«Con un director de orquesta no te tomas un vino. Con el de la coral, sí»

Músico. Enrique Azurza profesor en Musikeney director de coro. / IVAN YOHAN
Músico. Enrique Azurza profesor en Musikeney director de coro. / IVAN YOHAN

Enrique Azurza es profesor de dirección de coros en Musikene

Begoña del Teso
BEGOÑA DEL TESO

Charlamos en la plaza de Euskal Herria, la del museo de marionetas de Tolosa. Podríamos haberlo hecho en el número 2 de la calle Felipe Serrate, sede de la Coral de Bilbao de la que es director. O junto al caballo de Nagel, en Musikene, donde es profesor de dirección de coros. Fuera donde fuera, con Enrique, hermano de David, el contratenor compositor, siempre se habla, a gusto, de la mejor música posible. De la de siempre y de la más extrema.

- A tope en Bilbao, ¿no? La Coral se lucirá el 28 en el marco, incomparable e inabarcable del festival Musika-Música. ¿Con qué?

- Este año la médula de los conciertos y recitales será la música compuesta en Londres y Nueva York durante los siglos XIX y XX. Nosotros hemos elegido una cantata de William Walton creada a mayor gloria de la ciudad de Londres. Tan es así que se titula 'In Honour of the City of London'. La compuso en 1937.

- ¿Quién era Walton?

- Un compositor moderno (murió en 1983) influenciado por el jazz, Sibelius y Stravinski. Su cantata es apoteósica, brillante, rítmica, aguda, compleja y de texto casi barroco.

- Dame más nombres. De coros y compositores que estén cambiando la imagen estereotipada que a veces tenemos de las masas corales.

- Podría empezar por Aita Donostia...

- ¿En serio? ¿Su 'Rapsodia bascongada'? ¿Su 'Oñazez'?

- Hay un Aita Donostia que experimenta. Mucho. A capella. Arriesgando. Creando una música absolutamente contemporánea. Pero te puedo hablar de Xabier Sarasola. Obras suyas han sido obligatorias en el Certamen Coral de Tolosa De Asier López Iraola. El año pasado sacó un disco y un libro, 'Oro bat'. Sus textos son absolutamente modernos. Tiene entre manos una obra que toma como referencia el feminismo. ¿Conoces a César Camarero?

- No.

- Es sevillano. Busca territorios desconocidos, crea sus partituras con rigor matemático y cita a Tapies y Messiaen.

- ¿No tienes tú una cita en Sevilla con el coro Kea? ¿No habéis quedado con una coral asturiana?

- Sí y aunque el certamen es de música antigua, cantaremos juntos la 'Misa para doble coro' de Frank Martin, un matemático, un físico suizo que trabajó en su última obra, la cantata 'Et la vie l'emporta', hasta diez días antes de morir en 1974.

- Los autores citados, tan diferentes a lo que suena en las corales de entusiastas aficionados, exigirán también coros que asuman la música vocal de otra manera, ¿no?

- Los hay. Hemos citado ya a Kea y podría hablarte Landarbaso, del mítico Hodeiertz con más de 30 años de andadura. De Kup, impulsado ya en 2003 por Gabriel Baltés, profesor en Musikene, y formado por jóvenes músicos. El año pasado participó en el Festival Internacional de Música Coral de Taipei, Taiwan.

- Volvamos por unas líneas a KEA. Un boletín del Reina Sofía remarcaba que está formado por 12 cantantes profesionales.

- Sí, me parece francamente importante que haya coros formados por cantantes profesionales. Existen en toda Europa. En cada ciudad y länder de Alemania. Pero también en Madrid. Y en Valencia, donde a diferencia de entre nosotros, no hay tradición coral sino de bandas.

- Decía también la publicación del Centro de Arte madrileño que el objetivo tuyo y de esos 12 profesionales era 'conformar un instrumento actual capaz de abordar las grandes obras del repertorio coral contemporáneo de cámara'.

- Absolutamente cierto. Y para eso es fundamental tener la formación vocal y musical que tienen esos 12 cantantes con estudios y grado en Música. Tal vez sea la única manera de poder interpretar, como ha hecho Kea y por primera vez en Euskadi, obras de De Pablo, Stockhausen, Schönberg, Nörgard, Dusdapin o Bacri. Entendiendo la coral, desde la pasión, como un trabajo. Fascinante. Llegando a los ensayos con la obra estudiada, aprendida. A veces quien quiere ser cantante sueña solo con un papel solista en una ópera representada en el MET. Pero eso no es siempre. Ni todo.

- Pero dime, ¿después de estrenar 'Zurezko olerkia' en el Musikaste 2000, obra de Luis de Pablo para grupo vocal, txalaparta y percusión, ¿os fuiste a tomar un vino?

- Creo que sí. La profesionalidad no impide la amistad y el disfrute. Me refería con el titular a que la imagen que se tiene del director de orquesta y del de un coro son radicalmente distintas. Los músicos de una orquesta no pretenden potear con el suyo tras el ensayo. Los coralistas, sí.

- Perdóname pero Christian Thielemann impone más que tú. Él, en Viena y tú, frente al Topic.

- Cierto. Y además trabajamos con instrumentos diferentes. El mío es la voz humana. Pero sigo creyendo que el director de un grupo vocal precisa de mayores habilidades corales que el de una sinfónica. Y acaso el del coro haya de ejercer un liderazgo mayor. Como un entrenador rodeado de egos, sueños y temores.