Sharleen Spiteri (Cantante y compositora de Texas): «Con la edad vuelve la libertad; me importa una mierda no gustar a cierta gente»

Spiteri, en un momento del concierto que Texas ofreció hace unos días en Biarritz./JUAN G. ANDRÉS
Spiteri, en un momento del concierto que Texas ofreció hace unos días en Biarritz. / JUAN G. ANDRÉS

Texas, el grupo escocés de pop liderado por Spiteri, visita el Auditorio Kursaal el martes, día 3, para presentar su disco 'Jump On Board' (2017)

Juan G. Andrés
JUAN G. ANDRÉSBIARRITZ.

Hace unos días Texas protagonizó un concierto privado organizado por una emisora de radio en Biarritz y este periódico aprovechó para entrevistar a su carismática líder, Sharleen Spiteri. En su regreso a Donostia, presentará los temas de su noveno álbum de estudio y repasarán éxitos como 'I Don't Want a Lover', 'Say What You Want', 'Summer Son' o 'Inner Smile'.

- Texas dio su primer concierto hace ahora 30 años en la Universidad de Dundee (Escocia). ¿Lo recuerda?

- Como si fuera ayer. Recuerdo sentir verdadero terror al llegar al escenario y que la gente era mucho más alta que yo. Me agarré con fuerza a mi guitarra y cuando empecé a cantar, me dije: «Dios, que esto termine pronto». Al final resultó muy divertido, realmente divertido.

- Alguna vez han dicho apostar por mantener la inocencia de los inicios pero no debe de ser fácil en una industria tan complicada...

- Es divertido porque al principio de tu carrera reina la inocencia y en la mitad, el caos. Luego vas cumpliendo años, te haces viejo y vuelve la libertad. Es una libertad diferente a la del principio, es una libertad de hacer lo que quieras, porque ser libre es tan importante que no te das cuenta de que te haces mayor. Hacia la mitad de tu carrera intentas agradar y quieres gustar a la gente, pero cuando eres más vieja, dices: «Me importa una mierda si no te gusto. No necesito gustarte ni hacer nada para gustarte. Yo tengo mi vida y tú tienes la tuya. No necesito hacerte reír, no soy una maldita cortesana puesta aquí para entretenerte. Si piensas que soy maleducada, bien; si crees que soy fantástica, genial; y si opinas que soy una mierda, fantástico». No necesito a gente diciéndome lo buena que soy. Y ese recuperación de la libertad tiene que ver con la edad: ya no tengo paciencia para aguantar a cierta gente y ya no disimulo ante ciertas situaciones.

El concierto

La cita
Texas.
Lugar
Auditorio Kursaal.
Día
3/7/2018.
Hora
21.00.
Precios
Entre 30 y 45.

- ¿Cómo se acostumbra un grupo que ha vendido millones de discos a vender sólo miles?

- Yo tengo suerte porque pertenezco a la generación que vendía millones de discos y me siento afortunada por haberlo hecho cuando lo hice. Veo la industria actual y me parece realmente dura, no sé cómo sería si yo tuviera que empezar ahora... La industria está como está por ser como es, se ha jodido a sí misma porque sus responsables son codiciosos y creen que lo saben todo. Pero hoy día ocurre algo maravilloso: hay un montón de jóvenes bandas que están tomando las riendas de su destino y que técnicamente no necesitan a la industria. Ellos componen, graban y editan sus discos. La revolución empezará porque esos grupos van a cambiar la situación y tendrán éxito por sí mismos. La música seguirá ahí, nunca se ha ido, y de hecho, la gente vuelve a querer canciones y letras que cuenten algo sobre sus vidas.

«Hoy día ocurre algo maravilloso: las jóvenes bandas no necesitan a la industria»

- En 'Jump On Board' (2017), su último disco hasta la fecha, se sienten renovados. Si el anterior, 'The Conversation' (2013), era un retorno a las raíces, al sonido Americana y al rock más crudo, el de ahora tiene elementos de música disco y soul... ¿Cómo lo plantearon?

