Siglo y medio de música viva

Carlos Rodríguez y Aitor Mitxelena, los dos directores de la Banda de Errenteria, ante los componentes de la agrupación en un ensayo. /
Carlos Rodríguez y Aitor Mitxelena, los dos directores de la Banda de Errenteria, ante los componentes de la agrupación en un ensayo.

La Banda de Música de Errenteria celebra su 150 aniversario con energía y relevo asegurado

MARIO GARCÍASAN SEBASTIÁN.

La Asociación de Cultura Musical de Errenteria está inmersa en un año muy especial porque su Banda de Música cumple 150 años. Todo un acontecimiento que acarrea la responsabilidad de seguir manteniendo el nivel que ha permitido la larga supervivencia y un reto que sin embargo no supondrá grandes sacrificios porque esta formación celebra el aniversario con más vitalidad que nunca y con la tranquilidad de haber asegurado su relevo generacional.

7 de junio. XIX Alarde de Bandas de Música. Errenteria Musikal e Irungo Musika Eskolaren eskutik, en la plaza Xabier Olaskoaga de Errenteria.

7 de junio. Concierto para Banda Jazz-Soul-Rock, con Luis María Moreno 'Pirata', en plaza Xabier Olaskoaga.

22 de julio. Concierto de Magdalenas con 150 músicos y Erraldoien Konpartsa, en la plaza Koldo Mitxelena de Errenteria.

31 de julio. Concierto sinfónico coral con el Coro Anaiki de Euskal Etxea de París, en Herriko Enparantza de Errenteria.

27 de septiembre. Concierto 'Cine al aire libre con banda', en la Herriko Enparantza.

25 de octubre. Concierto sinfónico coral con el Coro Easo, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Errenteria.

21 de noviembre. Concierto sinfónico coral con Andra Mari Abasbatza y Banda, en la parroquia Nuestra Señora de Fátima.

20 de diciembre. Bailables '¿Recuerdas la Alameda?', concierto café teatro, en el Auditorio Municipal Niessen de Errenteria.

La Banda de Música de la Asociación de Cultura Musical de Errenteria está integrada por 55 músicos y cuenta con dos directores, Aitor Mitxelena y Carlos Rodríguez. Su presidente, Josu Mitxelena, es también músico (flauta), aunque las funciones de su cargo le impiden formar parte activa de la agrupación. Como reconoce, «lo paso mal cuando veo tocar a los demás y yo no puedo estar ahí».

El hecho de que la Banda disponga actualmente de dos directores es una circunstancia «enriquecedora», como explica Mitxelena. «Ambos han estado ligados a la formación como músicos y representan estilos diferentes, Carlos es más clásico y Aitor, más moderno. Los dos están muy preparados y han sido ellos mismos los que se han puesto de acuerdo para desempeñar esta dirección compartida; el uno por el otro, lo cierto es que a la Banda nos va formidable».

La media de edad de los componentes no alcanza los treinta años. Es una agrupación muy joven... y amateur en su mayoría, aunque semiprofesional en algunos casos, ya que posee componentes que estudian en Musikene. «La mayor parte de las incorporaciones proceden del mismo Conservatorio de Errenteria», asegura el presidente.

Alrededor de trescientas horas por músico y año es la dedicación que requieren los ensayos de la Banda en su sede del centro Niessen. «Es un tiempo imprescindible si pretendemos desarrollar un calendario tan extenso como el que tenemos, con catorce o quince conciertos al año y además sin repetir el programa», matiza Javier Pangua, músico y directivo de la Asociación de Cultura Musical. El repertorio, por tanto, es muy extenso. «Una infinidad si además tenemos en cuenta que cada año preparamos más de sesenta obras, de las que al menos cuatro son de riguroso estreno», señala Mitxelena.

