Neguprenoa'.... ¿Es la música un juego para usted?

- En 'om' no me permití divertirme mucho porque era mi primer trabajo y estaba muy tensa pero ahora hay temas en los que la gente pensará: '¿A esta tía se le ha ido la pelota?' Hemos grabado con Eñaut Gaztañaga en su estudio de Zestoa y he disfrutado dejándome llevar. Yo suelo componer sola y no me gustan mucho los cambios pero esta vez he permitido entrar más a la banda y ha sido muy bonito dejar que se cuelen matices de cada uno en las canciones.

- Por otro lado, es increíble con qué facilidad salta de un género musical a otro: pop, rock, blues o esa rumba fronteriza de ecos latinos con la que finaliza el álbum...

- Estoy siempre abierta a lo que pasa alrededor: folklore, bertsos, bossa nova... Es genial ver a gente de distintos sitios haciendo cosas de otros lugares: cada uno le da su propio toque. La vida tiene altibajos y me gusta reflejarlos incluso mezclando distintos géneros en una misma canción como 'Donostia'.

- Y también carece de complejos en materia lingüística: hay cinco temas en euskera, tres en castellano y dos en inglés..

- Cada canción me pide un idioma. 'La felicidad' quería cantarla en castellano porque partí de esa palabra, y un juego de palabras como 'Er(h)ori' ('caer'/'esa loca') no funciona más que en euskera. El tono para un blues como 'Devil' sólo lo encuentro en inglés... También tiene que ver con mi vida real: el disco anterior tenía más inglés porque coincidió con el medio año que estuve viviendo en California gracias a una beca. Ahora sólo hay dos temas en inglés porque no lo uso tanto y hay más euskera porque mi vida aquí es en ese idioma.

- Dos meses antes de actuar en el Victoria Eugenia ya había completado el aforo, algo que ni los más consagrados logran últimamente...

- Por eso decía que no puedo estar más agradecida. Es un sueño hecho realidad... ¡Es que se vendieron incluso las entradas de visibilidad reducida! Ahora estoy en fase de pánico y el miedo eclipsa un poco a las ganas, pero mi profesora de canto dice que es normal, que es mejor pasar el pánico antes. Tengo miedo a enfermarme, a coger una gripe y no tener margen de cura, así que intento no salir mucho de casa, llevo bufanda, si quedamos con los amigos hacemos las cenas en casa... Estoy muy concentrada porque quiero hacerlo bien de verdad: se lo debo al público.

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