Historia del robot que todos los niños soñaron tripular

Una de las figuras de Mazinger Z con 'gadgets' de armamento desplegados./IÑIGO ROYO
Una de las figuras de Mazinger Z con 'gadgets' de armamento desplegados. / IÑIGO ROYO

La Casa de Cultura de Aiete acoge una muestra sobre Mazinger Z, cuarenta años después de la emisión de la serie en la pequeña pantalla

ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

A comienzos de los setenta, el guionista y dibujante japonés Gö Nagai se vio atrapado en tal embotellamiento de tráfico que soñó con que su automóvil se convertía en un robot que saltaba por encima del atasco. Y a partir de esa idea creó a Mazinger Z, una bestia mecánica de 18 metros de alto y 20 toneladas de peso, tripulada por un joven que mediante una nave se alojaba en su cabeza. El manga se convirtió en serie de animación para la tele y llegó a España en 1978, el mismo año en el que en Badalona nacía Miguel Ruiz, a día de hoy, vicepresidente de la Asociación de Amigos del robot japonés. Sus destinos se cruzaron hace unos quince años, cuando el segundo inició su colección de todo tipo de objetos relacionados con el robot. El resultado se puede contemplar -y en su caso, admirar- en 'Mazinger Z', la exposición que la Casa de Cultura de Aiete acoge hasta el próximo día 4.

La evocamos en color, pero se trata de un falso recuerdo: la mayoría la vio en blanco y negro. Y Afrodita jamás pronunció aquello de «¡pechos fuera!», por más que los niños de la época lo repitieran en el patio del colegio: otro falso recuerdo. La serie comenzó a emitirse en España el 4 de marzo de 1978 por el primer canal de TVE, que había adquirido los derechos de 33 episodios. La vieja historia del bien contra el mal, personificado en este caso en los personajes del Doctor Infierno -empeñado en dominar el mundo- y su esbirro: el barón Ashler. De forma insólita, la emisión de 'Mazinger Z' quedó interrumpida cuando ya había pasado 32 capítulos por la pequeña pantalla, dice la leyenda, que por exceso de violencia. Miguel Ruiz no comparte este criterio. «Se consideró violenta, pero es una serie que defiende unos principios morales positivos. Recuerdo cómo Koji lanzaba los puños de Mazinger y destrozaba un robot. Estamos hablando de bestias mecánicas, no de personas. Es como un cohete, se rompe y se arregla o se hace otro». En opinión de Miguel Ruiz, «es innegable que había violencia, pero no sé hasta qué punto perjudicial, porque es una serie que te enseña a defenderte, a veces no puedes ocultarte, sino que tienes que enfrentarte a las cosas y luchar por ellas. Hoy en día, en la televisión hay cosas más educativas, pero a lo mejor también otras más violentas, que considero inapropiadas para mi hijo».

Los datos

Título
'Mazinger Z'.
Lugar
Casa de Cultura de Aiete.
Horario
de martes a viernes, de 16.00 a 20.30 horas. Sábados, de 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 20.00. Domingos, de 10.00 a 14.00 horas.

La exposición de Aiete, realizada en colaboración con la Asociación de Amigos de Mazinger Z, ofrece a través de ocho grandes vitrinas, un itinerario a través del mítico personaje y sus diferentes versiones a lo largo de los últimos cuarenta años. Las paredes están adornadas con las creaciones de Judas Arrieta y hay ocho ilustraciones de otros tantos dibujantes famosos, realizados a partir del cortometraje 'Mi nombre es Koji', de David Muñoz, que también se puede ver en una televisión instalada en la muestra. «Está muy bien ambientada o abarca todos los aspectos de la serie, de forma que la exposición te gustará tengas diez años o tengas cuarenta», afirma Ruiz.

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