Las segundas oportunidades de Gioconda Belli

Gioconda Belli, en una imagen de archivo./AFP
Gioconda Belli, en una imagen de archivo. / AFP

La escritora nicaragüense, férrea opositora al régimen sandinista, indaga en la capacidad de reiventarse de los seres humanos en 'Las fiebres de la memoria'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

La escritora nicaragüense Gioconda Belli (Managua, 1948) pone en orden la historia de su familia en su nueva novela, 'Las fiebres de la memoria' (Seix Barral), la peripecia vital del abuelo de su abuela, un noble de la corte de Luis Felipe I de Orleans, rey de Francia, que tras muchas aventuras tumultuosas y alguna huida acaba instalándose en Nicaragua. «Es una reflexión sobre las segundas oportunidades, sobre la capacidad de los seres humanos para reinventarse», explica Belli. Escrita en estilo folletinesco, a la manera de las novelas de Alejandro Dumas, dice la autora que se divirtió recreando las vivencias de un antepasado al que ha dibujado con rasgos de su padre (un hijo ilegítimo que no supo hasta los 18 años que su supuesto hermano era en realidad su padre) y de ella misma.

«En los años 90 tuve que abandonar Nicaragua y me instalé en Estados Unidos. Allí, me di cuenta de que era otra persona. Intenté escribir una novela en inglés, pero descubrí que mi voz en inglés no era mi voz, que el español era mi patria», cuenta la escritora, que apoyó la revolución sandinista de la que ahora reniega. «Aquella fue una experiencia hermosa, éramos jóvenes y lo hicimos lo mejor que pudimos contra Somoza. Éramos como David contra Goliat porque nos tuvimos que enfrentar a Estados Unidos», recuerda.

Pero ahora, de hecho, compara aquella revolución con otra revolución, la francesa, sobre la que ha tenido que investigar a fondo para escribir su nuevo libro. «La Revolución Francesa fue algo ilusionante en su momento, pero después llegó el Terror, Napoleón y la Restauración. No es raro que un revolucionario acabe degenerando en un tirano, como le ha sucedido a Daniel Ortega, que se ha convertido en un ser deleznable que ha matado a 400 personas en seis meses y está intentado acabar con las libertades en el país», argumenta. «Las protestas han sido aplastadas con armas de guerra, tengo miedo de que toquen a mi puerta y me saquen de casa, como están haciendo con los jóvenes que han salido a la calle, a los que les están aplicando la legislación antiterrorista», agrega.

Se lamenta Belli de que en Europa, partidos como Izquierda Unida sigan apoyando al régimen. «Hay una parte de la izquierda que no se puede creer que la revolución ya se perdió», sostiene la autora, que considera que la única manera de acabar con el régimen es la presión exterior, unida al desplome económico. «Solo así negociará», apunta.

«El caudillismo ha sido una lacra en América Latina. Hemos tenido una plaga de dictadores, por cierto, muy bien ficcionados en las novelas. En los últimos años creímos que habíamos entrado en un cauce democrático, pero llegó Chávez en Venezuela y hemos retrocedido. No creo que la justicia social deba pagar el precio del autoritarismo», insiste.

Gioconda Belli es una de las escritoras más reconocidas en lengua castellana. Autora de la novela 'La mujer habitada', ha ganado el Premio Biblioteca Breve y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, entre otros. Ha publicado 'El infinito en la palma de la mano', 'Sofía de los presagios', 'Waslala', 'El pergamino de la seducción', 'El país de las mujeres', 'El intenso calor de la luna' y sus memorias, 'El país bajo mi piel'. También ha firmado ocho libros de poesía, un género al que se siente muy afín, de ensayos y de cuentos para niños. También es Chevalier de las Artes y las Letras en Francia y presidenta del PEN Nicaragua.

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