Donostia Festibala batirá récords

Presentación del festival que se celebrará este viernes y sábado en el Hipódromo./SARA SANTOS
Presentación del festival que se celebrará este viernes y sábado en el Hipódromo. / SARA SANTOS

Esta octava edición del Donostia Festibala, que se celebrará los días 14 y 15 de septiembre, tendrá lugar en el hipódromo de San Sebastián, donde se instalarán cuatro escenarios

JUAN G. ANDRÉS

Tal vez sea pronto para lanzar las campanas al vuelo porque Donostia Festibala no abrirá sus puertas hasta este viernes en el Hipódromo. Sin embargo, sus responsables hablan ya de «gran acogida» de una octava edición que previsiblemente duplicará el público de la anterior y congregará a más jóvenes que nunca. Además, este año el pronóstico climatológico es bueno y el festival habilitará un servicio gratuito de autobuses-lanzadera de ida y vuelta entre la capital guipuzcoana y Lasarte-Oria.

El público. El director de la cita musical, Sergio Cruzado, desveló ayer algunos detalles de última hora en una rueda de prensa en la que le acompañaron representantes institucionales y patrocinadores de Euskaltel, Lakunza, Keler y Kutxabank: el nombre de esta última entidad bancaria ha desaparecido de la denominación del festival aunque sigue apoyándolo con mayores descuentos para sus clientes. Aún quedan bonos para el viernes y el sábado a un precio de 52 euros y entradas sueltas por 28 euros, pero según destacó, «será la edición con más público de la historia del festival».

Cuando éste se celebraba en Igeldo, el parque de atracciones solía congregar a unas 11.000 personas en ambas jornadas, mientras que el año pasado, en la primera edición del hipódromo, la cifra descendió hasta los 7.500 asistentes. En cambio, esta semana la cifra podría duplicarse porque a juzgar por el ritmo de venta de entradas, la organización batirá su récord con entre 14.000 y 16.000 personas.

Los jóvenes. Cruzado expresó su «satisfacción» ante un hecho que supone ver «recompensada» la nueva apuesta del festival por las músicas urbanas, que a partir de ahora centrarán la parte alta del cartel con nombres como Kase. O y C. Tangana. «El público joven ha reaccionado y según los datos que tenemos, la gente de entre 20 y 30 años que no solía venir, está comprando entradas y será una parte importante del grueso de la audiencia», señaló el director.

También dio por cumplido el objetivo de despertar la «curiosidad» de un sector del público adulto que se sentía más «cómodo» con grupos «clásicos y nostálgicos» pero que probará con géneros actuales como el hip hop o el trap, «unos estilos que se están cocinando tras el pop y el rock».

Además, el responsable del evento reafirmó su «voto de confianza a la gente joven que está creando un montón de música libre, abierta, original y muy personal». «Igual que hace 30 años disfrutábamos de la música de los 80, ahora es momento de disfrutar de la música del siglo XXI», insistió, al tiempo que se mostró convencido de que, «ahora sí, este festival tiene un largo futuro» por delante.

El cartel. Los conciertos comenzarán hacia las 18.30 horas, algo más tarde de lo habitual, y los escenarios se reducirán de cinco a cuatro. Ello provocará que haya unos 15 nombres menos que el año pasado y que la oferta pase a ser de 30 bandas que, a cambio, dispondrán de más tiempo y atención por parte del público durante 24 horas de música repartidas entre el viernes y el sábado. «Nos dimos cuenta de que programar a muchos grupos cuando no hay demasiado público o solapar muchas actuaciones no suma, sino que genera frustraciones, y aquí no estamos acostumbrados a ir de día a los festivales», explicó el responsable.

Al aragonés Kase. O, referente del hip hop en castellano con un influyente pasado como líder de Violadores del Verso, y al madrileño C. Tangana, icono actual de las músicas urbanas, habría que sumar artistas como la argentina Nathy Peluso; el grupo Riot Propaganda, resultado de la fusión de Los Chikos del Maíz y Habeas Corpus; o el valenciano Niño de Elche, que ha contribuido a renovar el flamenco con espíritu transgresor. Con todo, quienes gusten de los ritmos más crudos no querrán perderse las actuaciones de Berri Txarrak, que el sábado por la noche congregarán al público más numeroso de esta edición; ni a los burgaleses La M.O.D.A. con su fusión de ritmos; ni al colectivo de punk feminista ruso Pussy Riot, dos de cuyos integrantes han sido recientemente detenidos por su continua oposición al régimen de Vladimir Putin.

Cuatro escenarios. Los dos escenarios principales, el denominado Keler y la carpa Thunder Bitch, se ubicarán sobre el césped del Hipódromo, mientras que el tercer tablado, ubicado tras las gradas y sobre el asfalto, recibirá a los grupos programados por las salas Dabadaba -Lester y Eliza, Betacam, Pet Fennec- y Le Bukowski -Pelax, Liher y Señor No-, y también a los DJs que pincharán hasta la madrugada. Finalmente, por el cuarto escenario montado por la FNAC bajo las gradas junto al mercado pasarán Juan Valls y Deus Ez, miembros del programa Katapulta que impulsa el Departamento de Cultura de la Diputación de Gipuzkoa para dar visibilidad al «talento local».

En total, se habilitarán 20.000 metros cuadrados para escenarios, diferentes servicios y zonas para el público y patrocinadores.

Buses-lanzadera. Como ya adelantó este periódico el domingo, una de las novedades de esta edición será la puesta en marcha de un servicio gratuito de autobuses-lanzadera que conectará Donostia con Lasarte-Oria. La organización da respuesta así a la demanda de cientos de usuarios, que el año pasado dijeron añorar la «comodidad» del festival cuando éste tenía lugar en Igeldo. Con una dotación de 13.000 euros, el Ayuntamiento asumirá el gasto de este servicio que muestra el «compromiso» con el transporte público, «más necesario» si cabe en eventos en los que participan mayoritariamente jóvenes, según subrayó la concejala de Movilidad y Transporte, Pilar Arana.

Los buses partirán del Hotel Londres hacia la puerta del Hipódromo desde las 17.30 horas hasta las 2.00, con una frecuencia de entre 15 y 30 minutos, mientras que los trayectos de vuelta a Donostia funcionarán desde las 18.00 a las 4.30 horas, con frecuencias de 30, 15, 10 y 5 minutos en función de la franja horaria. Quienes deseen alargar la noche podrán hacer uso de las líneas regulares de autobús de la empresa TSST y de los servicios de Euskotren.

Sara Santos

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