Este contenido es exclusivo para suscriptores

¿Quieres una experiencia sin límites y con servicios exclusivos?

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoApp para smartphone y tabletContenido extraNewsletters exclusivasClub del suscriptor

Lo que enseña la montaña

Escalando en Indian Treck, Norteamérica, una de las fotos del libro. /Sebastián Álvaro
Escalando en Indian Treck, Norteamérica, una de las fotos del libro. / Sebastián Álvaro

Jose Mari Azpiazu y Sebastián Álvaro reivindican en su último libro el alpinismo como «escuela de vida»

Borja Olaizola
BORJA OLAIZOLA

«La altura saca lo que hay en nosotros, lo mejor y lo peor». La reflexión del montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza, fallecido en mayo de 2008 cuando ascendía al Annapurna, es un buen resumen del espíritu de 'La vida en el límite de la vida', el libro que acaban de escribir al alimón Sebastián Álvaro (Madrid, 1950) y Jose Mari Azpiazu (Azpeitia, 1953). Además de avezados montañeros, los dos autores son lectores apasionados y en sus bien nutridas bibliotecas los libros relacionados con el alpinismo ocupan un lugar destacado. «Hemos aprovechado nuestras vivencias en las montañas y nuestras lecturas para dar forma a un libro que está concebido como un estímulo para cualquier ser humano, sea o no aficionado al alpinismo», dice Azpiazu.

La obra, editada por Lunwerg, una división de Planeta especializada en libros de arte y fotografía, acaba de salir al mercado y esté teniendo una excelente acogida. A ello contribuye sin duda su impecable factura editorial, con espectaculares fotografías que muestran panorámicas de las principales cordilleras y montañas del planeta. «Las imágenes -precisa Azpiazu- son de Sebastián Álvaro y hacen un recorrido por cumbres y macizos en los que se desarrollan las historias que vamos contando. Queríamos hacer un libro hermoso, que entre por los ojos, y creo que gracias a las fotos y al cuidado de la edición lo hemos conseguido con creces».

La vida en el límite de la vida

Autores
Sebastián Álvaro y Jose Mari Azpiazu
Editorial
Lunwerg
Páginas
223
Precio
24,50 €

El propio subtítulo de la obra, 'Experiencias de alpinistas para inspirar nuestro día a día', proporciona bastantes pistas sobre lo que se han propuesto sus autores. «Hemos recopilado reflexiones de montañeros que han tenido que enfrentarse a situaciones límite en esa 'zona de la muerte' que está por encima de los 8.000 metros confiando en sus valores y su fortaleza de espíritu», indica el azpeitiarra Azpiazu. «Son episodios, anécdotas y pensamientos que pueden resultarnos de utilidad para afrontar las adversidades que nos encontramos en la vida cotidiana, que activan nuestras emociones y sentimientos y que pueden ayudarnos a levantar el ánimo cuando la apatía la tristeza y el desánimo se instalan en nuestras vidas».

Buena parte de las dificultades que surgen al paso de la mayoría de los mortales son minucias en comparación con las que se encuentran los montañeros que desafían a las cumbres más altas del planeta. Cualquier problema a más de 8.000 metros de altura se paga con la vida, pero a pesar de ello o precisamente por ello abundan los ejemplos de generosidad desinteresada, historias que hacen de sus protagonistas auténticos héroes. Una de las más conocidas, retratada en un estremecedor documental que se tituló 'Pura vida', es la del intento de rescate de Iñaki Ochoa de Olza cuando agonizaba a 7.400 metros en el campo IV del Annapurna. Un grupo de alpinistas de varios países puso en marcha un dispositivo para intentar ayudar al montañero poniendo en riesgo sus vidas a pesar de que sabían que era prácticamente imposible que saliese de allí con vida.

El libro se hace eco del episodio y recoge un testimonio de Ueli Steck, el alpinista suizo que ascendió hasta donde estaba Iñaki desafiando todos los límites: «Uno tiene que ser honesto. Iñaki estaba realmente mal. Lo normal es que le quedaran 24 horas de vida como mucho. Y sabiéndolo, puedes decir: no hay manera de ayudarle. Y tomarte otra cerveza. Pero eso está mal. Tienes que subir y ver qué pasa. Ver qué puedes hacer. En esos momentos tienes que creer que puedes hacer algo. Tienes que hacer todo lo que puedas hasta el final». Ochoa de Olza terminó muriendo en el Annapurna, pero la gesta del grupo de montañeros que intentó su rescate está escrita en letras de oro en la historia del alpinismo.

Humanismo

«La montaña es una escuela de vida que nos facilita ser mejores personas, que nos enseña a conocernos, a admitir nuestra fragilidad y a ser solidarios ante el infortunio», reflexionan Álvaro y Azpiazu en el prólogo de la publicación. ¿Quiere eso decir que 'La vida en el límite de la vida' tiene algo de libro de autoayuda? «Si se entiende el libro de autoayuda como el que da recetas para alcanzar la felicidad del modo más sencillo la respuesta es categóricamente que no», sentencia Azpiazu. «Nosotros no damos recetas, exponemos ejemplos y desde el principio queda claro que en la vida nada importante se consigue de un modo fácil o rápido. Walter Bonatti, una leyenda del alpinismo, dijo que 'en mi corazón tengo la certeza de que no existen metas regaladas' y ese es el espíritu que nos ha guiado a Sebastián y a mí».

Los dos autores reivindican los valores del montañismo más humanista, aquel que se sustenta en el esfuerzo, la curiosidad e incluso la osadía, y marcan distancias con el «alpinismo comercial» que se manifiesta en fenómenos como la masificación de las cumbres o el uso de botellas de oxígeno en las ascensiones. «La montaña ha de seguir siendo un espacio de paz y libertad, un paraíso para la aventura y ante todo una escuela de aprendizaje, a veces dura, pero llena de valores y basada en el humanismo y la integridad».

Contenido Patrocinado

Fotos