La Cota cumple 50 años

Montesa Cota/
Montesa Cota

El modelo más icónico de Montesa es el único de los años dorados de la industria española de la moto que sigue en producción

Borja Olaizola
BORJA OLAIZOLA

Un encuentro en la localidad barcelonesa de Tona el próximo 14 de octubre conmemorará el 50 aniversario de la Montesa Cota, una de las motos más populares que se han fabricado en España. Nacida como un modelo específico para la práctica del trial, la Cota se convirtió en uno de los productos de más éxito de la industria de la motocicleta española. Su atractivo diseño y la ausencia de alternativas en un mercado cerrado a cal y canto a los productos extranjeros hicieron de ella uno de los grandes objetos de deseo de las generaciones el 'baby-boom'.

Pese a que su concepción trialera hacía de las Cotas motos incómodas para circular por carretera, las calles de las principales ciudades españolas se llenaron en los setenta y los ochenta del más icónico de los modelos que salieron de la factoría de Esplugas de Llobregat. Sus cortos desarrollos para campo impedían que la moto pasase de serie de los 80 kilómetros por hora y sus frenos eran a todas luces insuficientes para andar en carretera con cierta seguridad. Por no tener, ni siquiera tenía asiento para el pasajero y los que viajaban de 'paquete' tenían que acomodar su trasero en el exiguo hueco que dejaba el guardabarros trasero. Aun así, la moto se convirtió en uno de los mayores éxitos de la industria española de la motocicleta: se calcula que Montesa llegó a vender unas 80.000 Cotas.

Su línea estilizada fue sin duda una de las claves de su éxito. La integración del asiento y del depósito de gasolina en una sola pieza de color rojo vivo revolucionó los conceptos motociclistas de la época y le valió a Montesa varios premios de diseño. La Cota entraba por los ojos y había pocos aficionados a las motos que se quedaban indiferentes cuando la contemplaban en un escaparate.

Minimoto

El éxito comercial del modelo se completó con un palmarés deportivo apabullante en el Campeonato del Mundo de Trial. Montesa supo aprovechar el tirón de la Cota con la creación de una amplia gama que abarcaba varias cilindradas. A la 247 inicial, concebida por Pedro Pi en 1968, no tardaron en sumarse la 74, la 123 y la 49. Se comercializó incluso una Cota 25, una minimoto que hizo las delicias de los niños más afortunados.

El declive de la Cota coincidió con el hundimiento de la industria de la moto española. Las huelgas de Montesa de 1978 y 1981, unidas al desplome de la demanda que se produjo en el sector cuando la sociedad española cambió definitivamente las dos ruedas por el coche, socavaron los cimientos de la empresa, que tuvo que refugiarse en los brazos del gigante Honda para sobrevivir. Montesa-Honda, la sociedad resultante de la absorción, mantiene a día de hoy la producción de la Cota aunque el modelo se basa en tecnología japonesa y lo único que conserva del original es el nombre.

La Cota, de todas formas, es el único modelo de los años dorados de la industria española de la moto que sigue fabricándose. Otros nombres legendarios de aquella época, desde la Pursang a la Metralla de Bultaco pasando por la Phantom o la Yankee de Ossa, son cenizas de un periodo que no tiene el reconocimiento que se merece en la memoria siempre quebradiza de la sociedad española. Solo por eso ya merece acercarse el próximo 14 de octubre a la Montesada que conmemorará el primero medio siglo de vida de la Cota.