La ola del Zinemaldia a los Goya

Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga con los siete premios, mas una mención, que lograron en el Zinemaldia y les impulsan hacia las nominaciones a los Goya./FÉLIX MORQUECHO
Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga con los siete premios, mas una mención, que lograron en el Zinemaldia y les impulsan hacia las nominaciones a los Goya. / FÉLIX MORQUECHO

Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga impulsan 'La trinchera infinita' a la temporada de premios. «Tenemos que conseguir que se mantenga el eco del Festival, que ha sido muy importante para la película», afirman los directores del filme

Ricardo Aldarondo
RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.

Con los siete premios, más una mención, de siete jurados diferentes cosechados en las últimas 24 horas del pasado Festival de San Sebastián, los autores de 'La trinchera infinita' se concentran en las estrategias de las próximas semanas, para «aprovechar la ola del Zinemaldia» y multiplicar su efecto de cara al estreno en salas, el 31 de octubre, y las nominaciones a los premios Goya, que se darán a conocer el 2 de diciembre.

No lograron la Concha de Oro pero sí dos de los premios más importantes del palmarés oficial, el de dirección y el de guion, y no hay duda de que la nueva película del equipo Moriarti ha salido enormemente reforzada del Festival. Tanto entre la crítica como entre el público quedó la sensación de que 'La trinchera infinita' ha sido la gran película de la competición oficial, y así parecen refrendarlo los diferentes premios. Los tres directores del filme, Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, así lo han sentido, aun con su habitual prudencia a la hora de los halagos: «La gala de presentación de la película en el Kursaal fue muy bonita, por verles a Antonio de la Torre y Belén Cuesta tan emocionados, porque la ovación del público fue muy grande. Y en los días siguientes se nos acercó muchísima gente para felicitarnos y notábamos que había trascendido más que las anteriores películas», en referencia a 'Loreak' y 'Handia'.

De los ocho premios que recibieron en total, lo que más valoran es la diversidad: «Casi todos los premios que hemos recibido vienen de sitios y jurados diferentes: dos del jurado oficial, uno del jurado del cine vasco, otro de los guionistas vascos, el de la crítica internacional, el de la prensa cinematográfica española, otro de los cinéfilos locales y una mención de la asociación de blogs. Esa variedad es muy gratificante», asegura Garaño.

Las frases

Aitor Arregi, director
«Más que cineastas, parecemos un grupo de rock. Pero no vamos a por los discos en solitario»
Jon Garaño, director
«La pelea será entre Almodóvar y Amenábar, nosotros podemos estar ahí como los terceros»
Jose Mari Goenaga, director
«Es el año de Antonio Banderas pero Antonio de la Torre tiene que estar nominado también»

Fueron veinticuatro horas trepidantes: el sábado de la clausura del Festival y la catarata de premios lo comenzaron recogiendo a las diez de la mañana el premio Feroz, y lo terminaron a las dos de la madrugada recibiendo el premio Flipesci en los jardines del palacio de Miramar. Y el viernes a última hora ya habían recogido el Fipresci y el premio de los guionistas vascos.

Trámites para los Goya

No han parado desde entonces: «Ahora hay que intentar que la ola del Zinemaldia no pierda fuerza y se mantenga hasta los Goya», resume Aitor Arregi. De momento están con los preestrenos. Esta semana han estado presentando la película en Bilbao, Madrid y Pamplona, con las salas llenas, en unas sesiones que el Zinemaldia organiza con Golem cada año. «En Bilbao fue muy bonito, porque nada más salir, antes de presentar la película ni nada, nos recibieron con un aplauso muy largo. Ahí también nos dimos cuenta del eco que tiene el paso por el Zinemaldia», apunta Arregi.

Ahora hay que preparar el acceso a los Goya. «Empieza ya la temporada de premios, en los demás no puedes hacer nada, simplemente los recibes o no, pero para los Goya sí que hay que hacer cosas», advierte Goenaga. «Primero hay que registrar la película como candidata a los Goya y decidir a qué categorías la presentas, que es algo que elige la propia productora. También tienes que ver la estrategia con los actores, si conviene presentarlos en la categoría de revelación, de reparto o protagonista, aunque un actor que ya haya sido presentado en la categoría de revelación anterioremente no puede repetir». Esos trámites ya los cumplieron antes del Festival. Pero ahora hay que tratar de llamar la atención de los académicos, que son los que votan para elegir a los nominados.

«El Zinemaldia es un gran impulso de cara a los Goya, está muy bien colocado por fechas y por prestigio y si de San Sebastián sale la película impulsada, es más fácil hacer la campaña de esta época. Pero hay que conseguir que se mantenga el eco». Ahora es la época en que los académicos ven las películas, en la plataforma privada de la Academia, si no las han visto en estreno, o en pases especiales, y van decidiendo sus votos para elegir a los nominados, que se darán a conocer el 2 de noviembre. «Al no estar en Madrid quizás nos perdemos algo del runrún de cómo se va posicionando cada película, pero ahora con las redes sociales es más fácil tener una idea de lo que va pasando», apunta Goenaga.

Guerra dura

Poco después de terminar el pase de 'La trinchera infinita' en el Festival, ya circulaban por Twitter las premoniciones: «Está claro que este año los Goya van a ser una pelea entre Almodóvar y 'La trinchera infinita'», apuntaban los agoreros. Pero los Moriarti no lo ven así: «Yo sería prudente en este sentido, la guerra va a estar entre Almodóvar y Amenábar», vaticina Garaño. «Y nosotros podemos estar ahí, pero los que lo tienen asegurado son ellos dos, por nombre, por trayectoria, por las películas...».

