Deadpool y X-Men vuelven a casa

Con este montaje ha celebrado el actor Ryan Reynolds, Deadpool, la adquisición./@VancityReynolds
Con este montaje ha celebrado el actor Ryan Reynolds, Deadpool, la adquisición. / @VancityReynolds

La todopoderosa Disney culmina la adquisiciónde 21st Century Fox por casi 63.000 millones de euros tras año y medio de negociaciones

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Del vasto y complejo universo que atesora Marvel aún quedaban superhéroes y antihéroes que no habían cruzado sus caminos. Con el paso de la 21st Century Fox a manos de la todopoderosa Disney -ha desembolsado la astronómica cifra de 62.840 millones de euros-, solo es cuestión de tiempo que las historias de personajes deslenguados y violentos como Deadpool o mutantes justicieros como los X-Men acaben convergiendo en algún punto con las de las decenas de personajes que la compañía de Mickey Mouse tenía ya bajo su ala.

Porque sí, la adquisición de Marvel por parte de Disney, hace ya diez años, no trajo consigo a todos los superhéroes de la llamada 'Casa de las Maravillas'. Con una Hollywood ávida de poderes fantásticos y taquillazos palomiteros, Marvel vendió los derechos de cómics como Los 4 fantásticos antes de que la idea de configurar un universo cinematográfico propio tomara fuerza.

Lo cierto es que poco se sabe del destino que aguarda a estos personajes que, después de unos años fuera, regresan a casa. ¿Cruzarán todos sus vidas con las de los Vengadores? Bob Iger, consejero delegado de Disney, explicaba en febrero de este mismo año que la compañía iba a respetar la calificación para adultos de franquicias como Deadpool. Eso no significa, sin embargo, que el personaje no pueda realizar un pequeño cameo. El propio Ryan Reynolds, que da vida al descarado matarife, saludaba la noticia con un simpático montaje en el que se veía al antihéroe asomado a la ventanilla de un autobus escolar con las características orejas de Mickey sobre la cabeza. Debajo, podía leerse una frase del actor: «Me siento como si fuera el primer día de Pool». Otros personajes, en cambio, lo tendrían más sencillo.

Pero la compra de Fox por parte de Disney va más allá de hacerse con los personajes de moda. No se trata solo de que una familia como la de los Simpson pertenezca ya al gigante del ratón animado o de que franquicias como 'La jungla de cristal', 'Avatar', 'Bohemian Rhapsody' -ojo a esto- o 'El planeta de los simios' pertenezcan ya a Disney. El plan de expansión de la casa de animación dio sus primeros pasos en 2006, con la adquisición de Pixar, y continuó con la compra de Marvel y Lucasfilm, responsable de la saga 'Star Wars'. Ahora, con la absorción de la Fox, Disney se convierte en la mayor compañía de entretenimiento de la historia.

Y la razón parece clara. Disney necesita contenidos propios porque ultima la puesta a punto de Disney+, un servicio de vídeo bajo demanda similar a Netflix, al que pretende plantar cara. Y no solo eso, ha adquirido también Hulu, otra plataforma de contenidos por 'streaming' que hasta el momento solo operaba en Estados Unidos, pero que desembarcará próximamente en Europa. La fusión, por otro lado, no esta exenta de problemas. Según apuntaba 'The Hollywod Reporter', la compañía pretende ahorrar cerca de 2.000 millones de dólares (1.747 millones de euros), lo que significa que podrían desaparecer 4.000 empleos.

La transacción, efectiva a partir de las 17:02 horas de este miércoles, implica la absorción por parte de Disney de alrededor de 19.200 millones de dólares (16.923 millones de euros) en deuda, así como de unos 19.800 millones de dólares (17.452 millones de euros) en efectivo de la compañía. Cabe recordar que Disney ha elevado su oferta un 36% respecto de los 52.400 millones de dólares (46.190 millones de euros) pactados a finales de 2017 para superar la intromisión de Comcast, según indicó la multinacional.