Del estudio cutre a la compra de un chalé de lujo gracias a la música urbana

Concierto de C Tangana en Bilbao/Jordi Alemany
Concierto de C Tangana en Bilbao / Jordi Alemany

C Tangana, Mala Rodríguez, Lola Índigo y otros artistas cuentan como grabaron sus primeros éxitos

ALAIN MATEOSMadrid

Un estudio en la cocina, colchones para insonorizar la habitación, micrófonos al estilo Singstar -el videojuego para cantar en casa-, cascos con celo, etc. Parece la descripción de un cantante novato que no tiene más de 100 euros en su cartera y quiere grabar su primer single. Nada más allá de la realidad, estos elementos caracterizaron los inicios de los principales artistas de la música urbana en España. C Tangana, Mala Rodríguez, Lola Índigo, Recycled J, Alizzz y Rels B cuentan sus inicios en una mesa redonda organizada por Spotify y debaten sobre el repentino éxito de su música que atrae a un perfil joven, hombre o mujer, de entre 18 y 29 años.

C Tangana, cuyas canciones fueron censuradas este verano en las fiestas de Bilbao, y Rels B, de nombre Jorge, comenzaron su carrera en el barrio madrileño de Carabanchel. Mientras Jorge cuenta como grababa sus primeras canciones en un estudio «de dos metros de largo y uno de ancho, con un micrófono cutre con cable y sin tarjeta de sonido», C Tangana lo hacía en la habitación de su casa «con un colchón apoyado en la pared» para evitar que el sonido molestase a sus vecinos.

En ese momento, la música urbana no estaba de moda y las plataformas en 'streaming' eran un proyecto futuro para unos cuántos. Es el caso de Alizzz -Cristian Quintero- que ahora después de 15 años en la industria se ha podido comprar un chalé, tal y como ha revelado su amigo C Tangana. Mala Rodríguez grabó su canción '33' en la cocina de su casa. «Este tipo de situaciones se daba hace cinco años», apunta la artista. Lola Índigo, 'Mimi' para sus compañeros, se siente afortunada porque solo lleva un año en la industria musical y no ha vivido los duros inicios de sus compañeros. Su «corta carrera», así lo define ella, le ha permitido grabar hasta 15 canciones en doce meses, «una barbaridad», según la granadina.

«La música urbana se ha convertido en cultura popular», así lo define C Tangana y lo confirman sus compañeros. El auge de este arte, que según cuenta Tangana explotó a finales de los 90 con el hip hop, ha conseguido «separar la distancia entre las discográficas y la piratería». Ahora todo el mundo puede acceder a las nuevas canciones a través de las plataformas en 'streaming' por un precio que no supera los diez euros mensuales en la mayoría de aplicaciones. Spotify desveló que este tipo de música ha crecido en los últimos dos años un 44% en España y un 80% en el extranjero, haciendo posible que se escuche «más música en castellano que en inglés» según señaló la plataforma.

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