Las diez mejores bandas sonoras de Ennio Morricone

Repasamos las mejores composiciones del genio italiano, el hombre que recurría al sentimiento, la melancolía y la nostalgia para hacer una música que nos acompañará siempre

Ennio Morricone, el día que recibió un Óscar honorífico por su trayectoria. /DV
Ennio Morricone, el día que recibió un Óscar honorífico por su trayectoria. / DV
Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

La música de cine se llama Morricone. Ennio Morricone. La retirada del compositor italiano deja un vacío de proporciones gigantescas en el mundo del celuloide aunque, como los grandes genios, ya se ha encargado durante su trayectoria profesional de crear varias piezas musicales que no nos abandonarán nunca. Nacido en Roma, es uno de los más grandes dentro de la industria y nos ha dejado para la historia bellísimas melodías escenas cinematográficas. Asociado en primer lugar al género del spaghetti western de su amigo (y compañero de pupitre en el colegio) Sergio Leone, abarcó después otro tipo de géneros pero en casi todos dejó huella de su particular estilo.

para confeccionar unas melodías duraderas y pegadizas, muy intensas, muchas veces recordadas más que la propia película. Sólo escuchando su música ya ves imágenes de las películas a las que pertenece y conseguir eso es, precisamente, ser un maestro.

Vamos a repasar los filmes que mejor resumen la faceta musical de Morricone. Dicen que el italiano transforma las malas películas en buenas, las buenas en grandes y las grandes en obras maestras. Pues los ángeles están de enhorabuena allí arriba porque ya tienen banda sonora garantizada de por vida. Y de la buena, la mejor. Gracias por todo, Ennio.

  • 1

Érase una vez en América. La película de mi vida, mi favorita, entre otras muchas cosas por la música. Junto a las imágenes que cuentan la historia de una pandilla de niños judíos en Manhattan que crecen y se hacen gangsters, hay brillantes notas y orquestaciones que ayudan a construir ambientes melancólicos y nostálgicos únicos. Los recuerdos son notas musicales en esta obra, que contiene joyas como 'Friends', 'Poverty' 'Childhood memories', 'Deborah's Theme' (maravillosa), 'Amapola' y una versión impagable de 'Yesterday'. Lecciones de cine y música en mayúsculas.

  • 2

Cinema Paradiso. Otra película entrañable con una banda sonora logradísima, emocionante, popular, con mucho corazón. Hay películas que por distintas razones accionan ese resorte capaz de provocarnos las más intensas emociones, pasando a convertirse en memorables para cada uno de nosotros. Películas capaces de hacernos llorar, reír, pensar o emocionar como un regalo del cielo. Películas que permanecen fácilmente en el recuerdo. La música aquí no es una herramienta o una ayuda que el director utiliza para potenciar su historia, sino que es parte vital del film. Ella es la que realmente se encarga de hacer estallar las emociones y de darle ese tono nostálgico que impregna toda la película. Un homenaje al cine a través de la música. Bellísima.

  • 3

La misión. En este caso, les puedo decir que la película no me pareció gran cosa pero su música es extraordinaria, especialmente ese oboe mágico que suena con elegancia, aderezado con coros. Numerosos anuncios de televisión o recopilatorios de new age y música chill out han recurrido a esta memorable pieza debido a la paz y tranquilidad que transmite. Es la música del paraíso. Estuvo nominada al Óscar pero se lo arrebató 'Platoon', de Oliver Stone.

  • 4

Los intocables de Elliot Ness. Esta película de Brian de Palma posee varias escenas míticas y su música también lo es. Morricone presentó una serie de canciones no muy largas pero plagadas de intensidad, con ritmos fuertes y tan emocionantes como algunas escenas de la película (estoy pensando en la muerte de Sean Connery, brillantemente filmada), pero también con varios temas mucho más tranquilos y emotivos, ideales para dar cierta tregua. Además, y quizás por la diversidad de instrumentos utilizados, resulta ser un repertorio muy variado.

