Del caballo de Troya a la oveja Dolly

Del caballo de Troya a la oveja Dolly
IVÁN MATA

Treinta y seis capítulos dedicados a contarnos la historia de otras tantas bestias en un almacenaje que conforma un rico y variadísimo bestiario |

Santiago Aizarna
SANTIAGO AIZARNA

Lo de los bestiarios, no hay duda, es un gran aliciente en el extenso campo de la literatura. La de la literatura considerada como un juego, por supuesto, pero, también algo como ejercicio gimnástico de la mente, de la memoria batiendo por todo lugar y tiempo de lectura, de los rastros que nos fueron dejando esas lecturas, diría que, hasta indeleblemente vitalicios; también de la rastra en su definición molona de herencia mamona de las ganaderías, la medalla de metal al menos como poco dorado que la materfamilias cuelga a sus hijos hinojos todos ellos exhalando aromas de progenie al igual que esa quemadura en la piel como signo de propiedad en los ranchos ganaderos con el sello del hierro rusiente sobre algunas de las ancas de la res, una de las defensas más notorias en la evitación de los abigeos en el suroeste americano y en sus novelas del XIX y causa de que, en muchas ocasiones se afrutasen los árboles con cuerpos de cuatreros presente el juez Lynch en esas ejecuciones.

Animales célebres

Autor: Michel Pastoureau.

Traductora: Laura Salas Rodríguez.

Edit.: Periférica.

Páginas: 256.

Precio: 18 euros.

Lo cierto es que, algunos de éstos bestiarios ha dado especial prestancia a algunos de esos escritores que han tenido el buen gusto y la suerte de contar con una excelente lista de bestias famosas y que, en gran parte, algunas de ellas son, por sí mismas, por su presencia, marchamo de calidad. Entre ellas, diríase que luce, con luminiscencia especial, el de Jorge Luis Borges y digamos que también, el del mexicano Juan José Arreola con obras suyas como 'Confabulario', 'Palíndroma' y el titulado, precisamente, así 'Bestiario' (con 'El ajolote' como gran personaje, diría yo). De otros grandes bestiarios también pudieran darse muchas y largas citas, pero basten estas dos por el momento.

Dice Pastoureau, a propósito de esta obra suya que lo que con ella pretende es, simplemente, «exponer un conjunto de capítulos dedicados a algunos animales. Para mí, especialista en la Edad Media, no sólo se trata de un 'recreo' en mi trabajo cotidiano sobre la historia de las relaciones entre el hombre y el animal, sino también de un modo de dar a conocer a un público más allá del universitario las preguntas, pesquisas y reflexiones que subyacen bajo la investigación de los actuales historiadores en este campo. Con tal fin he seleccionado unos cuarenta animales que he considerado 'célebres', en un sentido o en otro, en la historia y las tradiciones occidentales. Si me he limitado a Occidente, y más aún a las sociedades europeas, es porque mis conocimientos documentales se limitan a esa área cultural».

De los textos de donde proceden la mayoría de estas bestias de este bestiario, son sus mismos títulos de cada capítulo los que nos ofrecen el mejor itinerario, siguiendo en lo posible, como señala el autor, el intento de conceder «cierto equilibrio cronológico entre la Antigüedad, la Edad Media y la Edad Moderna y Contemporánea, aunque mi oficio de medievalista me empujaba a privilegiar el segundo de los tres periodos. Sobre todo, he evitado conceder un lugar demasiado importante al siglo XX, como hacen gran cantidad de libros que se proponen tener en cuenta 'dos mil años de histori'», o 'cinco mil años de historia', y en los que el siglo xx ocupa de modo absurdo tres cuartos, o nueve décimas partes, del contenido. Del mismo modo, en la medida de lo posible, he tratado de diversificar las especies animales que eran objeto de capítulos; pero en este campo me he dado de bruces contra la historia propiamente dicha».

La serpiente del pecado original, los animales del Arca, el bestiario de Lascaux, el caballo de Troya, la ballena de Jonás, los elefantes de Aníbal, el asno de Buridán, los gatos de la calle Saint-Séverin, Mickey y Donald, Nessie, Laika -la primera perra aeronauta-, los jabalíes de Obélix y Dolly, la oveja clonada son algunos de los ejemplares que reseña el autor.

Michel Pastoureau ( París, 1947), es historiador, especialista en colores, imágenes y símbolos, es autor, entre otros, de 'Azul: Historia de un color', 'Diccionario de los colores', 'El oso. Historia de un rey destronado', 'Una historia simbólica de la Edad Media occidental' y 'Breve historia de los colores' y confiesa que «mi selección se basa en varios criterios. Evidentemente, el de «'elebridad' es el más subjetivo y discutible. No sólo he elegido animales que siguen siendo célebres hoy en día y cuya presencia en una obra de este tipo no sorprenderá a nadie, sino también animales que fueron célebres en su tiempo y que ya no lo son» y «que el historiador no debe empeñarse en contraponer lo imaginario y la realidad. Para él, como ocurre con el etnólogo, el antropólogo o el sociólogo, lo imaginario siempre debe formar parte de lo real», lo que sirve, en cierto modo, para definir su trayectoria en este libro.