El momento más delicado de la maniobra de la nao San Juan
Durante la fase final de la botadura la réplica del galeón se ha balanceado visiblemente a ambos lados antes de encontrar su punto de flotabilidad y estabilizarse en el agua
La botadura oficial de la nao San Juan ha sido todo un éxito. Tras años de construcción en los astilleros de Albaola, la réplica del antiguo ballenero ha vuelto al mar. La ceremonia oficial, que ha comenzado pasadas las 17.00 horas, ha estado repleta de guiños al antiguo galeón y ha sido seguida con una gran expectación. De hecho, decenas de autoridades y numerosos curiosos se han acercado al muelle del puerto de Pasaia para vivir esta señalada singladura en primera persona.
Eso sí, el momento más crítico de la botadura ha tenido lugar durante la maniobra de entrada al agua, después de haberse deslizado lentamente por las rampas longitudinales habilitadas al efecto. Ha sido entonces cuando las estachas y cables de acero que amarraban el barco han comenzado a soltarse progresivamente en una maniobra destinada a mantener equilibrado el galeón, evitando que se desplazara sin control.
Tal y como estaba previsto, la fase final de la botadura ha sido la más delicada de toda la maniobra, pese a que la nao contaba con un lastre de 50.000 kilos de piedra que se había añadido con el fin de evitar cualquier tipo de incidencia. Así, a su entrada al agua la nao San Juan se ha balanceado de un lado a otro, visiblemente, hasta que tras unos segundos ha encontrado su punto de flotabilidad, algo habitual en este tipo de maniobras. Una vez estabilizado completamente, el ballenero ha sido remolcado hasta la dársena industrial del puerto, donde se espera que se complete su construcción.