Itziar Mendizabal: «Podríamos decir que bailo en el Real Madrid, aunque no soy Cristiano Ronaldo»

Itziar Mendizabal, durante la representación de 'Elite Syncopations'./BILL PORTER
Itziar Mendizabal, durante la representación de 'Elite Syncopations'. / BILL PORTER
Itziar Mendizabal, bailarina

Primera solista del Royal Ballet, la hondarribiarra Itziar Mendizabal actúa en el Teatro Real cuando se cumplen dos décadas de su debut profesional

IRATXE DE ARANTZIBIASAN SEBASTIÁN.

Una fisura en un dedo del pie no impidió que Itziar Mendizabal (Hondarribia, 1981) bailara por primera vez en el «precioso» Teatro Real de Madrid, «con unos dieciocho años» en la 'Soirée Béjart' del Víctor Ullate Ballet. «O bailaba con el dedo roto o no bailaba. La decisión era clara para mí», recuerda mientras rememora a su madre sufriendo al verle bailar desde las primeras filas. Dos años antes se había quedado con las ganas cuando pisó «ese escenario increíble» para hacer de figurante en 'Don Quijote'. En apenas nueve días, la hondarribiarra vuelve al coliseo madrileño como primera solista del Royal Ballet de Londres, una de las cinco mejores compañías del mundo y a la que accedió hace ocho temporadas. Creada por Liam Scarlett y estrenada el pasado mes de mayo, la nueva versión de 'El lago de los cisnes' aporta «un poco de frescura» a las seis actuaciones de la prestigiosa casa británica. «Va a ser muy bonito porque van a venir a verme muchos amigos», confiesa ilusionada Mendizabal ante su actuación en el Real.

Definida por el director del Royal Ballet Kevin O'Hare como «muy versátil», la guipuzcoana va a poder demostrar ampliamente esa cualidad ya que va a interpretar cuatro roles diferentes en las diversas funciones: los grandes cisnes, el pas de trois, la princesa española y la danza española. «Tengo la suerte de estar en un rango en el que mi jefe cuenta mucho conmigo. Lo que más me gusta del Royal Ballet son los papeles completamente diferentes y la posibilidad de trabajar con algunos de los mejores coreógrafos de hoy en día. No hay opción de aburrirse como artista», añade.

Los datos

Compañía
The Royal Ballet.
Programa
'El lago de los cisnes'.
Coreógrafo
Liam Scarlett, sobre Marius Petipa, Lev Ivanov y Frederick Ashton.
Lugar y fecha
Teatro Real de Madrid, del 18 al 22 de julio.

En un estado de forma «excelente» y disfrutando de cada minuto sobre el escenario, Itziar Mendizabal celebra este año dos décadas como bailarina profesional desde que puso un pie en el Gran Teatro Falla de Cádiz para interpretar la escena de las Dríadas de 'Don Quijote' con el Víctor Ullate Ballet. «Es un privilegio tener una carrera tan larga y bonita, y que todavía siga dando guerra (ríe). Los últimos años han sido de puro disfrute, porque ya tengo la tranquilidad de saber dónde estoy. Me conozco mejor como artista y obviamente también soy consciente de que me quedan pocos años, porque tengo claro que no voy a estar bailando hasta bien entrados los cuarenta».

Un viaje de emociones

Siendo bailarina principal del Ballet de Leipzig, en 2010, el cambio de director le impulsó a buscar nuevos horizontes. «La mejor decisión que he tomado en mi vida» le llevó al Royal Ballet como primera solista, en una época en la que Tamara Rojo, «una de las mejores bailarinas del mundo», reinaba en la casa británica. «Podríamos decir que yo también bailo en el Real Madrid, pero no soy Cristiano Ronaldo. Y ella es Ronaldo (ríe). Yo no me considero una de las mejores bailarinas del mundo», explica. «Soy muy afortunada de ser primera solista del Royal Ballet. Sé dónde estoy, estoy muy contenta por ello y porque sé que he llegado a mi máximo potencial. Aunque no tenga el título de bailarina principal, mi trabajo está ahí», añade. Sin asignaturas pendientes, Mendizabal confiesa que el día que bailó el papel protagonista de Tatiana en 'Onegin' en la Royal Opera House, se dijo a sí misma: «Ya está, ya me puedo retirar mañana, porque soy feliz. Más alto que eso, para mí, no hay título de bailarina principal que valga».

«Es un privilegio tener una carrera tan larga y bonita, y que todavía siga dando guerra»

«Me conozco mejor como artista y también soy consciente de que me quedan pocos años»

«Soy muy hondarribiarra; es mi casa, mi zona de seguridad, donde están mi familia y mi cuadrilla»

Una fractura por estrés en el pie izquierdo le mantuvo inactiva durante casi un año. Aprendió que las lesiones son «alarmas del cuerpo», pero ya recuperada aspira a seguir guiando al público por «un viaje de emociones diferentes» durante mucho tiempo, aunque mira «con ganas e ilusión» un futuro que encaminará hacia la docencia, tras haber obtenido la titulación de profesora del Royal Ballet School, donde le gustaría asentarse como maestra cuando llegue la hora de su adiós a los escenarios. Muy apegada a su tierra, por su mente circula la idea de un espectáculo de despedida en Euskadi. Todavía queda tiempo para eso, aunque no pierde la ocasión de volver a su Hondarribia natal para «ser parte de las pequeñas cosas cotidianas. Soy muy hondarribiarra. Es mi casa, mi zona de seguridad, de amor, donde están mis padres, mi hermana, mis sobrinas, mi cuadrilla... Volver a casa siempre es muy especial», finaliza, mientras confiesa las ganas que tiene de perderse por los pasillos del Teatro Real y de andar por Madrid, la ciudad que fue su hogar durante siete años.

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