Todo ello a pesar de que la crisis económica y los recortes en la cultura también han mermado la actividad de esta agrupación. «Pero no nos podemos quejar porque mantenemos un convenio con el Ayuntamiento», señala el presidente. En este caso, añade, «las instituciones son conscientes de que la Banda se mueve y está muy viva». Además, «podríamos decir que Errenteria posee una de las mejores bandas de Euskadi», señala Mitxelena, quien destaca el potencial de esta localidad en el plano musical, más allá de la Banda, «porque aquí tenemos, por ejemplo, a la Coral Andra Mari o el Archivo Eresbil, que también son unos grandes embajadores».

Catorce conciertos

Para este año conmemorativo se ha elaborado un programa de catorce conciertos adaptados para todos los públicos, no más que el número habitual de la última época, pero sí en cuanto al significado y a la calidad. «Un ambicioso programa», como lo define Mitxelena, que supera el ámbito local y al que se han sumado, en principio, entidades musicales del nivel del Orfeón Donostiarra, Andra Mari Abesbatza, el Coro Easo, el Coro Anaiki de París, Kukai Dantza Konpania, Ereintza Danza Taldea, Ballet de Errenteria Musical y la Banda Sinfónica de Musikene. Un programa además en el que, según destaca el presidente, «hemos intentado atraer a todos los sectores sociales, desde los niños, con la participación de agrupaciones infantiles; los jóvenes, con un concierto rock-soul-jazz a cargo de Luis Mari Moreno 'Pirata' y la banda de música convertida para la ocasión en 'big band', y los mayores, con una jornada de puertas abiertas y un concierto que recuerda los bailables de los años sesenta». También se ha tenido en cuenta el Día Mundial de la Mujer con un concierto que se ofreció el 8 de marzo, en el que la Banda de Música fue dirigida por la directora invitada Margarita Lorenzo de Reizabal. «Se intenta hacer partícipe del aniversario a todo el pueblo», señala el presidente, quien explica además que este año se ha tratado de hacer una referencia en el programa conmemorativo a los mejores conciertos de la Banda de los que se tiene constancia. Uno de los más significados en este aspecto fue el sinfónico coral con el Orfeón Donostiarra del pasado 5 de abril, en el que se rememoró el ofrecido en Errenteria en 1967 bajo la dirección de Juan Gorostidi, con Antxon Ayestarán como subdirector y Valentín Manso como titular de la Banda. En aquella memorable ocasión se interpretó una pieza que volvió a escucharse el pasado día 5 de abril, 'Danzas guerreras', de la obra 'El Príncipe Igor', de Alexander Borodin.

Ya se ha desarrollado un tercio del programa previsto para este año y aún quedan otros ocho conciertos. El próximo será el del día 7 de junio. El resto del calendario es el que figura en la ficha adjunta, aunque posiblemente el de mayor significado simbólico sea el previsto para el 21 de noviembre, festividad de Santa Cecilia. Ese concierto, con Andra Mari Abesbatza, bajo la dirección de Carlos Rodríguez y en el marco de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, será el acto central de la conmemoración -considerando además que la Banda se fundó en el mes de noviembre (1864)-, así como el agradecimiento de la agrupación a su pueblo y el homenaje del pueblo a su más que centenaria Banda de Música.

Asegurar el futuro

Además del reto que supone el «ambicioso» programa de este año, la Asociación de Cultura Musical pretende aprovechar este aniversario para perfilar futuras líneas de actuación de la Banda. En ello trabaja el equipo directivo de Josu Mitxelena. «Sin duda que el primer objetivo es que podamos continuar otros 150 años más y actualmente nos encontramos en la buena línea para hacerlo posible», asegura. De hecho se están valorando algunos proyectos, entre ellos el incremento de la presencia de directores invitados «para que los músicos conozcan otras batutas», salidas al extranjero, cambios en la programación y en los ensayos, e incluso se contempla la creación de un grupo de cámara. Ideas con las que se pretende esa continuidad. Menos preocupante parece la incorporación de nuevos músicos. «El relevo está garantizado», afirma con total convencimiento el presidente.