La tarde en que Yamamoto pisó Aiete

La pianista japonesa Eri Yamamoto ensayó ayer con los componentes del Easo y su director para este concierto, Gorka Miranda, en la sede del coro en Aiete. Su concierto es hoy en el Victoria Eugenia/USOZ
La pianista japonesa Eri Yamamoto ensayó ayer con los componentes del Easo y su director para este concierto, Gorka Miranda, en la sede del coro en Aiete. Su concierto es hoy en el Victoria Eugenia / USOZ

Fusiones extrañas y felices más allá del dúo Baez-Cullum: la pianista japonesa y el Coro Easo, la astronauta Zahara en la playa, el abrazo a Bowie

MITXEL EZQUIAGA

En estos días de aniversario de la llegada del hombre a la Luna bien podría decirse que el planeta Aiete vivió ayer «un pequeño paso para Eri Yamamoto pero un gran paso para el Coro Easo». El Jazzaldia propicia fusiones extrañas y felices, como esa rara pareja que ayer abrió el festival (la leyenda peleona de Joan Baez y la fiesta juvenil de Jamie Cullum), el poliédrico homenaje a David Bowie que clausurará esta noche el concierto de la Plaza de la Trinidad o la llegada a la Zurriola, también hoy, de Zahara, esa astronauta de Úbeda que lo mismo canta en los telediarios que escribe libros y amenaza literalmente con volar sobre el escenario de la playa.

Vamos por partes. La pianista japonesa Eri Yamamoto, afincada desde hace una década en Nueva York, conoció ayer por la tarde personalmente a los sesenta cantores del Coro Easo que le acompañarán hoy por la mañana en su esperado concierto del Victoria Eugenia. Gorka Miranda ha dirigido los ensayos del Easo en las últimas semanas en permanente contacto con la música nipona, y ayer, en una intensa jornada, engrasaron los detalles. Esa fusión de la música japonesa, el jazz y las voces vascas promete ser esta mañana uno de los momentazos del festival, sin el oropel de las Diana Krall pero la intensidad de las rarezas.

Una cantante que quiere 'volar' en escena

Más fenómenos paranormales: Zahara Pop insiste en que quiere volar en la playa. La música andaluza es un portento capaz de versionar cualquier canción, actuar de telonera en La 2 Noticias (hace solo unos días), escribir un libro en el que habla de los sentimientos a través del álgebra ('La teoría de los cuerpos', sale en octubre) y, por supuesto, redondear espectáculos festivos con los que está triunfando este verano. En alguno de ellos sus músicos, bailarinas o fans la transportan en brazos, en apoteosis musical, y hoy quiere repetir la magia en la Zurriola. A ver. Será a las 21.00 en ese escenario cuyas pruebas de sonido sorprenden a los bañistas, aunque sean discretas como la que protagonizó ayer la propia Joan Baez.

La directora con nombre de actriz

Hoy es el estreno de la Plaza de la Trinidad. El quinteto de Donny McCaslin abre la velada y la big band de la directora de orquesta María Schneider la completa. Al final, si se cumplen los pronósticos, todos juntos interpretarán dos piezas que la artista con nombre de actriz (sí, se llama igual que la desaparecida protagonista de 'El último tango') compuso en honor al llorado David Bowie, otro nombre asociado a los odiseas especiales.... como casi todo en este festival que queremos galáctico.

Los efectos de la galerna

La galerna de la tarde del martes obligó a desmontar en parte el Escenario Verde de la Zurriola, por cuestiones de seguridad. Ayer por la mañana se completaron los trabajos y a mediodía ya estaba todo listo para el inicio del festival. Son los gajes de los escenarios al aire libre.

El 'hospitality' de Heineken adosado a ese escenario vuelve a acoger estos días a profesionales e invitados del festival y de la marca de cerveza. Ayer fue inaugurado con una treintena de afortunados: los 'grandes clientes' españoles de la firma verde, invitados por Heineken a San Sebastián para que conozcan las interioridades del Jazzaldia. Desde esa atalaya de lujo vieron anoche a Baez y Cullum.

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