Mikel Casal da voz a sus ilustraciones en su último libro

El ilustrador donostiarra Mikel Casal no descarta publicar más libros con textos suyos. / USOZ
El ilustrador donostiarra Mikel Casal no descarta publicar más libros con textos suyos. / USOZ

Por primera vez el dibujante donostiarra publica textos escritos por él junto a sus dibujos en 'Gente (poco) corriente'

Itziar Altuna
ITZIAR ALTUNA SAN SEBASTIÁN.

Lo suyo es «iluminar» textos, pero esta vez Mikel Casal es el autor completo del libro 'Gente (poco) corriente', publicado por la editorial Mosquito Books Barcelona. «Es el primer libro en el que mis ilustraciones van acompañadas por textos escritos por mí», reconoce el ilustrador donostiarra, que sintió la «necesidad inconsciente» de dar ese paso. «Siempre he escrito pequeños textos para mí, pero cuando uno es creativo creo que tiene que sacar toda esa diversidad que tiene, y en este caso, tenía esa necesidad de contar algo. Quizá haya sido algo irracional, pero he luchado para conseguirlo».

El formato elegido para dar ese paso ha sido el álbum ilustrado, donde un niño, Nico, va presentando a la gente de su barrio, personajes cotidianos con los que se cruza todos los días. «Es un libro sencillo en el que hablo de personas reales que han formado parte de mi vida en algún momento, pero que a mí se me antojan especiales, que se salen de la norma, y por eso me llaman la atención». Entre ellos Daniela, una enamorada de los gatos; Sara, la librera, o Mike, un loco del surf. El libro se ha editado en castellano y catalán, y próximamente se traducirá al inglés.

El autor admite que ha intentado utilizar un lenguaje poético y contar la historia de una forma «cariñosa». «En teoría es un libro infantil, aunque no me gusta utilizar esta denominación. Me gustaría que fuera un libro que un adulto pudiera leer a un niño, pero que también lo tuviera en sus manos para leerlo él mismo». En este punto, Mikel Casal reivindica la literatura ilustrada, que en muchas ocasiones no va dirigida al público infantil. «Hay ciertos complejos en este aspecto, porque la sencillez no es sinónimo de pobreza o limitación, simplemente es sencillez, y es lo que yo reivindicado, el menos es mas». En este punto, cree que en los últimos años la ilustración está adquiriendo el valor que en su día perdió. «Se le está dando la importancia que tiene realmente, porque es un apartado artístico muy presente en la sociedad, desde un catálogo a un libro, todo es ilustración».

Proyección internacional

Mikel Casal es un ilustrador de gran proyección internacional. Ha diseñado las cubiertas de más de 100 títulos de la editorial italiana Newton Compton, y ha publicado varios libros. Su 'Frankfurt, un chucho con clase', por ejemplo, se tradujo al inglés y francés. En 2016 obtuvo el Premio Euskadi en la categoría de ilustración para obra literaria por su trabajo en el libro 'Así es la dictadura', publicado por la editorial Media Vaca. El libro ha sido traducido a más de diez idiomas, entre ellos al ruso y japonés. Casal admite que este premio supuso mucho para él, «un reconocimiento así te coloca bajo la mirada de tu profesión y del resto de la sociedad, y eso es muy importante».

Se considera dibujante, ilustrador y caricaturista, aunque la denominación con la que más se identifica es la de «ilustrador», porque «aglutina todas estas facetas». Desde hace años colabora en El Correo, donde se publican muchas de sus caricaturas y también en el suplemento cultural 'Territorios'. Asimismo, realiza carteles, como el del Kutxa Kultur Festibala de 2016. «Mi trabajo es variado, porque no me he especializado en nada en concreto. Soy curioso y me gusta involucrarme en aquellas cosas que me llaman la atención».

«Soy ilustrador de personajes, me gusta observar a la gente e imaginar sus historias»

Las personas son las protagonistas en sus dibujos. «Me gusta mucho observar a la gente e imaginar la historia que tienen detrás». En sus comienzos profesionales fue ayudante de dirección artística en la productora Irusoin, aunque «casi toda mi vida laboral he trabajado como freelance». La mayoría de sus trabajos se publican en el extranjero y desde hace poco cuenta con un agente en Nueva York, para intentar que sus trabajos se publiquen en libros, revistas o periódicos de Estados Unidos. Ilustrar alguna de las páginas del The New Yorker sería uno de sus sueños. De momento, admite que le gustaría seguir publicando libros con sus textos y dibujos. «Es el sueño que tengo ahora en la cabeza y por el que seguiré luchando».

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