El aliso de Anjel Lertxundi «cobra nueva vida» con su traducción al castellano
Inazio Mujika recrea el libro con el que el escritor guipuzcoano obtuvo el Premio Euskadi de Literatura Infantily Juvenil en 2021
Un árbol que sueña con conocer el mar. Partiendo de esta idea Anjel Lertxundi escribió 'Haltzaren muinoa', libro que fue reconocido con el Premio Euskadi de Literatura Infantil y Juvenil en 2021. Ahora, la editorial Alberdania ha editado su versión en castellano, 'La colina del aliso', traducido por Inazio Mujika, y que incluye ilustraciones de Concetta Probanza.
La versión original «ofrece una narración de apariencia sencilla pero de gran profundidad literaria, elaborada con precisión y sensibilidad», recordó Oier Etxebeste, de Alberdania, para añadir que gracias a la traducción de Inazio Mujika «la riqueza del texto original llega con fuerza» y el libro «cobra nueva vida».
Tal y como recordó Mujika, el encargo para la traducción le llegó tras la muerte de Jorge Jiménez, «traductor de cabecera» de Anjel Lerxundi, por lo que admitió que se sintió «abrumado» por la responsabilidad y «temeroso y con miedo», porque «me siento más a gusto escribiendo en euskera». De hecho, ésta ha sido su primera traducción al castellano que se publica. Sin embargo, se mostró «contento» por haberlo terminado y por «haberme compenetrado con Anjel, porque él también ha hecho sus aportaciones». «Mi trabajo ha sido no estropear la materia prima», señaló, y para ello ha buscado el equilibrio entre la literalidad y la recreación. «No he sido un traductor jurado, más que una traducción literal, es una recreación, y he intentado que sea fiel».
Recuerdos de la infancia
El personaje del libro es un aliso que vive en una colina en la que disfruta de una vida tranquila, observando las idas y venidas de la gente que pasa a su alrededor. Sin embargo, su vida no es del todo feliz, porque sueña con conocer el mar y recorrer el mundo del que hablan sus vecinos. Pero este árbol, «sí tiene corazón», recordó Anjel Lertxundi.
La idea de este libro empezó a fraguarse en Jaca, «tras la muerte de mi mujer», contó el escritor. «Mis nietos me pidieron que les contara un cuento, yo no tenía ánimo para ello, pero comencé a hilar la historia de un aliso que desde su colina sueña con conocer el mar». Consciente de la dificultad que suponía asimilar esta idea, estuvo a punto de contarles otra historia, pero entonces «un recuerdo de la infancia» le salvó del apuro. A su mente vinieron unas imágenes de las inundaciones que hubo en Gipuzkoa en la década de los 50, y él veía cómo el río Oria arrastraba todo a su paso, también muchos árboles arrancados de raíz. Esos recuerdos le ayudaron «como nunca» le había pasado antes a improvisar esa historia. A su regreso de Jaca decidió ordenar sus recuerdos e improvisaciones. El resultado fue 'Haltzaren muinoa', «una fábula moderna sobre el deseo de libertad y el sentido de la existencia», tal y como lo definió Inazio Mujika.