Emoción, bertsos y el color del 'jefe de la tribu'
La conexión entre el País Vasco y Canadá presidió una ceremonia marcada por la emoción de Caroline Marchand y el vistoso traje de Stephen Augustin
Se intuía que iba a ser una tarde emocionante, pero el resultado ha superado las expectativas», resumía Roberto Ruiz, cocinero de Hika, como balance final. La emotividad presidió los actos de Albaola y se contagió a las miles de personas que siguieron el primer viaje desde la bahía. Xabier Agote, inspirador del proyecto; Erme Pedroso, gestora del mismo también desde el inicio, y el amplísimo equipo de trabajadores y colaboradores que han hecho posible el proyecto respiraban felices al ver cómo el barco surcaba la bahía. Agote, dentro del barco; Erme, abrazada a su hija, Alaia Agote, mientras veían desde el muelle cómo el viejo sueño se hacía realidad.
El lehendakari Imanol Pradales, que presidió el acto institucional, también se contagió del aire 'distinto de la tarde', quizás por su pasado marinero como remero en la Sotera de Santutzi, y huyó de los discursos clásicos para resaltar cómo, a veces, «las hermosas locuras se cumplen». Algo parecido dijeron Eider Mendoza, diputada general, vestida también para la ocasión con un jersey de rayas marineras, y el alcalde de Pasaia, Teo Alberro, anfitrión.
La periodista, actriz y también 'naveganta' Maitena Salinas y Jon Maia, bertsolari, músico y veterano participante en las aventuras arrantzales de Agote, ejercieron de presentadores. El coro Zaria puso la música y los bertsolaris Aitor Mendiluze, Amets Arzallus y Maialen Lujanbio contribuyeron a calentar el ambiente.
Caroline Marchand, mujer de Robert Grenier, que fue jefe del departamento de Arqueología Submarina de Parks Canadá en el momento de la excavación del pecio de San Juan, no necesitaba explicar su emoción: apenas pudo hablar. Su marido, enfermo, no pudo venir a Pasaia, pero ella lo representó en un momento estelar, 'bautizando' con sidra el casco antes de la botadura.
Tampoco hay duda sobre quién aportaba el mayor color y simbolismo: Stephen Augustin, jefe hereditario de la tribu de aborígenes algonquinos mi'kmaq, originarios de la bahía de Fundy, cerca de Red Bay, entonó una canción ritual ataviado con los trajes de su región.
La conexión Euskadi-Canadá presidió la tarde. El embajador de España en Canadá, Alfredo Martínez, se mostró entusiasmado con el proyecto, como el embajador canadiense en España, Jefrey Marder. John Wall, que es superintendente de la Unidad Territorial de Labrador, y Wanita Stone, teniente de alcaldesa de Red Bay, estaban también en Pasaia.
Presidente de Canarias
Pablo Jiménez, del área Unesco del Ministerio de Cultura, y José Antonio Santano, secretario de Estado de Transportes, encabezaban la representación del gobierno central junto a la delegada del Gobierno, Marisol Garmendia. Fernando Clavijo, presidente de Canarias, también se sumó a la ceremonia, como la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, el presidente de las Juntas Generales, Xabier Ezeizabarrena, y los consejeros Denis Itxaso, pasaitarra, e Ibone Bengoetxea, la alcaldesa de Errenteria, Aizpea Otaegi y el de Lezo, Mikel Arruti.
Había gente de la cultura como el escritor Ibon Martín, que tanto ha escrito en sus novelas de Pasaia y los pasaitarras. Y los muchos voluntarios de este largo proceso eran los protagonistas.
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