El exdirector foral de Cultura constata que Argilagos no hizo los trabajos por los que cobró

Mariano Camio, que este viernes ha cumplido años, y Rolando Paciel, de espaldas, antes del inicio de la sesión/Lusa
Mariano Camio, que este viernes ha cumplido años, y Rolando Paciel, de espaldas, antes del inicio de la sesión / Lusa

Imanol Agote lamenta el «doble gasto» que ocasionó el incumplimiento del contrato con la Fundación Balenciaga

Borja Olaizola
BORJA OLAIZOLASan Sebastián

Imanol Agote, exdirector de Cultura de la Diputación de Gipuzkoa, aseguró este viernes que Julián Argilagos no realizó los trabajos para los que fue contratado por la Fundación Balenciaga, lo que ocasionó un «doble gasto» que tuvo unas «consecuencias muy llamativas» en las arcas públicas que costearon el proyecto del museo en memoria del modisto que se levantó en Getaria.Imanol Agote constató, además, que hubo «una ocultación deliberada» de información sobre el presupuesto de la obra a los integrantes del patronato de la fundación por parte de Mariano Camio, exalcalde de Getaria y principal acusado en el proceso por el caso Balenciaga.

1.542.224 euros. Esa es la cantidad total que el fiscal estima que la Fundación Balenciaga abonó a Julián Argilagos por trabajos relacionados con el proyecto del museo. El arquitecto cubano, sin título homologado para trabajar en España y ahora en paradero desconocido, firmó en 2001 un contrato por el que se comprometió a presentar un proyecto de ejecución del edificio, otro de interiorismo y un plan de dirección de obra.

Según testificó este viernes el exdirector de Cultura de la Diputación, Julián Argilagos no realizó ninguno de esos tres trabajos, y la prueba más evidente de ello es que tuvieron que ser encargados de nuevo para que el edificio no se quedase en el dique seco. Imanol Agote se llegó a preguntar durante su declaración en la cuarta jornada del juicio por el caso Balenciaga «cómo pudo ser admisible el pago de unos honorarios sin una base documental del trabajo realizado».

Imanol Agote vivió en primera línea la tormenta ocasionada por las irregularidades detectadas en la construcción del Museo Balenciaga. Como director del departamento foral de Cultura, representaba a la Diputación en la sociedad Berroeta-Aldamar que promovía el proyecto. Historiador con experiencia en la gestión cultural (había sido con anterioridad viceconsejero de Cultura del Gobierno Vasco), fue el hombre al que el entonces diputado general de Gipuzkoa, Joxe Juan González de Txabarri, recurrió para intentar sofocar el incendio ocasionado por el escándalo de Getaria.

Imanol Agote relató este viernes en el juicio que concertó un encuentro con Mariano Camio, gerente de la Fundación Balenciaga y de Berroeta Aldamar, las dos sociedades que habían promovido el proyecto, para intentar aclarar las cosas. «Yo le pedí información y él me presentó su dimisión», dijo respecto a la reunión que mantuvo el 23 de febrero de 2007 con el también exalcalde del PNV de Getaria, para el que se piden ocho años de cárcel.

Desfase de 700.000 euros

Imanol Agote repasó la documentación de las dos sociedades y redactó un informe en el que constató que había un desfase presupuestario de 700.000 euros. Su conclusión fue ratificada por un auditoría encargada a una empresa externa, que detectó sobrepagos por valor de esa cantidad. Fue entonces cuando Berroeta Aldamar, sociedad en la que participaban el Gobierno Vasco, la Diputación y el Ayuntamiento de Getaria, decidió acudir a la Justicia. Imanol Agote reiteró en su declaración de este viernes ante el tribunal que en su informe se limitó a reflejar que «hubo un incumplimiento del contrato» por parte del arquitecto cubano.

Ese incumplimiento, añadió el exdirector de Cultura de la Diputación, ocasionó un «doble gasto» en la medida en que hubo que volver a contratar los trabajos que Julián Argilagos no había realizado. A preguntas del fiscal, Imanol Agote admitió que «se favoreció claramente a Julián Argilagos con consecuencias muy llamativas para los fondos de las administraciones públicas».

Preguntado por el Ministerio Público por el incremento de los honorarios del arquitecto cubano, que pasaron de 510.860 a 1.126.830 euros en aplicación de una cláusula del contrato que vinculaba su retribución con el aumento del presupuesto de la obra, el exresponsable foral reiteró que «no se sostienen» ni la elevación salarial ni el sobreprecio de la obra, que empezó presupuestándose en 800 millones (unos 5 millones de euros) de pesetas y terminó costando seis veces más.

Imanol Agote refrendó las tesis el fiscal en el sentido de que hubo una ocultación de información y documentación por parte de Mariano Camio cuando las evaluaciones de los técnicos empezaron a indicar que el proyecto iba a tener un significativo sobrecoste. El exdirector de Cultura fue el último de los cinco testigos que comparecieron en la sesión de este viernes del juicio por el caso Balenciaga. Con anterioridad lo hicieron los exalcaldes de Getaria Jon Ezenarro y Andoni Aristi, el arquitecto de la Hacienda foral Juan Miguel Mendizabal y la museógrafa María Eugenia Emilas. El juicio por el caso Balenciaga se reanudará el lunes con nuevos testimonios.

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