Karmelo C. Iribarren: «No le daría más vueltas: soy igual de bueno o malo que ayer»

Karmelo C. Iribarren, con un ejemplar de 'Mientras me alejo', ayer en Donostia./AYGUES
Karmelo C. Iribarren, con un ejemplar de 'Mientras me alejo', ayer en Donostia. / AYGUES

El escritor donostiarra reconoce que 'Mientras me alejo' es el poemario del que más satisfecho se siente y «el que más alegrías me ha dado»

ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

Sorprendido, aunque en absoluto alterado, Karmelo C. Iribarren (Donostia, 1959) recibió el Premio Euskadi de Literatura en castellano sin aspavientos. Y eso que no se puede decir que durante su larga trayectoria los reconocimientos le hayan llovido, no al menos hasta los últimos tiempos. Recién llegado de Bilbao, atendió a DV, antes de retomar su rutina caminante por las calles de San Sebastián, de las que se ha convertido en uno de sus más atentos observadores. En cuanto al galardón, en el que ya había sido finalista en otras ocasiones, casi se muestra más satisfecho de que haya recaído en una obra de poesía que en el hecho de que ésta sea suya.

- «Nunca malogres tu carrera de perdedor con un éxito de mierda». ¿Se ha acordado de la frase de Oteiza al conocer que era el ganador?

- No, yo diría que casi nunca se me pasa Oteiza por la cabeza, así que difícilmente lo hará esa frase. Entiendo el sentido de la pregunta, pero es un premio que está bien y si te lo conceden tampoco es cuestión de ir de Agustina de Aragón. Pues muchas gracias.

- ¿Llega este premio cuando menos lo necesita?

- Si los premios dan un plus de algo a mí ya me viene un poco tarde. Siempre viene bien recibir uno de este tipo. Lo agradeces y punto. Tampoco le daría más vueltas: ahora, sigo siendo igual de bueno, de regular o de malo, hoy que ayer.

- Hace unos meses le galardonaron los libreros, que no sé si le hizo más ilusión.

- Aunque sea un premio honorífico, sin remuneración, tiene el plus de ser un galardón que eligen entre todos los libreros del estado. Van poniendo títulos hasta que queda uno. Tiene su importancia ese premio, desde luego, más de la que pueda parecer. A mí, desde luego, me hizo mucha ilusión.

- ¿Con el Euskadi se pone fin a esa 'invisibilidad' en el País Vasco de la que a veces se ha lamentado?

- Yo creo que ya estoy visible en todos los lados, otra cosa es que unos quieran mirar y otros no, pero eso ya entra en la libertad personal de cada cual. Son muchos años y muchos libros... A mí todo eso ya me da igual, pero de alguna manera, pienso que, además de al libro en concreto, éste es un premio a mi trayectoria, aunque el jurado sabrá eso.

- ¿Es 'Mientras me alejo' el poemario del que se siente más satisfecho?

- Me suelen gustar más los libros más recientes por afinidad emocional y biográfica. No sabría decir si es mi mejor libro. A veces te cuesta reconocerte en cosas que escribiste hace más de treinta años. Tú eres otro, así que en ese sentido, es quizás el libro del que más satisfecho me siento. Y el que me está dando más alegrías.

- Suele comentar que sus poemas han evolucionado: ya no es aquél al que le suceden las cosas, sino el hombre que mira.

- Yo llevaba una trayectoria, sin grandes altibajos, ni grandes entusiasmos, pero bastante regular y con una cierta disciplina a la hora de escribir. Cada dos años publico un libro. Entonces, al final estás ahí y de alguna manera, constas.

- En todo caso, este premio le saca de la esquina de mirar y le devuelve al centro del escenario.

- Bueno, yo he sido un observador de la vida, también de la literaria. Agradezco mucho el premio, pero seguiré siendo lo que soy, aunque me den otro dentro de quince días. Quiero decir que a partir de una edad uno ya si cambia es a peor, así que mejor no cambiar.

-¿Cómo valora que el premio haya recaído en un libro de poesía?

- Positivamente porque eso sí que es un pequeño déficit. Deberían atender un poco más a la poesía porque, en castellano al menos, dan el premio a un poemario cada ocho años. El siguiente ya puede esperar.

- ¿Hasta qué punto el salto a la editorial Visor le ha dado una visibilidad que antes no tenía?

- Más o menos, yo ya había llegado a donde tenía que llegar, pero sí es cierto que últimamente he tenido más repercusión.

- ¿Qué hará con el dinero del premio?

- Eso lo sabrá mi mujer. Yo soy un simple trabajador.

- Se le seguirá viendo por Donostia.

- Eso, seguro. Y que dure.

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