Gipuzkoa recupera parte del legado del pintor Ruiz Balerdi

217 pinturas sobre lienzo de Balerdi vuelven a Gipuzkoa gracias a un acuerdo de la Diputación de Gipuzkoa, el Museo de Bellas Artes y la heredera del legado Balerdi/LUSA
217 pinturas sobre lienzo de Balerdi vuelven a Gipuzkoa gracias a un acuerdo de la Diputación de Gipuzkoa, el Museo de Bellas Artes y la heredera del legado Balerdi / LUSA

Diputación acuerda el traslado y conservación de 217 lienzos desde el Museo de Bellas Artes de Bilbao al Centro foral de Colecciones Patrimoniales Gordailua

PATRICIA RODRÍGUEZ

Gipuzkoa recupera parte del legado del pintor Rafael Ruiz Balerdi (Donostia 1934-Altea 1992) después de «un proceso cocinado a fuego muy lento» que ha fructificado con la vuelta «a casa» de los lienzos que se encontraban en depósito en el Museo Bellas Artes de Bilbao.

En total, 217 óleos de pequeño, mediano y gran formato que a principios de abril fueron trasladados y depositados en el Centro de Colecciones Patrimoniales de la Diputación de Gipuzkoa, Gordailua, en Irun. Con este traslado, tanto la institución foral como la propietaria del legado e hijastra del artista, Hilde Koch, pretenden «profundizar en el estudio, la conservación y la difusión de la obra de Balerdi», según expusieron este lunes en rueda de prensa junto con el director de Gordailua, Carlos Olaetxea, y el director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, Miguel Zugaza. Este depósito, fruto de un convenio de colaboración entre las tres partes implicadas -Diputación de Gipuzkoa, Museo de Bellas Artes de Bilbao y la propia Koch-, será por un período inicial de diez años, con carácter prorrogable.

Traslado de la obra

Museo de Bellas Artes
En 2004, la heredera del legado del pintor Rafael Ruiz Balerdi depositó esta colección en Bilbao, «por falta de infraestructuras aquí».
Gordailua
El 8 de abril, un total de 217 óleos fueron trasladados hasta Irun para su custodia.

Además de estos óleos, han llegado a un acuerdo para realizar un catálogo de las obras sobre papel del pintor, que se calcula en torno a los 6.000 dibujos y que contará con la ayuda de Javier Viar -responsable de la catalogación de los lienzos-.

«En una nube»

Su heredera confesaba sentirse «como en una nube». «Llevo muchos años forjando la idea de seguir haciendo los deberes que nos planteamos con la obra de Rafael Ruiz Balerdi, que la obra de este artista esté debajo de todas las luces que pueda tener». Algo que, según reconoció, «no siempre ha sido fácil porque los museos tienen sus agendas». La última exposición en la sala Kubo Kutxa en 2017 fue «el momento» en el que Koch comenzó a «impulsar» todo este movimiento para traer de vuelta a Gipuzkoa la obra de Rafael Ruiz Balerdi , algo que «no pudo hacerse antes porque aquí no había infraestructura para ello». Por esta razón explicó que «la opción fue Bibao pero siempre con la intención de volver».

Fue en 2004 cuando depositó su legado en el Bellas Artes y desde entonces, se han realizado «varias exposiciones» pero «en Gordailua va a tener más accesibilidad a todo tipo de personas, tanto interesados en ver y disfrutar de la obra, como coleccionistas o galerías. Se van a analizar todas las opciones para sacarla fuera del País Vasco y darla a conocer», detalló ilusionada.

«En Gordailua la obra va a tener más accesibilidad a todo tipo de personas, galerías y coleccionistas» Hilde Koch Heredera del legado Balerdi

«Gracias a este acuerdo se va a poder ahondar en el conocimiento y difusión del trabajo de Balerdi» Denis Itxaso Diputado de Cultura

«En el traslado participó un gran equipo de documentalistasy restauradores» Carlos Olaetxea Director de Gordailua

«Sería muy importante que la colección de dibujos estuviera en el mismo lugar que los lienzos» Miguel Zugaza Director Bellas Artes de Bilbao

«El domingo fue el cumpleaños de Rafael Ruiz Balerdi, habría cumplido 85 años. Pienso que si estuviera aquí, estaría muy contento de esta solución que hemos dado a su obra y de este próximo paso que vamos a comenzar con su obra en papel». Concretamente, una colección de 6.000 dibujos, de los que 2.000 se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Bilbao y la otra parte lo conserva Koch. Quizá sea ésta la parte de su obra «menos conocida» y que «gracias a este acuerdo se va a poder ahondar en el conocimiento y la difusión de su obra gráfica», según explicó el diputado de Cultura, Denis Itxaso, quien detalló que la entidad foral realizará una aportación de 65.000 euros para llevar a cabo este proyecto.

