Las recomendaciones literarias de la semana

¿Qué leer? Analizamos algunos de los títulos disponibles ya en las librerías

Las recomendaciones literarias de la semana
DV
Los única historia Un amor entre la batahola de dos edades

Santiago Aizarna

Tuve relación, hace ya algún tiempo, con un amigo – ya habitante el tal del cementerio hasta que les dé a los fosarios por remover huesos y de esta manera crear nuevas volumetrías difuntas dentro o fuera, pero, en todo caso, libre ese amigo de asechanzas vitales tan viciadas como acostumbran a serlo siempre— un amigo digo a quien le habría encantado leer esta novela que, en su historia interna, llega a unir dos polos del posiblemente mayor interés: los de las diferencias en edades en su más desnuda evocación a la hora de matrimoniar o, simplemente, de enarcar síndromes cualitativos bajo unas relaciones sexuales.

Pero, antes de pasar a ulteriores territorios y consecuentes aliteraciones, hágase la idea, suma y certeramente conocida, de que la relación (digamos que amorosa) entre un hombre de cierta edad (que arrostra y arrastra los calendarios más allá de la región transalpina) cabe con alguna jovenzuela retozona, es estampa tan vista que ha perdido gran parte (o todo) el interés que pudo haber tenido. Que, dicho lo dicho, se habrá de convenir que también va siendo verdad más que nunca la otra opción adversativa, que también es verdad (o así me lo parece) que, igualmente la otra coyuntura: la imagen de la señora de cierta prosapia de años que se arrejunta con galán casi efebo va recobrando fuerzas más que paulatinamente en nuestra sociedad actual, de manera que están + colocándose las dos alternancias en parecida manera.

Lo cierto es, me parece, que, lo que escribía al comienzo de estas líneas tiene su fundamento de verdad y me asegura que el amigo del que hablo, se hubiese interesado por esta novela desde la primera línea, cuando se abre exponiendo una pregunta de inexpugnable verdad que exige respuesta condigna: «¿Preferirías amar más y sufrir más o amar menos y sufrir menos? Creo que, en definitiva, esa es la única cuestión.

Puedes puntualizar –certeramente– que no lo es. Porque no tenemos elección. Si la tuviéramos sí sería una cuestión. Pero no elegimos y en consecuencia no lo es. ¿Quién puede controlar cuánto ama? Si se puede controlar, entonces no es amor. No sé cómo podemos llamarlo, pero no es amor».

Abre de esta manera el autor británico Julian Barnes (Leicester, 1946) esta su novela, acaso nada más que 'una más' por el abultado número de sus obras que le han hecho acreedor de ser conocido como uno de los máximos cultivadores de la novelística y por las que cuenta con galardones tan importantes como los Premios Somerset Maugham 1981, el E. M. Forster de la American Academy of Arts and Letters, el William Shakespeare de la Fundación FvS de Hamburgo y el Man Booker, y haber sido nombradol como Chevalier de l'Ordre des Arts et des Lettres.

En cuanto a esta obra que aquí se comenta, se toma tiempo suficiente Barnes para una explanación como si de un plano de operaciones se tratara, moviendo el alfil de un su personaje protagonista, un joven de diecinueve años que se apunta a un club de tenis y que, a «modo de caja de sorpresas», por sorteo, en un torneo de dobles, le toca como pareja una señora de unos cuarenta y pico, que ganan el primer partido, que, al correr de las líneas, nos va detallando al mismo tiempo que los lances del juego la situación personal de su quién es quién, es decir, la señora Susan Macleod, de cuarenta y ocho años, casada con 'Don Pantalón de Elefante' adicto al golf –«Creo que no es nada deportivo pegarle a una pelota inmóvil, ¿no te parece?»–, y madre de dos hijas que, es desde esa cierta banal situación como comienza la relación, aunque a pesar de todo, no deja de mascarse, entremedio, la inevitable cavilación del joven sobre que «había en su respuesta demasiadas cosas como para que yo las interpretara al instante y me limité a asentir con un gruñido discreto», es decir el tiempo de rasguño de las ideas para que vayan tomando forma y sentido, que una situación da paso a otra y está el coche que comparten y el entrecorrer de la familia, el algo más que el entreacto entre casi dos vírgenes pese a la diferencia de edades, que de todas estas anotaciones tan necesarias para ser desveladas en la novela, nos los va dando con ágil maestría y muy amena escritura el autor mientras nos detalla el proceso o tránsito a los terrenos del amor, desde conductor de coche a Londres a comprar anticonceptivos y el beso y la cama, una como transfiguración del cosmos amatorio entre esas dos personas, que, en realidad, en la novelización no se hace otra cosa que completar la promesa que se hacía en las primeras líneas de cómo «la mayoría de nosotros solo tiene una historia que contar. No quiero decir que solo nos sucede una vez en la vida: hay incontables sucesos que convertimos en incontables historias. Pero solo hay una que importa, solo una que a la postre vale la pena contar. La que cuento aquí es la mía».

Una historia, de amor y nada más según como se mire que no se diferencia mucho de parecidos relatos si no es porque la autoría de Barnes le presta un plus muy importante por la brillantez narrativa en su desarrollo donde se conjugan algo como laberínticas ideas con las que juega pues en jugar al análisis ha puesto aquí su reconocida maestría

La única historia

Autor: Julian Barnes.

Género: Novela.

Editorial: Anagrama.

Páginas: 240.

Precio: 19,90 euros.

Idea Vilariño (1920-2009) Iragana berpiztean

Javier Rojo

Idazle batzuen patua ironikoa izaten da, bizitzak haiekin jokatzen baitu txantxa egiten egongo balitz bezala. Pasa dezakete bizitza osoa poesia idazten, liburuak argitara-tzen, baina gero burututako lan horrekin guztiarekin zerikusi handirik ez duen zeharkako gertakari batengatik izango dira ezagunak. Halako zerbait gertatzen da Idea Vilariño poeta uruguaiarrarekin, hainbat liburu argitaratu arren, Juan Carlos Onettirekin izan zuen harreman sentimental korapila-tsua izango baita emakumezko horrengandik gelditzen den erreferentzia nagusia, hiperrentziklopedian adierazten dena lekuko. Idea Vilariñoren poesiari buruzko ikuspegi orokorra izateko, haren literatur mundu konplexura hurbiltzeko, Munduko Poesia Kaierak izeneko bilduman eta Garazi Arrula Ruizen itzulpenean argitaratu den ale hau lehenengo urrats baliagarria izan daiteke. Antologia honetan ikus daitekeen bezala, hainbat dira idazleak esku artean erabiltzen dituen gaiak. Heriotzaren presentzia, adibidez, da horietako bat. Poema askotan gizakiak bizitzan duen denbora mugatuaren erreferentzia egiten da. Heriotza ez da, dena dela, gizatasunaren baldintza bakarrik. Heriotzarekin batera, bizitzak sortzen duen minak erdiguneko tokia betetzen du Vilariñoren poesian, haren testuetan bizitzea sufritzearekin parekatuta agertzen baita. Kasu hauetan, heriotzak, edo heriotzaren aukerak (heriotza aukeratzeko posibilitateak), muga jarri diezaioke bizitzaren berezko ezaugarritzat hartzen den sufrimendu horri. Honi lotuta agertzen dira maitasunari buruzko poemak. Bizitzak berez sufritzea dakarren hein berean, amodioaren ezinbesteko osagaia da desamodioa… Eta puntu honetan hartzen du garrantzia Onettiren izan zuen harreman gatazkatsuak, horren ondoriozkoak baitira Vilariñoren poema ezagun batzuk. Hirugarren elementu bat aipatu daiteke etsipen existentzialaren erakusketa honetan eta bakardadea da. Hauek guztiak giza izaerari dagozkio. Hauek alde batera utzita politikaz ere mintzo da bilduma honetako testu batzuetan, ikuspuntu ezkertiarra nabarmentzen delarik. Bizi-tzaren minetik zuzen sortutako poesia da berea, min hori adierazi beharretik sortua, etsipenez eta desenkantuz.

