El Gobierno Vasco descarta que la prórroga tenga incidencia en el presupuesto de Cultura

La aportación del Gobierno Vasco al Zinemaldia se mantendrá en 2019./USOZ
La aportación del Gobierno Vasco al Zinemaldia se mantendrá en 2019. / USOZ

El continuismo en la distribución de las partidas asignadas a Gipuzkoa en 2019 facilitará su gestión

Borja Olaizola
BORJA OLAIZOLASAN SEBASTIÁN.

La prórroga presupuestaria que el Gobierno Vasco se verá obligado a aplicar como consecuencia del fracaso a la hora de obtener apoyos externos para aprobar las cuentas de 2019 apenas tendrá incidencia en las aportaciones a los principales proyectos culturales. El carácter continuista del presupuesto del departamento, con partidas muy tasadas, contribuirá a que las consecuencias de la ausencia de una hoja de ruta presupuestaria sean muy limitadas, sobre todo en Gipuzkoa, el territorio donde menos cambios se planteaban para el año recién estrenado.

Cultura elaboró un presupuesto para 2019 que se elevaba a 260,1 millones de euros, casi un 4% por encima de las cuentas de 2018. Como todos los años, la parte del león se la llevaba EITB, con un gasto de explotación de 126 millones (un 3,7% más que el año pasado) al que había que añadir cinco millones para impulsar el cine vasco y otros 4,4 millones para inversiones. El segundo capítulo, el dedicado a Política Lingüística, que representa en la práctica la quinta parte del presupuesto, contemplaba un reforzamiento de las ayudas a los euskaltegis con la vista puesta en alcanzar la gratuidad en la enseñanza del euskera hasta el nivel B2.

El proyecto hacía también hincapié en el fortalecimiento del mapa de los museos con un significativo incremento de las inversiones en instalaciones como el Guggenheim y el Bellas Artes de Bilbao. Al primero se le asignaban 7,4 millones de euros, casi dos millones más que en 2018. El consejero de Cultura, Bingen Zupiria, explicó en la presentación del documento el pasado noviembre que ese incremento obedecía a «la compensación por la menor aportación del Gobierno Vasco entre los años 2013 y 2016» y a la compra de obras de arte.

Algunas partidas

Guggenheim
7,4 millones.
Museo Bellas Artes
2, 2 millones.
Museo Artium
900.000 euros.
Tabakalera
1, 6 millones.
Museo Balenciaga
440.000 euros.
San Telmo
300.000 euros.

El otra gran recinto cultural de Bilbao, el Bellas Artes, también recibía una importante inyección económica para atender los compromisos derivados de su proyecto de ampliación. Los 1,7 millones que el Gobierno Vasco aportó en 2018 al museo bilbaíno pasaban a ser 2,2 millones en las cuentas del próximo año. La ampliación del Bellas Artes, que recibió hace un par de semanas luz verde, costará unos 22 millones de euros y será sufragada con aportaciones extraordinarias del Gobierno Vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.

También resultaba bien parado en el proyecto del departamento el museo Artium de Vitoria, al que se le asignaban 175.000 euros más que en 2018. La aportación gubernamental pasaba así de los 725.000 euros a los 900.000 con el propósito de dar cobertura al golpe de timón que se ha imprimido al museo con el relevo en la dirección.

Orquesta de Euskadi

Las partidas que el documento comprometía para los museos guipuzcoanos, por el contrario, se mantenían en cifras muy parecidas a las de 2018, cuando el Museo Balenciaga recibió 440.000 euros y el de San Telmo, 300.000. Tampoco variaban mucho las asignaciones del Gobierno Vasco a Tabakalera (1,6 millones de euros), al Festival de Cine de San Sebastián (1,1 millones) o a la Quincena Musical (390.000 euros).

Cultura, además, incrementaba en un 7% la aportación a la Orquesta Sinfónica e Euskadi, a la vez que aumentaba también de 60.000 a 104.000 euros la convocatoria de subvenciones gestionada por la Confederación de Coros de Euskal Herria. La partida destinada a las artes escénicas crecía también un 5%, mientras que tanto Filmoteca Vasca como Zineuskadi recibían mayores ingresos.

Pese a los bailes de cifras, el presupuesto de Cultura de 2019 tenía en líneas generales un marcado carácter continuista, lo que sin duda facilitará la gestión de los números a la hora de prorrogar las partidas. Fuentes de la consejería que dirige Bingen Zupiria se muestran confiadas en que no habrá grandes variaciones con respecto al documento de referencia. «La prórroga presupuestaria se podrá gestionar de manera que no tenga afección en las principales apuestas culturales que se habían previsto en el proyecto presentado en noviembre en el Parlamento Vasco», han señalado a este periódico desde el departamento.