Mary Stallings: «¿Que si quiero volver? Ya estoy esperando una nueva invitación»

La intérprete posa ante un cartel del festival./ SARA SANTOS
La intérprete posa ante un cartel del festival. / SARA SANTOS

Mary Stallings recibe «honrada» el Premio Donostiako Jazzaldia y se lo dedica a quienes le han acompañado en su dilatada carrera

JUAN G. ANDRÉSSan Sebastián

Antes de la entrega del Premio Donostiako Jazzaldia en el Victoria Eugenia, Mary Stallings charlaba con el alcalde Eneko Goia y el concejal de Cultura, Jon Insausti. La cantante estadounidense no ocultaba su sorpresa cuando el director del festival, Miguel Martín, le recordaba qué otros artistas recibieron el galardón antes que ella: Hank Jones, Chick Corea, Kenny Barron, Elvin Jones, Keith Jarrett, Ron Carter, Jimmy Cobb... La lista es apabullante.

Martín definió a la artista como una «referencia absoluta del jazz vocal» que en su «dilatada carrera» ha cantado con músicos «de enorme prestigio e importancia en la historia del jazz», aseguró. También reconoció que su aportación «quizá ha tenido menos repercusión que la de otras vocalistas», pero su importancia la ponen de relieve con anécdotas como la del viernes por la noche en la plaza de la Trinidad. Allí se presentó por sorpresa para cantar invitada por Cécile McLorin Salvant, que dijo llevar diez años esperando ese momento porque considera a Stallings «una maestra en quien reflejarse».

«Es una auténtica maravilla y un honor recibir en Donostia a Mary Stallings, entregarle el premio y garantizar que esta es la primera de una larga serie de visitas a San Sebastián para cantar en los escenarios del Jazzaldia», dijo Miguel Martín antes de que Stallings recibiera la placa honorífica con la imagen de la plaza de la Trinidad.

«El jazz me ha dado la oportunidad de conocer lo más profundo de mi ser»

«Donostia es muy bella y su público, muy receptivo, te hace sentir la energía»

Nada más tomar la palabra, la cantante de 78 años consideró un «honor» recibir tan «prestigioso» galardón y lo agradeció con «todo su espíritu, alma y corazón», al tiempo que se sintió «bendecida» por dedicarse a su trabajo. También quiso recordar a la «maravillosa gente» que le ha acompañado en su singladura, incluso a «muchos que ya no están» pero que fueron «plataforma» para su arte.

72 años cantando

Los periodistas e invitados extranjeros llevaron la voz cantante en el turno de preguntas a Stallings, que aprovechó para rememorar a algunas de las figuras clave en sus inicios. Como otras tantas divas del jazz, ella también curtió su voz en la iglesia e incluso formó un grupo de góspel con sus hermanas. «Podría decir que llevo unos 72 años cantando pero mi primera oportunidad profesional me llegó antes de cumplir los 20 con Louis Jordan, de quien aprendí la importancia de mantener la excelencia en tu trabajo», afirmó la vocalista, que también citó a Cal Tjader, «un alma gentil» que le permitió grabar su primer disco de jazz y le ayudó a sacar lo mejor de sí misma. Después prestaría su voz a las bandas y orquestas de Wes Montgomery, Count Basie o Dizzy Gillespie, entre otros.

Como en la entrevista publicada anteayer en estas páginas, Mary Stallings volvió a recordar a sus grandes mitos -Dinah Washington, Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan y Billie Holiday- y aunque dijo no sentirse entre las cantantes más grandes, celebró la oportunidad que la música le da de expresar su «alma interior». «El jazz me ha dado la oportunidad de conocer lo más profundo de mi ser», aseveró Stallings, que extendió ambos brazos para proclamar: «He pasado vicisitudes en mi carrera, pero aquí estoy».

El viernes demostró que sigue aquí y que además, está en buenísima forma. Tras el maravilloso concierto que ofreció a mediodía en el Victoria Eugenia, Stallings fue invitada a cantar 'Fine and Mellow' en la Trini junto a la veinteañera Cécile McLorin Salvant, de quien se declaró «fan absoluta». «Posee una voz brillante, es como líquida. Me parece una gran contadora de historias y tiene una gran humildad», declaró, feliz por ser «testigo» del «surgimiento» de una nueva generación de artistas.

A ese respecto, y cuestionada por las vías de formación existentes para los cantantes en ciernes, Stallings opino que «lo importante no es sólo tu habilidad vocal, sino aprender primero por ti mismo y después conectar con otra gente» a través de talleres o 'workshops'. «Afortunadamente, hoy en día existen muchos más recursos y oportunidades para formarte por tu propia cuenta», resumió.

Por último, se mostró encantada con su primera visita a Donostia, «una ciudad muy bella y con un entorno muy espiritual». «La audiencia es muy receptiva y te hace sentir su energía. Disfruté mucho del concierto y estoy muy contenta. ¿Qué si quiero volver? Claro, ya estoy esperando una nueva invitación», bromeó al despedirse.

 

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