Pablo Aranda: «Nuestra frontera sur bien podría constituirse en territorio literario»

Pablo Aranda presenta hoy su última novela./FRANCIS SILVA
Pablo Aranda presenta hoy su última novela. / FRANCIS SILVA

El escritor malagueño presenta esta tarde en el Aula DV su última novela, 'La distancia', situada en la muga entre España y Marruecos

Itziar Altuna
ITZIAR ALTUNASAN SEBASTIÁN.

'La distancia' es el viaje geográfico y sentimental que emprende un hombre herido en busca de su antigua amante marroquí, amenazada de muerte por su marido. El escritor y columnista Pablo Aranda (Málaga, 1968) vuelve a abordar cuestiones sociales en una novela. El humor lo deja para los libros infantiles que escribe. Esta tarde presenta su último trabajo en el Aula DV (19.00h. en el Aquarium) junto a la escritora Luisa Etxenike, con la que mantendrá un conversación en torno a la escritura.

- ¿En qué género clasificaría 'La distancia'?

- Para mí es una novela, sin más, pero como tiene un alto componente de intriga muchas veces se ha clasificado como novela policíaca o de intriga, pero no lo es. Es simplemente una novela, aunque tiene cierta cercanía a lo social. Creo que no necesita adjetivos.

- El libro transcurre en su Málaga natal y Marruecos. ¿Por qué eligió estos escenarios?

- Me resulta muy cómodo situar a los personajes en los lugares que conozco, aunque creo que la Málaga que aparece en la novela no es reconocible. Sí aparece más la zona del estrecho y Tanger, porque me interesaba la mezcla de los dos mundos, el árabe, encarnado por Tamar, una mujer que se enfrenta a lo que le rodea, y el europeo, a través de Emilio, enganchado a una relación de juventud del que no ha sabido salir adelante. Además, es una zona que conozco bien porque he vivido allí y me parece muy atractiva.

Aula DV

Título
'La distancia. Una escritura para el presente', con los escritores Pablo Aranda y Luisa Etxenike.
Lugar
Aquarium.
Fecha
Hoy, a las 19.30 horas.
Entrada
Gratuita, hasta completar aforo.

- ¿Y a qué distancia hace referencia el título?

- Es un título ambiguo, porque hace referencia a muchas cuestiones. Por una parte están la distancia sentimental y la geográfica, que aparece definida como una frontera, entre el sur de Europa y el norte de África, con Francia siempre de fondo. Pero también aparece la distancia con el pasado, porque los protagonistas se conocieron estudiando en Granada, y otra más difusa que tiene que ver con aspectos más fantasmagóricos, como la aparición de sus padres. Por otra parte, Emilio es un atleta frustrado que disfruta corriendo junto a sus perros, y cree que todos los kilómetros que ha recorrido si los pusiera uno detrás de otro le llevarán a algún sitio al que está a punto de llegar pero no sabe cual es.

- Menciona la frontera entre Europa y África, muy de actualidad en estos tiempos.

- Sí. Yo alguna vez he fantaseado con hacer un western moderno, como los de Cormac McCarthey, que juega con unos personajes que continuamente están en el sur de EE UU y el norte de México. Creo que esta frontera sur nuestra tiene suficientes ingredientes para constituirse en un territorio literario con mayúscula. Además, es triple frontera con Gibraltar. Hay muchos personajes y es un territorio narco.

- En la novela aborda cuestiones como el narcotráfico, la situación de la mujer en Marruecos o la paternidad, que aportan una dosis de realismo a la historia. ¿Ha buscado provocar una reflexión en el lector?

- En absoluto. Mi objetivo es contar una historia y que ésta atrape, por la propia historia que se cuenta y sobre todo por la manera de contarla, sin ninguna intención didáctica. Pero hay una serie de temas que son recurrentes en mi obra, porque me interesan a mí y los voy reflejando, porque forman parte de lo que llevo dentro. Hablo de personajes de ahora con los que el lector puede identificarse, y si hago algún retrato de la sociedad actual aparecen inmigrantes, diferentes tipos de familias... es lo que hay.

- ¿Por eso prácticamente todas sus novela son serias?

-Es cierto que casi todas, menos la segunda -'Desprendimiento de rutina'-, son serias, aunque los libros infantiles que escribo son de humor. Para mi siguiente novela, en la que ya estoy trabajando, me planteé hacer una especie de locura absurda, pero en la séptima página ya le di un giro serio. No sé por qué será. En mis libros siempre arrimo a los personajes al precipicio y dejo que se muevan, mirándolos con cariño y esperanza y dándoles herramientas para que no caigan. Quizá en 'La distancia' los he llevado más al borde.

«Me interesaba la mezcla de dos mundos en un territorio que me parece muy atractivo»

«En mis libros siempre arrimo a los personajes al precipicio y dejo que se muevan»

- Estudió filología, dio clases de español y trabajó como monitor de enfermos mentales y como educador de menores. ¿Cuándo decidió dar el salto a la literatura?

- Siempre me ha interesado la literatura, y a pesar de desempeñar distintos trabajos, escribía y mandaba los manuscritos a editoriales y premios. En 2003, uno de ellos, 'La otra ciudad' quedó finalista en el Premio Primavera, que incluía su publicación por Espasa. La misma editorial me contrató una segunda novela, y como coincidió que en mi trabajo me propusieron un cambio que no me interesaba, decidí dejarlo todo y dedicarme a escribir. Desde entonces me han ido saliendo distintos proyectos.

- Esta tarde mantendrá un diálogo con la escritora Luisa Etxenike. ¿Qué espera de este encuentro?

- Para mi es un honor compartir esta charla con ella, donde hablaremos de la literatura en general, hasta llegar a 'La distancia'.

 

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