'Taxi a Gibraltar' o la épica de los desgraciados llega el viernes a las pantallas

'Taxi a Gibraltar' o la épica de los desgraciados llega el viernes a las pantallas

I. CORTÉS MADRID.

No se equivoca el cineasta Alejo Flah cuando destaca que pocas veces Gibraltar ha sido escenario de películas. 'Taxi a Gibraltar', que se estrena este viernes, está llamada a cambiar esa suerte, incluso pese a que el equipo sólo rodó durante un par de días en el Peñón. «La magia del cine», confiesa el realizador de origen argentino. Escrito por Flah y Fernando Navarro, el filme sigue los pasos de Diego (Joaquín Furriel), un argentino de verbo fácil, pícaro y embaucador que acaba de salir de la cárcel. Pronto cruzará su camino con el de León (Dani Rovira), un taxista malhumorado con numerosos problemas para llegar a fin de mes. Ambos se unirán para llevar a buen puerto un plan: extraer el oro que, según le dijo un compañero de celda a Diego, se encuentra en el interior del Peñón.

«La idea de Gibraltar surgió rápidamente», explica Flah. «Es un sitio único, en el que todo es posible y tan particular que permitía esta pequeña épica de los desgraciados que tiene la película. Es parte de Andalucía, pero luego hablan ese 'spanglish' tan especial y está el tema de los monos», argumenta. Y luego estaba el Peñón en sí, con esos kilómetros de túneles interiores. «La imagen era tan fuerte como la del platillo de 'Encuentros en la tercera fase'», reflexiona.

Seres antagónicos, de viaje

Con estos mimbres, Flah ha tejido una 'buddy movie' que se mira en películas como 'Mejor solo que mal acompañado', 'Límite 48 horas' y 'Arma letal'. «Me gustaba esta idea del encuentro de dos personajes que, de alguna forma, son antagónicos y emprenden un viaje y también me interesaba la posibilidad que daba la 'buddy movie' de cruzar los géneros», relata.

Y es cierto porque en 'Taxi a Gibraltar' se juega no solo con la comedia, sino también con la aventura que surge de la desesperación, en un relato que quizá se ve algo lastrado por el uso del cliché y el tópico. Dice Flah que el quería partir del estereotipo para terminar en el ser humano, aprehenderlo y explicar por qué estos personajes actuaban así. «Creo que desde el guion, eso está bien trabajado, pero por otro lado estos actores han acabado humanizando los aparentes estereotipos». No sólo habla de Rovira y Furriel, también de Ingrid García-Jonsson que da vida a Sandra, el contrapunto de esta pareja. «Los tres están en territorios donde normalmente no suelen estar y han conseguido dar mucha verdad y humanidad a los personajes», afirma Flah.