El hito de haber logrado, hace dos años, trece nominaciones y diez premios Goya con 'Handia', su anterior película, tiene su peso. «La gente nos dice: 'Si con 'Handia' ganásteis diez, con esta sacaréis por lo menos once, ¿no?'. Pero esas matemáticas no funcionan en esto de los premios», advierte Garaño. «'Handia' en ciertos aspectos técnicos podía resultar más deslumbrante, aunque 'La trinchera infinita' pueda tener un trabajo igual o mejor». Y hay que tener en cuenta que «en nuestro caso el reto era cómo trabajar la fotografía en un agujero y con mucha oscuridad, y eso a lo mejor no es tan impresionante», apunta Goenaga.

Así lo ve también Arregi: «Cuando una película crea un mundo que no existe, como en el caso de 'Handia' y en menor medida 'La trinchera infinita', destaca más en los aspectos técnicos, pero eso no siempre tiene reflejo en los Goya. Pero el tractor es la propia película, si gusta, si emociona, si se habla de ella, arrastra a las nominaciones de todo tipo. Y 'Mientras dure la guerra' también destaca mucho en los aspectos técnicos y pueden caerle un montón de nominaciones».

También depende de las películas que peleen en cada edición, «y aunque nos hacemos esas preguntas constantemente, tampoco nos queremos poner mucha presión en ese sentido», añade Arregi.

Aunque 'Handia' fue muy premiada en los aspectos técnicos, gracias a muchos profesionales que han vuelto a trabajar en 'La trinchera infinita', el equipo de las productoras guipuzcoanas Irusoin y Moriarti tiene también muchas esperanzas puestas en los actores, al menos para las nominaciones. «Con todas las veces que ha estado nominado Antonio de la Torre, sería un bajón que no lo estuviera esta vez», bromea Goenaga. «Pero este año parece claro que el premio se lo va a llevar Antonio Banderas, que nunca ha ganado un Goya, y en 'Dolor y gloria' tiene su gran papel, y además ya ganó el premio al mejor actor en Cannes. Y también está Karra Elejalde, que está muy bien como Unamuno».

Belén Cuesta, la coprotagonista de 'La trinchera infinita', ha recbido unánimes elogios por su trabajo. «Belén está en un momento muy bueno, es 'su' momento, y le vemos muchas posibilidades. Pero también están saliendo muy buenos trabajos de Marta Nieto en 'Madre', Pilar Castro en 'Ventajas de viajar en tren', Greta Fernández en 'La hija de un ladrón'... Va a haber una competencia seria», advierte Goenaga.

Ahora se trata de hacer campaña en este mes de reflexión de los académicos, pero con sentido. «Puedes dedicarte a hacer ruido durante meses, pero eso puede ser contraproducente. Nosotros somos más bien tardíos. Ahora la clave está en el estreno, que la película guste, haga buenas cifras y se mantenga bien».

Esta terna de directores intriga hasta a Neil Jordan, el cineasta que presidió el jurado oficial del Zinemaldia: «Mientras esperábamos para salir al escenario en la gala del palmarés nos preguntó: '¿Pero cómo lo hacéis, quién manda de los tres? Porque siempre tiene que mandar uno'», recuerda Arregi. Pero ellos lo ven más bien como una ventaja: «Todas esas discusiones que se eternizan entre nosotros no las tendrán los directores que trabajan en solitario», apunta Goenaga. «Pero yo creo que la mayoría siempre tienen alguien de confianza, que le hace de frontón, siempre es necesario contrastar las cosas con alguien».

Ofertas y tentaciones

«A veces más que cineastas parecemos un grupo de rock, por la forma en que funcionamos», concluye Aitor Arregi. Y esa sensación se confirma con el incremento de gente que les para por la calle para felicitarles o comentarles algo: «Parece que ya nos van poniendo cara. Bueno, a Garaño le han puesto cara siempre, no sabemos por qué pero muchas veces la gente se dirige a él», revela Goenaga.

Pero siguiendo con la equivalencia con un grupo de música, aseguran que «no estamos pensando en los discos en solitario». «¿Vamos a seguir así, no?», pregunta Goenaga a sus compañeros, como si fuera la primera vez que se lo plantean.

No es cosa de separarse ahora que están llegándoles ofertas por doquier: «En el Festival también llegan cosas, te proponen proyectos, te ofrecen guiones... Antes del Festival también tuvimos una reunión importante y estamos abiertos a esas conversaciones. Ahora es momento de valorar, sin precipitarse».

«Hay cosas tentadoras», reconoce Goenaga, «pero hay que decidir con sangre fría. Esa frase que nos dicen mucho, 'tenéis que aprovechar el momento', tiene su peligro». Entre esas cosas no podía faltar la oferta de hacer una serie, pero no quieren concretar más. Y además tienen sus propios proyectos sobre la mesa, y «hay uno que destaca un poco más que los otros. Pero nos lo vamos a tomar con calma».

Estreno el 31 de octubre con dos centenares de copias

Tras los preestrenos puntuales para público y prensa, o para los académicos que votan para los Goya, la siguiente fecha clave es el próximo día 31, cuando está fijado el estreno de la película en salas. Aún hay que cerrar el circuito, pero está previsto un estreno con unas doscientas copias, una cifra importante. «Siempre nos hemos movido entre las 50 y las 90 copias, con películas que eran en euskera y no tenían actores tan conocidos como Antonio de la Torre. En el circuito del cine de autor ya tenemos hueco, ahora tenemos que interesar a los exhibidores de los cines más comerciales», explican los directores. Con 'La trinchera infinita', distribuida por eOne, quieren «reforzar el circuito de Andalucía», donde se desarrolla la acción del filme, «que con Euskadi serán los dos polo más interesantes».