El Irun Rock será sustituido por un nuevo festival con un abanico de estilos más amplio

Un concierto celebrado en en el marco del Irun Rock./F. DE LA HERA
Un concierto celebrado en en el marco del Irun Rock. / F. DE LA HERA

Cerca de una treintena de bandas y discjockeys actuarán el 28 de septiembre en tres escenarios diferentes de la plaza Urdanibia

Juan G. Andrés
JUAN G. ANDRÉS

La música en directo y al aire libre no faltará a su habitual cita de finales de septiembre, aunque el tradicional Irun Rock Jaialdia será sustituido en las mismas fechas por el Irun Zuzenean. Lo promoverán otros organizadores distintos, los responsables del Dabadaba, el día 28 en la plaza Urdanibia. Por tanto, el festival que durante nueve años se ha celebrado en la plaza San Juan desaparecerá en su formato habitual para dar paso a un evento renovado y con mayor abanico de estilos musicales.

La noticia trascendió el pasado martes cuando la organización del Irun Rock Jaialdia anunció en sus redes sociales una «tristísima noticia»: este año no habrá música en la plaza San Juan ante la falta de «ayuda» de los principales patrocinadores. Men Of Rock Musika Elkartea, colectivo presente en las nueve ediciones del festival, lamentaba tener que despedirse sin cumplir el décimo aniversario y después de haber «superado malos momentos y una vez encontrada la fórmula idónea».

Irun acogerá sesiones de hip hop, R&B, rock, indie folk, electrónica y synth-pop, entre otros

Al poco tiempo, la concejala de Cultura de Irun, Juncal Eizaguirre, utilizaba su perfil de Facebook para aclarar «los malentendidos generados» y anunciar que «sí habrá festival de música» en septiembre de 2019. «De hecho, será la edición más potente hasta la fecha en nuestra ciudad», aclaró sin referirse a la cita como Irun Rock. El Ayuntamiento no utilizará esa marca porque es privada y utilizará la denominación Irun Zuzenean, el sello de las propuestas musicales del Consistorio.

Adjudicación por concurso

La nueva situación ha sido provocada por el cambio en el modelo del festival, que durante sus ocho primeras ediciones recibió ayudas directas para su organización. Pero desde el año pasado, se adjudica mediante concurso público, por lo que Iñaki Estévez, 'alma mater'del Irun Rock a través de Men of Rock, se alió con la promotora Get In para sacarlo adelante en 2018. Sin embargo, en la convocatoria de este año se ha impuesto Guajira Sicodélica, la empresa que gestiona el Dabadaba de Donostia, frente a Get In y otras dos firmas: Lady Red y Last Tour.

Desde el Ayuntamiento, Juncal Eizaguirre explica a este diario que en los últimos tiempos las leyes de contratación se han hecho más estrictas y a partir de cifras altas «la normativa obliga a realizar las adjudicaciones mediante concurso». También reivindica el «intenso trabajo» del municipio en el ámbito musical, pues se ha decidido sumar los recursos destinados a dos festivales muy cercanos en el tiempo, el Irun Rock y el MEK, para abogar por una sola cita, Irun Zuzenean: «La apuesta por un festival de referencia y fuerte es real, y no hay más que ver los datos: este año, por ejemplo, duplicamos el presupuesto (del Irun Rock) con respecto a 2018, y de 20.000 euros pasamos a 40.000».

Sin ánimo de entrar en polémicas, Estévez respeta la decisión, aunque lamenta que en el pliego de condiciones para la adjudicación se valorara la oferta económica muy por encima de las cuestiones musicales. También entiende que el festival se llame de otro modo porque no tendrá las «connotaciones» del Irun Rock al variar «bastante» en cuanto a los géneros musicales. Anteayer fue para él un día «triste» porque aún albergaba la esperanza de organizar un festival en formato reducido si llegaba una ayuda sustanciosa de la Diputación, pero al conocer el mismo martes que la subvención sería de únicamente mil euros, decidió abandonar la idea.

Preguntado por este periódico, se ve «sin ganas» de retomar el festival original en el futuro. «Cada vez se cuenta menos con quienes organizamos conciertos, veo poco interés y es una pena que se pierda la marca de un festival como el Irun Rock», se lamenta, al tiempo que desea suerte a los responsables del Dabadaba: «Seguro que lo hacen guay y repetirán la fórmula del Glad Is The Day. Si no me toca currar, iré y me lo pasaré como un enano».

Por su parte, la concejala de Cultura lamentó que los promotores del Irun Rock «no organicen este año un festival en Irun» y tras reconocer que «han sido nueve años de mucho trabajo conjunto que han conseguido un reconocimiento por parte de la ciudadanía», mostró su «agradecimiento y felicitaciones» a Men of Rock y a Get In. Con todo, precisó que la situación no es comparable a la de «otras localidades cercanas donde se han perdido festivales», en alusión al cancelado Hondarribia Blues Festival, pues en Irun se ha hecho «una apuesta clara por la música». Respecto al cambio de emplazamiento, la edil considera que Urdanibia es «mejor ubicación» que la plaza San Juan por motivos técnicos -sonoridad, amplitud, etc.- y también porque la afección a los vecinos de la zona es menor.

Un Glad Is The Day en Irun

La difusión de la noticia pilló a Sebastián Sallaberry, uno de los socios del Dabadaba, cerrando nombres de grupos «como loco». A menos de dos meses de la celebración del Irun Zuzenean, sus programadores trabajan tras ganar el concurso por un plazo de dos años y un precio de 68.000 euros con IVA incluido. Según el acta al que tuvo acceso este periódico, la Mesa de Contratación del Ayuntamiento de Irun propuso la adjudicación a la empresa Guajira Sicodélica SL «por tratarse de la oferta económica más ventajosa». Por detrás quedaron, en este orden, las también empresas guipuzcoanas Get In y Lady Red y, finalmente, la vizcaína Last Tour.

El Ayuntamiento destaca la propuesta ganadora por su variedad, «con multitud de géneros y subgéneros musicales» interpretados por una treintena de artistas, grupos y discjockeys, que actuarán en tres escenarios distintos. También prometen 'food trucks', barras y txoznas, y el mercadillo de segunda mano que suele organizar el Dabadaba bajo el nombre de Mercadabadillo. Todo apunta, y así lo corrobora Sallaberry, a que el festival «no será muy diferente al Glad Is The Day» que monta Donostia Kultura bajo la coordinación del Dabadaba y Le Bukowski.