  • 5

Hasta que llegó su hora. Un western particular de Sergio Leone, en el que el director transalpino muestra todas sus obsesiones. De hecho, obligó a Morricone a que compusiera antes de rodar la propia película. El compositor romano únicamente se pudo apoyar en el guión para crearla, algo que aumentaba la dificultad de su trabajo pero que a la vez también le daba libertad para ser él quien definiera en cierto modo a los personajes. Usando instrumentos tan diferentes como guitarras (acústicas y eléctricas), trompetas, clavicordios, campanas, banjos o la inolvidable armónica del personaje de Charles Bronson y los habituales silbidos, el resultado que logró fue absolutamente inmejorable. Mis dos piezas favoritas, 'Jill's America' y 'Man with a harmonica'. Para escuchar una y otra vez. Una y otra vez.

  • 6

Por un puñado de dólares. Ya que hablamos de westerns y silbidos del Oeste, tenemos que hablar inevitablemente de la trilogía del dólar. Con una melodía principal pegadiza que utiliza para dejar entrever la intriga de qué ocurre en ese extraño y dividido poblado, o quién es exactamente el protagonista (Clint Eastwood, pero no tiene nombre en la película) y cómo se las apaña para estar en medio de las dos bandas. Ennio Morricone ayuda con sus melodías a destacar la inteligencia del protagonista y sus avances. También utiliza un pequeño coro, característico de los logros. Morricone deja plasmada en la obra su inconfundible estilo en el género del oeste.

  • 7

La muerte tenía un precio. Segunda parte de la trilogía del dólar, en ella se encuentra la que probablemente sea la canción más característica de estos westerms, la que lleva el nombre original de la película: Per qualche dollare in più. La música añade instrumentos nuevos, como las castañuelas, y efectos innovadores (pulsación única de una sola tecla grave del piano, acordes secos de guitarra, carrillón musical del reloj de bolsillo, sonidos ásperos de látigo..). El silbido humano adquiere mayor importancia y se combina con otros sonidos (flauta, altos de soprano). Las escenas de peleas se acompañan de una percusión muy rica, que crea un clima absorbente de tensión, dramatismo e inquietud. Es una evolución clara de su western anterior.

  • 8

El bueno, el feo y el malo. El compositor transalpino optó por seguir la senda marcada en las anteriores dos obras tanto en lo referente a los instrumentos (guitarras, violines, flautas, trompetas, ocarinas y otros instrumentos de viento) y sonidos utilizados (los tan característicos silbidos, disparos, golpes, los míticos gritos del tema principal...) como en la incuestionable función que tienen las canciones como identificadoras de los personajes. Quizás algunas de las composiciones de esta última banda sonora de la trilogía tengan un tono más melancólico que las de los otros dos filmes, y que recurra más al uso de voces humanas que en aquellas, pero por lo demás apenas hay grandes diferencias entre las tres.

  • 9

Días del cielo. Esta película de Terrence Malick, la segunda de su carrera, también cuenta con música de Morricone, por la que recibió la primera nominación de su carrera a los Óscar. El filme y la banda sonora resultan nostálgicas y evocadoras, porque da cuenta de aquellos años como si fueran una especie de paraíso perdido, unos días del cielo o días en la gloria que inevitablemente tienen su fin. Perfecto argumento para que Morricone desempeñara su talento.

  • 10

Novecento. La obra magna de Bernardo Bertolucci, que cuenta con una emblemática partitura, fundamental en la propia historia del cine italiano. En ella el compositor compuso, en palabras del director, uno de los más bellos himnos escuchados jamás en el cine. Morricone recurrió también a coros y creó algunas melodías de apoyo más circunstancial, pero con un permanente sentido de adscripción emocional a la causa de los más desfavorecidos, a quienes rindió un emocionado tributo con aquella melodía principal. Gran película, gran banda sonora.

 

Fotos

Vídeos