Errenteria dice 'agur' a Ansorena

El diputado general Markel Olano, la presidenta de las Juntas, Eider Mendoza, y el alcalde Julen Mendoza acudieron al salón consistorial/Arizmendi
El diputado general Markel Olano, la presidenta de las Juntas, Eider Mendoza, y el alcalde Julen Mendoza acudieron al salón consistorial / Arizmendi

Representantes institucionales, amigos y vecinos quisieron rendir homenaje a uno de los referentes de la música vasca

MIKEL PÉREZ

Errenteria tuvo este jueves la oportunidad de brindar un último adiós a José Luis Ansorena, uno de sus hijos adoptivos con más renombre e influencia en la música y la cultura vasca -con permiso de Koldo Mitxelena- y lo hizo con todos los honores posibles. Su cuerpo fue recibido al filo de las 17:30 horas por representantes de todos los grupos políticos del consistorio presididos por el alcalde de Errenteria, Julen Mendoza. Tampoco quisieron faltar al acto el Diputado General, Markel Olano y la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Eider Mendoza que, junto a las inimitables notas interpretadas por una banda de txistularis, acompañaron al féretro hasta el salón de plenos, donde se constituyó la capilla ardiente.

A partir de ese momento numerosos amigos y vecinos quisieron acercarse a dedicar un sentido adiós al compositor donostiarra. Como buen sacerdote de la orden capuchina, Ansorena descansaba ataviado con su hábito, mientras diversos miembros de la coral Andra Mari -fundada por él mismo en 1966- y del archivo vasco de la música Eresbil contaban diversas anécdotas alrededor de su vida. Allí estaba una de sus mejores amigas, Mari Carmen, miembro de las dos entidades. A ella, como a muchos otros, le estaba «costando despedirse» de José Luis. Otro buen amigo suyo, el escritor y profesor Mikel Ugalde se arrancó a dedicarle en público unas palabras que sirvieron para darle gracias «por lo que has sido y por lo que has aportado», y no dudó en definirle como «una de esas personas que ha sabido proyectar todo su ser y capacidad en el desarrollo y crecimiento de este pueblo».

«Tuvo la suficiente luz para poder encontrar un camino de preservar la cultura vasca»

Ansorena también recibió el reconocimiento de otras importantes instituciones musicales del pueblo como Landarbaso Abesbatza. Su director, Iñaki Tolaretxipi destacó de su persona que «desde el estudio y la investigación de la cultura vasca, tuvo la suficiente luz en aquellos tiempos para poder encontrar un camino de preservar toda esa cultura que se iba encontrando». Asimismo, Tolaretxipi hizo hincapié en la faceta de «transmisor» de Ansorena. «José Luis entendió que esa cultura había que enseñarla al mundo y por eso creó dos grandes instituciones como Musikaste y la Coral Andra Mari como intérprete de todo aquel trabajo».

Varios miembros del equipo de gobierno errenteriarra estuvieron presentes en todo momento en la capilla ardiente, que permaneció abierta poco más de dos horas en la sala capitular del consistorio. Su misión a partir de ahora será la de salvaguardar el rico legado cultural y también social que deja Ansorena. En este aspecto, el alcalde de Errenteria Julen Mendoza, hizo énfasis en la figura del propio Ansorena por encima de su legado. «Yo me quedo con José Luis, que fue una gran persona», aunque de su trayectoria quiso destacar que «no sólo creó Eresbil, si no que peleó mucho tiempo porque Eresbil permaneciera en este pueblo».

Por su parte, el concejal de Cultura, Ion Collar, recalcó que su relación con Ansorena «no era tan solo institucional» y recordó su época de monitor de tiempo libre en Gaztedi, un grupo de juventud parroquial que fundó el músico nada más llegar a Errenteria a finales de los años sesenta. En ese sentido y fuera de su aportación cultural y musical en la cual le considera «un visionario», Collar afirmó que los vecinos de Errenteria «tienen que ser justos con José Luis» y recordar otras facetas suyas como «la creación de Gaztedi Txiki, la fotografía o la creación de campamentos para jóvenes». Por último, el concejal de Cultura recalcó que Ansorena, «ha llevado el nombre de Errenteria en su boca allí por donde ha viajado».

«José Luis ha sabido proyectar todo su ser en el desarrollo de este pueblo»

Donostia podrá despedirle

Aunque José Luis Ansorena siempre se consideró errenteriarra de adopción, fue Donostia la ciudad que le vio nacer un dos de mayo del año 1928. Quizá por eso resulte justo que su despedida definitiva se de entre este viernes y el sábado en tierras donostiarras. Su entierro tendrá lugar hoy a las 10:00 horas de la mañana en el cementerio de Polloe mientras que el funeral se celebrará mañana, sábado, a las 19:00 horas, en la iglesia Hermanos Capuchinos de la calle Oquendo.

El enorme legado de Ansorena permanecerá intacto, especialmente en Errenteria, donde la plaza de la Música ahora lleva su nombre y donde él mismo un día compuso esa canción que hoy entona: 'Agur, Errenteria'.

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