Difusión de la obra

Itxaso destacó que «el traslado de estos lienzos es una muy buena noticia que se llevaba tiempo esperando. Hoy es un día feliz para la sociedad vasca en general y la guipuzcoana en particular». Asimismo, aplaudió «el ejercicio de responsabilidad que ha hecho el Museo de Bellas Artes de Bilbao durante tantos años custodiando todas estas obras. Seguramente es la institución que más ha hecho en este país por contribuir a la difusión de este gran pintor».

«El traslado fue un proceso muy delicado que se alargó tres días»

El pasado 8 de abril comenzó una «complicada operación» para trasladar las 217 pinturas desde el Museo de Bellas Artes de Bilbao, hasta el centro de Colecciones Patrimoniales de la Diputación foral de Gipuzkoa, Gordailua, en Irun. Unos trabajos que se alargaron durante tres días y que según explica el director del centro guipuzcoano, Carlos Olaetxea, requirieron de «mucha coordinación y supuso una gran responsabilidad». El traslado requirió la participación de varios equipos, como un documentalista, para el registro y etiquetado, dos equipos de conservadores-restauradores para el chequeo del estado de conservación y fotografía de las piezas y un equipo de transportistas, para el desembalaje y ubicación. «Ha sido un proceso muy delicado, tanto el transporte, el desembalaje como su colocación en el depósito, pero estamos muy satisfechos», comenta Olaetxea.

De manera previa, «se realizó un trabajo de compactación de 360 pinturas de la colección de la Diputación para disponer toda la obra junta». El conjunto de óleos, que abarcan diferentes épocas del artista, se trasladó en un camión de la empresa San Roque, especializada en transporte de arte. A su llegada, le esperaban cinco restauradores, que supervisaron la descarga y revisaron e inventariaron las obras. Una vez desembaladas, se comprobó su estado de conservación.

Olaetxea comenta que «se analizaron las mejores posibilidades de ubicación de las obras en función de su tipología, dimensiones y requisitos de acondicionamiento». Así, las obras se han ubicado en 19 peines en el almacén de la primera planta del centro, ocupando 242 m2, y las de gran formato, una de ellas de hasta seis metros de longitud, permanecerán enrolladas en cajas de conservación, al igual que las de pequeño formato. Las obras se revisarán «cada uno o dos años», ya que se mantienen estables a una temperatura de 17,5º en invierno y 21º en verano y al 60% de humedad. «Lo importante es que no se produzcan cambios bruscos», detalla el director de este centro que reúne más de 60.000 objetos arqueológicos, artísticos e históricos.

Según adelantó Olaetxea, se prevé la organización de una visita guiada para poder disfrutar de la obra de Balerdi, «a partir del segundo semestre» del año, ya que la programación del primer semestre ya está cerrada.

Las palabras de agradecimiento fueron correspondidas por el director del centro vizcaíno, quien trajo a la memoria una anécdota de sus primeros años en la dirección del museo. «Hace dos años, en una de mis primeras misiones, vine a San Sebastián para asistir a la exposición de Balerdi y fue allí donde escuché por primera vez el deseo de Hilde de que la obra de Rafa volviera a casa, algo que ha sido posible gracias a dos factores. Uno es Denis Itxaso, que desde el primer momento se interesó por impulsar el legado de Balerdi, y el otro es esta maravilla que tenéis en Gipuzkoa como es el centro Gordailua, un lugar fantástico para recibir estas colecciones en las mejores condiciones. Ojalá existiera algo similar en Bizkaia». Según reconoció Zugaza, «conservar un depósito tan grande colapsa toda la capacidad de almacenamiento del museo. Ahora nos quedamos con nuestra colección permanente de Balerdi y con parte de la obra de papel, una ingente producción de este infatigable dibujante, que realizó un trabajo extraordinario en las diferentes disciplinas gráficas». Este trabajo de catalogación se alargará los próximos tres años, según avanzó Zugaza. Después, dependerá de su legataria dónde se custodie esta colección, que podría llevarse a Gipuzkoa. «Sería muy importante que el conjunto del legado esté en el mismo lugar», añadió Zugaza.

La Diputación se ha comprometido a fomentar la difusión de la obra de Rafael Ruiz Balerdi con iniciativas como una exposición sobre su obra en el Koldo Mitxelena tras la remodelación del edificio y en fechas aún por determinar. Por otro lado, la Diputación recibirá una de las obras depositadas en Gordailua como contraprestación a la custodia de la obra.