«El libro no presenta a Lou como él hubiera querido»

Anthony DeCurtis publica la traducción al castellano de una biografía que presenta las luces y las sombras del mito neoyorquino

J.G.A.SAN SEBASTIÁN.

Su nacimiento como Lewis Allan Reed en el seno de una familia de origen judío; la relación con mentores como Delmore Schwartz o Andy Warhol, y con los otros miembros de The Velvet Underground; la bisexualidad, sus problemas con las drogas y el alcohol; su crueldad contrapuesta a su talento... En 'Lou Reed. Una vida', recién publicada en castellano por Libros Cúpula, el periodista Anthony DeCurtis documenta los 71 años de vida del genio que caminó siempre por el lado salvaje de la vida y el arte.

De Curtis trató a menudo con el mito neoyorquino, que le respetaba por tener un doctorado en Literatura estadounidense y escribir para 'Rolling Stone'. El periodista siempre fue un declarado «fanático» de Reed, aunque también era «consciente de sus innumerables contradicciones», que le dejaban «fascinado».

Por eso, cuando el rockero falleció en 2013 meses después de una operación de hígado, el periodista aceptó escribir una biografía que «no le presenta como él hubiera querido», según subraya en la introducción. «Este libro no describe a Lou todo el tiempo como él quería verse a sí mismo. Aspectos de su vida sexual, del consumo de drogas, de su crueldad, de los que tanto se avergonzó y hasta quiso eliminar, están presentados aquí con el más mínimo detalle. Como también lo están su amabilidad, su talento, su visión y su genio», sostiene acerca de un libro que presenta las luces y sombras del personaje.

Lo hace, además, con profusión de documentación y declaraciones de quienes le trataron -Andy Warhol, David Bowie, Laurie Andeson, Suzanne Vega, Mick Ronson...-, así como con análisis exhaustivos de cada álbum de Reed.

«Basta leer este libro para entender el jodido genio que fue Lou Reed», ha dicho Peter Buck, guitarrista y fundador del grupo R.E.M. Para la citada Suzanne Vega, DeCurtis firma «el relato elocuente de una vida llena de angustia transformada por el amor», mientras que Sting cree que Reed, «un artista brillante», ha encontrado al biógrafo idóneo «para pasar a la posteridad, un perfecto intérprete, tanto de su música como de su vida».