Lío en el concierto de Vetusta Morla en Bilbao: «Fue una ratonera y la organización penosa»

Los asistentes tuvieron que esperar dos horas para poder acceder al recinto./IGNACIO PÉREZ
Los asistentes tuvieron que esperar dos horas para poder acceder al recinto. / IGNACIO PÉREZ

Muchos asistentes han mostrado su indignación por los problemas que se generaron al comienzo del espectáculo. «Las colas eran interminables, el control de seguridad de chiste y el recinto estaba abarrotado», denuncian

VIRGINIA MELCHORBILBAO

Muchos de los más de 10.000 asistentes al concierto de Vetusta Morla, celebrado este sábado en la explanada del Guggenheim, han criticado la «pésima organización» del espectáculo, con «colas interminables» y un aforo «abarrotado» en el que «no se podía ni respirar». «Hicimos una hora de cola para entrar y dentro tuvimos que esperar otra hora y pico, la gente empezó a pitar, estaba tan lleno que tuvimos que situarnos donde no se veía nada para no ahogarnos», relata Laura, que viajó desde Burgos junto a dos amigas para asistir a la actuación. La banda madrileña ya avisó previamente de que se retrasaría la apertura de puertas por los saltos de los clavadistas de Red Bull y pidió disculpas al salir al escenario.

Esta joven de 27 años asegura que «fue inhumano, el problema no fue solo que empezase tarde, sino que había muchísima gente. Nos pusimos hacia la mitad y eso era para morirse. Solo pude ver a Pucho por la pantalla porque nos tuvimos que ir atrás del todo para poder respirar», se queja esta burgalesa, que asegura que un amigo suyo disfrutó del concierto gratis «y vio mucho más que nosotras».

Amaya, otra de las asistentes, ha asegurado a que «fue una organización penosa, la peor que he visto en un evento similar». En su opinión, el concierto fue «decepcionante» porque «las colas eran interminables, el control de seguridad de chiste y el recinto estaba abarrotado». Ella tuvo que ver el espectáculo desde las escaleras, «con nula visión del escenario», una decisión que asegura que «tomó mucha gente que no quiso jugársela bajando a una explanada con la capacidad rebasada».

Otros muchos asistentes al show del sexteto madrileño han recurrido a las redes sociales para expresar su descontento. «Os habéis pasado de aforo y mucho», se queja Jaime. Una opinión que comparte Alejandro, que critica que la organización fuese «espantosa». «Lugares no adaptados a tanta gente, accesos y transporte insuficientes... Hay pabellones o estadios para hacer conciertos seguros... Espero toméis nota, muy muy mal», denuncia. «¿Alguien ha revisado las medidas de seguridad? ¿Y el aforo permitido? Esto es un peligro. ¿Por dónde se sale si hay una emergencia?», se preguntaba anoche otra usuaria en Twitter.

También Eva temió por su seguridad. «Deplorable, entrada ratonera, sobreventa de entradas...nos recomiendan abandonar el recinto y sin hojas de reclamaciones», protestaba. Marta, que viajó desde Barcelona, tuvo miedo de que se produjera «una avalancha». «¿He pagado una entrada de 30 euros para veros así?».

Estos son solo algunos de los tuits que han escrito los asistentes al concierto para mostrar su indignación:

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