Idea Vilariño (1920-2009)

Egilea: Idea Vilariño.

Argitaletxea: Susa.

Orrialdeak: 60.

Prezioa: 10 euros.

El libro de las aguas Limónov, por sí mismo

Iñigo Urrutia

«He tratado de pescar en el océano del tiempo las cosas verdaderamente esenciales para mí; y que, releídas las cuarenta primeras páginas del manuscrito, no he podido hallar más que guerra y mujeres. Fusiles y semen en los orificios de mis hembras amadas: he ahí el modesto resumen de mi vida». Eduard Limónov (Dzerzhinsk, 1943), al que Emmanuel Carrère dedicó una celebrada biografía, relata en 'El libro de las aguas' episodios y anécdotas de su existencia que esbozan un autorretrato fascinante y detestable.

Mayordomo y más cosas en Nueva York, combatió con los serbios en los Balcanes, fundó, pura nostalgia de la URSS, el Partido Nacional-Bolchevique, fue látigo de Putin y también está considerado como un renovador de la literatura rusa. Por megalomanía no será. «Brodsky es el mejor poeta americano. Y el autor de los mejores libros de la contracultura occidental, un emigrado ruso, Limónov», sentencia.

Provocador, seductor, procaz, paidófilo y militarista, políticamente repelente, si hay un aspecto execrable en las evocaciones que escribe al socaire de sus recuerdos junto a ríos, mares y fuentes o saunas, es su machismo vomitivo: «Quiso marcharse. Le di una paliza. Quedaron restos de sangre hasta en las cortinas. Porque eso no se hace»; «Comprendí por puro instinto, solos mi olfato de perro y yo, que guerra y mujer (la puta y el soldado) son los asuntos esenciales del mundo»–.

'El libro de las aguas' lo escribió mientras cumplía dos años de condena en la fortaleza de Lefertovo en 2001, acusado de terrorismo y tráfico de armas. Compendia sus andanzas por el mundo, antes y después de abandonar la Unión Soviética. A comienzos de los años 80, tras vagabundear y hacerse un nombre en Estados Unidos con 'El poeta ruso prefiere los negros grandes', se establece en París –el Pompidou es «la pesadilla de un fontanero borracho»–, donde «me había deshecho de cualquier principio moral, lo que me llenaba de satisfacción. Reaparecerían más tarde, y bien que lo lamento». Sus andanzas por los Balcanes y otras zonas en guerra acentuarán una mirada patológica que ve en ciudades bombardeadas «un aire de grandeza y de serena y profunda sabiduría».

El libro de las aguas

Autor: Eduard Limónov.

Traductores: Tania Mikhelson y Alfonso Martínez Galilea.

Editorial: Fulgencio Pimentel.

Páginas: 352.

Precio: 21,85 euros.

Colección novela histórica DV Isabel Allende y sus espirítus

La llegada de la hermana de Isobel a la granja escocesa donde vive hace la vida difícil para todo el mundo. Isobel y Giles Grant viven con sus dos hijos en una soberbia casa antigua. Tenían un sueño, convertir los graneros en un centro cultural. Justo entonces llega Lorna, hermana mayor de Isobel y antigua novia de Giles. Lorna logra hacerse cargo de la administración; en realidad está haciendo todo lo posible para resultar imprescindible, pero su plan verdadero es otro: Lorna quiere todo lo que tiene Isobel... marido incluido.

Un verano en Escocia

Autora: Mary Nickson.

Género: Novela.

Editorial: Penguin Random House.

Páginas: 384.