- Yo desconozco porque tomo una dirección u otra: simplemente empiezas a hacer un disco a partir de una idea y nunca sabes a dónde te diriges. Lo que sí sabíamos es que queríamos hacer un disco alegre y divertido, que permita bailar, alzar los brazos al aire y escapar de la realidad. A veces quieres huir de tu vida real y el escapismo es importante. Así fue en mi caso cuando era joven y escuchaba música que narraba situaciones inventadas que te permitían acceder a otros mundos. De eso trata la música.

- «Life's too short, let's work it out», canta en 'Let's Work It Out'. ¿Diría que la esencia del disco reside en ese recordatorio de que la vida es muy corta y en la invitación de resolver nuestras diferencias?

- Sí, esa es la esencia del disco y entronca con lo que decíamos antes. No merece la pena perder tiempo intentando gustar a los demás porque la vida es demasiado corta. No quiero perder tiempo ni gastar energía con gente negativa, con personas desagradables que se odian a sí mismas y no tienen una palabra agradable que decirte. A veces te paras en la calle y sonríes a alguien simplemente porque es otro ser humano y esa persona te mira como diciendo: «¿Por qué coño me sonríes?» No merece la pena... Prefiero disfrutar de las cosas sencillas de la vida: cocinar, ir al jardín, coger yo misma las verduras, limpiarlas, cocinar, compartir buena comida, pan y vino con los amigos, reír juntos... Cuando te haces mayor, cambian las prioridades, y las mías ahora son buscar la sencillez de las cosas y la felicidad. Eso es bueno para la salud y la mente.

- ¿Cómo se siente hoy día al cantar clásicos como 'I Don't Want A Lover' o 'Say What You Want'?

- Me siento exactamente igual. Es divertido porque 'I Don't Want A Lover' la escribí una semana antes de cumplir 18 años. Ahora tengo 50 y sigo pensando lo mismo: no quiero un amante, sino un amigo. Es exactamente lo que quería expresar con 17 años cuando defendía querer un hombre no sólo para que fuera mi novio y tener sexo, sino para que fuera mi amigo, mi compañero, mi amante, mi deseo...

- ¿En estos 30 años ha cambiado mucho la situación de la mujer en la música?

- No, en absoluto, no veo mucho cambio, sigue siendo un mundo habitado por cantidad de gilipollas que quieren llevarte a la cama. La música es un trabajo muy duro y sí, espero que las cosas cambien, pero no en el sentido de que yo deba recibir más atención de los hombres sólo por mi género. Si eres mujer y eres buena en lo que haces, vas a brillar. No me vale que me digan: «Como eres mujer, puedes hacerlo». ¡Que te jodan! Si puedes hacerlo es porque eres buena, no porque seas mujer, y es así como lograremos la atención de todos.

«Al cantar 'I Don't Want A Lover' me siento exactamente igual que cuando tenía 17 años»

- Últimamente se habla mucho de dar más espacio a las mujeres en la música, especialmente en los festivales. ¿Estaría a favor de establecer cuotas?

- No, eso es una mierda... ¿Sabes? Si yo encontrara una mujer batería mejor que el chico que toca con nosotras en Texas, sería una mujer. A esos efectos yo no veo la diferencia entre hombre y mujer. Yo sólo busco músicos que sean buenos, que hagan bien su trabajo, que entiendan el sacrificio, la constancia y el esfuerzo que supone vivir en la carretera, no ver a tus hijos... Da igual lo que se diga, el rol de los hombres y mujeres es muy diferente. Lo veo en mi casa, yo no soy mejor que el padre de mi hija, pero él juega un rol diferente: cuando hay un marrón, ella acude a mí porque yo lo soluciono, y para el resto de las cosas va donde él. A mí me gusta que haya diferencias y que en la vida de mi hija haya chicos y chicas que cumplen distintos papeles pero la quieren igual. Yo ahí no veo las cosas en términos de género.

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