Joanes Mathiuet cuenta en una novela su experiencia como azafato en Qatar Airlines

Joanes Mathiuet posa con un ejemplar del libro. / MICHELENA
Joanes Mathiuet posa con un ejemplar del libro. / MICHELENA

'Entre el cielo y la tierra' narra la experiencia de un donostiarra en Oriente Medio, donde la religión y las costumbres chocan con sus valores

ITZIAR ALTUNA SAN SEBASTIÁN.

Durante los primeros años de la crisis económica, Joanes Mathiuet fue uno de los miles de jóvenes que perdieron su trabajo y decidió marcharse a otro país, en busca de otra oportunidad. Este publicista donostiarra lo dejó todo y se fue a Qatar, para trabajar como azafato en una aerolínea árabe. De aquella experiencia, que duró dos años, surge la novela 'Entre el cielo y la tierra'. «Cuando acabé ese periodo de trabajo hace ocho años decidí escribir la novela en bruto. Sentí que había vivido una experiencia intensa y quise recogerla en un libro. Durante estos años lo he ido retocando y ahora he decidido publicarlo», admite el autor.

El protagonista de la historia es Christian, un joven azafato que trabajó para Qatar Airlines. «El libro no es una autobiografia», aclara Joanes Mathiuet, «hay partes sacadas de la realidad pero todo lo que se cuenta no es real, aunque podría serlo». La novela es una crítica al influjo de la religión y aborda temas como la trata de personas, la emigración, los derechos laborales, las diferencias culturales y la desigualdad, bajo una divertida historia de aventuras. «El trabajo de azafato te permite ver mucho mundo y darte cuenta de realidades que quien no viaja tanto no percibe, porque cuando se tiene un trabajo estable en un sitio uno solo ve lo que le rodea. Y cosas que aquí damos por sentado, como puede ser una democracia, en otros sitios es algo impensable. Y no hay más que ver cómo están reaccionando los gobiernos occidentales ante la muerte del periodista Jamal Kashoggi en el consulado de Arabia Saudí en Estambul».

Lejos de criticar o ir en contra de nadie, la novela refleja la influencia que ejerce el Islam en muchos países, pero también las contradicciones de quienes la profesan. «El hecho de que se hable del Islam es una casuística. Yo he querido mostrar cómo influye una religión en el día a día de las personas. En este caso es la historia de una persona de origen europeo que viaja a Oriente Medio y conoce esa realidad musulmana. Pero podría haber sido el caso contrario, de un musulmán que viniera aquí y se vuelve loco con nuestras costumbres». Sorprendido por la realidad que le rodea, el protagonista intenta encontrar el origen de todo en el Corán, por eso la novela también incluye frases de este libro sagrado.

El choque cultural fue lo que más impresionó a este donostiarra cuando se instaló en Qatar. «Intentar acostumbrarte a sus costumbres es lo más complicado. Ver que la religión tiene tanta importancia, es algo que sorprende. Pero la novela no pretende ser una ofensa a nadie. Simplemente se muestran las distintas realidades que existen en el mundo».

El libro lo escribió antes de que Qatar empezara a ser conocido en todo el mundo. «Justo cuando regresé se hizo público que organizarían el campeonato del mundo de fútbol de 2022. Luego llegaría la compra de los almacenes Harrods o el patrocinio del Fútbol Club Barcelona», recuerda el autor. Aunque reconoce que hay muchas cosas «denunciables», admite que «la eficiencia a nivel empresarial allí es brutal, en el caso de Qatar Airlines cuando llegamos allí nos dieron todo hecho, y además una formación».

Rutas turísticas

La narración de la historia de Christian también incluye recorridos turísticos por las ciudades que visita el azafato, entre ellas Bangok, París, Nueva York, Londres o Bali. «Todos los lugares que se citan existen. El objetivo de la novela es que el lector viaje por el mundo, conozca diferentes países y sitios, y le sirva para orientarse, porque a mí me suele gustar meterme en la piel del escritor y conocer esos lugares que aparecen, aunque no siempre sean agradables».

Más allá de mostrar las realidades de distintas culturas y países, la novela acerca al lector al mundo de la aviación y a la profesión de los azafatos. «Aunque algunos los definen como 'agitadores de zumo de tomate', y crean que se dedican solo a empujar un carro, no están en lo cierto. Hacen muchas más cosas, son profesionales preparados para asumir mil situaciones, desde atentados terroristas a casos médicos». Aunque hoy día la mayoría de la gente ha viajado en avión en alguna ocasión, el autor también ha querido plasmar «lo complejo» del mundo de la aviación, «que mueve mucho dinero y mucha gente, de forma coordinada en todo el mundo». En uno de los capítulos, por ejemplo, se cita el caso del volcán islandés Eyjafjallajökull, cuya erupción en 2010 afectó a vuelos de todo el planeta.

Asentado en San Sebastián desde hace años, donde trabaja como publicista y relaciones públicas, Joanes Mathiuet no tiene en mente de momento escribir otra novela, «en este caso tenía una historia interesante que contar y es lo que he hecho».

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

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