El espíritu travieso de Esther Ferrer

El espíritu travieso de Esther Ferrer
EFE

La artista donostiarra estrena la nueva sala de exposiciones de Tabakalera con una inclasificable muestra en torno a sus temas recurrentes

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

El acto de caminar es la materia prima, el tiempo y el espacio son los materiales, y el ritmo es el pincel con el que Esther Ferrer (Donostia, 1937) crea sus obras. La artista donostiarra inaugura hoy la nueva sala de exposiciones de Tabakalera con una muestra que condensa parte del trabajo artístico que ha desarrollado a lo largo de medio siglo mediante performances, instalaciones y piezas inclasificables en torno a los números primos y a la percepción del correr del tiempo. Comisariada por Laurence Rasel y Mar Villaespesa, la exposición 'Esther Ferrer. 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23...' permanecerá instalada hasta el 26 de mayo en los cerca de 1.200 metros cuadrados que conforman el nuevo espacio de Tabakalera en el ala noroeste de la primera planta del edificio.

Ferrer pone las cartas sobre la mesa desde el primer momento. La exposición arranca con una pregunta: «¿Qué es una performance?» y propone diversas respuestas también en forma de interrogación: «¿Una libertad de hacer?,» «¿Un descubrimiento?», «¿Una vergüenza?», «¿Un absurdo?», «¿Una estafa?», «¿Una tortura?», «¿Un callejón sin salida?». No hay respuestas correctas, ni incorrectas en un itinerario en el que el visitante es constantemente invitado a participar en la activación de las piezas expuestas.Unas obras que no solamente se muestra en su formato terminado, sino cuyo proceso de elaboración queda ilustrado a través de dibujos, bocetos, ensayos y maquetas

Esther Ferrer, durante la inauguración de la exposición.
Esther Ferrer, durante la inauguración de la exposición. / Pedro Martínez

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Durante la presentación de la muestra, en la que la artista ha estado acompañada de la directora de Tabakalera, Edurne Ormazabal; la responsable de su programación cultural, Ane Rodríguez; y la comisaria Laurence Rasel, Esther Ferrer ha saludado la presencia en la puerta de la sala de los mediadores de Ubik, en huelga desde hace 105 días, en una protesta «creativa, no violenta y eficaz» que, según dijo, «me ha conmovido». Ya centrada en su exposición, ha explicado que «tiempo, espacio y recorrido» son las claves de esta propuesta artística atravesada por el espíritu juguetón y travieso que caracteriza su obra. Esta pionera de la performance ha destacado que «todo lo que me interesa lo hago y me interesa declinar la idea de formas diferentes porque he descubierto que el soporte puede cambiar la interpretación de la obra». Ferrer comparó sus variaciones sobre un mismo tema con «el vapor, la lluvia, el agua o el granizo», que adopta diversas formas sin dejar de ser H2O.

En este caso, el nuevo espacio expositivo acoge en diversas áreas sus indagaciones en el espacio tejido de hilos metálicos, su fascinación por los números primos -aquellos que no admiten más división que por 1 o por sí mismos- y sus caprichosas apariciones, y las variaciones cromáticas y formales que brinda el número Pi. A Ferrer no le gusta hablar sobre sus obras, aunque sí reconoce en el espectador el derecho a la curiosidad sobre el proceso de creación. Y ahí la artista se muestra generosa en sus explicaciones. A cambio, al visitante sólo le reclama su complicidad e involucración. Y así es en piezas como 'Performance a diferentes alturas', 'Canon para 4 sillas', 'Recorrer un cuadrado de todas las formas posibles' o 'Performance para 7 sillas'.

Ormazabal calificó de «sueño hecho realidad» la oportunidad de inaugurar la nueva sala con las creaciones de Ferrer, desarrolladas -según dijo la responsable del centro- «con un enorme sentido de libertad». También Ane Rodríguez se felicitó por la apertura de este espacio que genera «una nueva centralidad», junto al recién instalado punto de información de la primera planta. Rodríguez agradeció el esfuerzo de artista y comisarias para diseñar la exposición en apenas siete meses, así como el aprendizaje que en torno al arte y la vida han supuesto las dos últimas semanas de preparativos. En cuanto a la comisaria Laurence Rasel destacó el papel que juega el cuerpo en la exposición.

Pedro Martínez