La RAE estrena su primera sede en China para impulsar el castellano

ZIGOR ALDAMA SHANGHÁI.

En la dedicatoria de la segunda parte de El Quijote, Miguel de Cervantes aseguraba que el emperador de China le pidió que se diese prisa en escribir el segundo tomo de su obra más celebrada. Explicaba que le urgió a través de una carta en la que también le informaba de su intención de fundar un colegio en el que se aprendiese el castellano y se leyese su obra. Es más, Cervantes afirmó que el emperador le ofreció dirigir ese centro. Pero, como no ofrecía ninguna compensación económica, el autor declinó la oferta: «Ya no estoy con salud para ponerme en tal largo viaje; además que, sobre estar enfermo, estoy muy sin dineros», escribió.

Aunque no está claro si la anécdota es una broma de Cervantes o un hecho real, como sostienen quienes incluso aseguran que fue el emperador Wanli quien le invitó, lo cierto es que esa conexión entre China y el español le vino como anillo al dedo ayer al director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva. Porque fue el encargado de inaugurar el centro de investigación del español que su institución ha abierto en las instalaciones de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái (SISU).

Trascendencia excepcional

«Será una plataforma académica y científica que contribuirá desde la investigación conjunta entre la RAE y la SISU al ambicioso proyecto del Gobierno chino de implantar el español en la enseñanza Secundaria», explica Villanueva en una entrevista con este diario. «Cada año se presentan en China nueve millones de estudiantes a la Selectividad, después de haber cursado los seis años de Secundaria. Eso quiere decir que hay más de 50 millones de estudiantes en este nivel. Basta que una parte relativamente significativa opte por el español para que nos situemos en unas cifras extraordinarias. Esta decisión va a tener una trascendencia excepcional», vaticina.

Como recordó el ministro consejero de la Embajada de España en China, José Luis García Galán, el número de estudiantes de esta lengua ha pasado de 4.000 en 2005 a 40.000 en la actualidad. No obstante, Villanueva reconoce que todavía son muy pocos, sobre todo si se tiene en cuenta que el español es el segundo idioma con más hablantes nativos y que China es el país más poblado del planeta.