Ofértorio, música en familia del patriarca de los Veloso

Caetano Veloso y sus hijos en el escenario. /
Caetano Veloso y sus hijos en el escenario.

Caetano Veloso inaugura los conciertos del Kursaal con un espectáculo intimista en compañía de sus tres hijos

CARLOS RODRÍGUEZ VIDONDO SAN SEBASTIÁN.

El cubo grande del Kursaal se viste hoy de gala para el Jazzaldia. Su primera gran noche desde que hace poco más de un año nos despidiese de la cita número 52 del festival. Este año se ilumina de nuevo para dar la bienvenida a artistas de enorme peso que forman parte ya de la historia de la música. Y hay muchas ganas. El pistoletazo de salida llegará a cargo de Ofertório, un título ceremonial para el espectáculo familiar con el que Caetano Veloso y sus tres hijos, Moreno, Zeca y Tom Veloso, inaugurarán esta tarde a las 18:00 el ciclo de conciertos del Kursaal, enmarcados dentro de la 53 edición del festival Heineken Jazzaldia. Caetano, en el noventa cumpleaños de su madre, compuso una canción con este mismo título, un momento especial para el cantante que volverá a evocar para nosotros, esta vez, sobre las tablas del auditorio donostiarra.

Con 75 años a sus espaldas, el artista brasileño continúa girando alrededor del globo, rejuveneciendo día a día un repertorio de canciones que le llevaron al clímax de la genialidad durante los años 90, lugar del que hoy, ya cansado, necesitaba huir. Esa ambición por la vanguardia que le ha acompañado toda su vida le convirtió, junto a su camarada Gilberto Gil, en el fundador de un movimiento que cambiaría la mentalidad de una sociedad brasileña afiliada a la dictadura militar que no se fue hasta el año 1985. Según Gal Costa, «el Tropicalismo no tenía intención política, más bien la idea consistía en internacionalizar la música brasileña y acercar la era hippie a nuestro país». Y así lo hizo Veloso, quién fusionó la tradicional bossa nova con ritmos de rock n' roll, experimentos de la psicodelia, el soul, el pop y el fado portugués, entre otros. Tradición y modernidad que incluso le llevaron al exilio a Londres en 1970, lugar en el que Gil y Veloso permanecieron por dos años.

En la actualidad, el cantante de Bahía sigue manteniendo ese espíritu libre tan característico de los 60 que le transporta a lugares diversos de experimentación. Normalmente estos caminos desembocan en maravillosas colaboraciones como la que realizó junto a Salvador Sobral (el joven talento vocal que también nos visita estos días por la Trinidad) este mismo año, en un entorno tan singular como es la final de Eurovisión. También se le ha podido ver junto a Tom Jobim, Astor Piazzolla y Silvio Rodríguez, con Fito Páez en la grabación del disco Corazón Clandestino e, incluso, colaborando con la cantante pop Nelly Furtado en 2003. Su trayectoria demuestra la polivalencia de un músico que no le cierra puertas a la música. Inclasificable y negando el constante etiquetado de la crítica.

Reencuentro con las raíces

Fue en 1965 cuando decidió dedicar toda una vida a hacer música. Aquel año, en Salvador, conoce a João Gilberto, su mayor referente en este pedregoso camino, y su interés por la bossa nova y el arte crecen de manera exponencial. Hoy en día acumula un póker de Grammys y un reconocimiento mundial inigualable como representante actual de la música popular brasileña, aunque su mayor premio sea, seguramente, el de compartir ese placer con sus hijos. Él lo confirma: «No somos una familia de músicos, somos músicos de familia»; y eso se transmite de generación en generación. El mayor y primogénito, Moreno (42 años), comenzó una carrera como físico que pronto le encauzó de nuevo hacia la música, ya como productor o como intérprete de la electro-samba. Sus hermanastros, Zeca (26 años) y Tom (21), quizá más desconocidos, aunque la sangre es la sangre, y su soltura sobre el escenario no debemos ponerla en duda. Ofertório promete ser un completo repaso al repertorio de Veloso padre, un proyecto intergeneracional en el que todos los componentes de la banda han escogido sus temas favoritos, mayoritariamente de la época del Jóia (Universal, 1975) y Bicho (Universal, 1977), donde la variedad instrumental de guitarras, bajos, teclados, violoncellos y percusiones conformarán una verdadera coreografía.

Caetano Veloso .
Caetano Veloso .

El show de esta tarde nos invita a acercarnos al artista menos previsible, más íntimo y abierto a mostrarnos el interior de su hogar, en el que aún celebran un cumpleaños. Pero, sobre todo, es una ceremonia al amor paternal y al reencuentro con las raíces. Una historia familiar hecha canción.

Más sobre el Jazzaldia

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos