De Obaba a California sin salir de casa

La ambiciosa producción de 'El hijo del acordeonista' ultima el rodaje recorriendo Gipuzkoa y Navarra | Fernando Bernués dirige la adaptación al cine de la novela de Bernardo Atxaga, que se estrenará en el próximo enero

De Obaba a California sin salir de casa
RICARDO ALDARONDO

Tres tiempos narrativos diferentes, personajes que pasan de niños a jóvenes y a la madurez, un arco temporal que va de la Guerra Civil a un comienzo del siglo XXI con ETA aún activa y un territorio tan real como ficticio que va de Obaba a California son algunas de las claves, y de las dificultades, que conlleva el rodaje de la película 'El hijo del acordeonista / Soinujolearen semea'.

La adaptación al cine de la novela de Bernardo Atxaga por parte del director Fernando Bernués, que ya hizo una versión de ese texto para el teatro hace siete años, avanza sin mayores problemas que algún revés meteorológico, con una «producción ambiciosa» que une a las productoras Abra Prod y Tentazioa. Ayer se cumplía la cuarta semana de rodaje, con unas escenas protagonizadas por niños en un interior de San Sebastián. Y quedan dos semanas y media más.

La ficha

Dirección
Fernando Bernués.
Guion
Patxo Telleria.
Intérpretes
Aitor Beltrán, Iñaki Rikarte, Cristian Merchán, Bingen Elortza, Joseba Apaolaza, Mireia Gabilondo, Frida Palsson, Miren Arrieta, Laia Bernués, Eneko Sagardoy.
Fotografía
Gonzalo F. Berridi.
Música
Fernando Velázquez.

«Vamos capeando el temporal, porque el tiempo ha estado muy cambiante, pero con algunos ajustes a partir de las previsiones meteorológicas, estamos cumpliendo sin mayores problemas el plan», explica Fernando Bernués. La película va recorriendo numerosas localizaciones entre Gipuzkoa y Navarra, para recrear los dos territorios principales de la novela de Bernardo Atxaga, la ficticia Obaba, que puede tener características más comunes a Euskadi, y una California del Norte que necesita una luz especial.

«A pesar de los continuos cambios del tiempo, estamos cumpliendo bien el plan de rodaje»

«Recrear una California del Norte en Euskadi nos ha obligado a movernos mucho. Hay localizaciones que pueden ser muy cercanas y reconocibles, aunque con una mínima intervención te crees que estás en California. Por ejemplo el albergue de Ulía, siempre que no enseñes la Concha, claro», explica Bernués. «Parte de la acción de California tiene lugar en un rancho de caballos que tiene el protagonista y eso se ha rodado en Opakua, en las estribaciones de Urbasa, y en una yeguada impresionante que hay en Ulzama. En ese sentido creo que la película es muy solvente».

En cuanto a Obaba, está recreada con una mezcla de Lesaka y Bera. Y también hay localizaciones, algunas interiores, en Donostia e Irun, entre otros lugares. Y entre esos dos territorios, en la época de la juventud de los protagonistas y el comienzo de su militancia en ETA, también hay un tramo que se desarrolla en Francia. «Ahí hemos tenido una luz más gris, con mucha lluvia, que nos venía muy bien. En las dos últimas semanas vamos a rodar lo que corresponde a Obaba y a la infancia de los protagonistas, esperemos que haya una luz menos plomiza. La verdad es que tenemos mucho trajín».

Trasvase de actores

El reparto de 'El hijo del acordeonista' está imbricado con el de la versión teatral, y de forma curiosa. Iñaki Rikarte y Aitor Beltrán interpretan a los dos protagonistas, pero si en la versión teatral se ocupaban de la etapa joven de los personajes, en la película interpretan la edad adulta. Y se convierten en cincuentones. Otros actores como Patxo Telleria y Joseba Apaolaza cambian de personajes con respeto a la versión teatral. Mireia Gabilondo sigue interpretando a la madre.

Con un guion firmado por Patxo Telleria, rodada en euskera, con algunas partes en castellano y algo de inglés, 'El hijo del acordeonista' cuenta con un equipo de reconocidos profesionales, desde las ganadoras de un Goya Karmele Soler y Olga Cruz en maquillaje y peluquería, y Saioa Lara en vestuario, al director de fotografía Gonzalo F. Berridi o el músico Fernándo Velázquez, además del ayudante de dirección Antxon Zabala, «que es un puesto del que no se suele hablar pero es el eje de un rodaje», además de Juanma Pagazaurtundua como director de producción y Peio Villaba en la dirección de arte.

«Se respira sensación de madurez en la profesión del cine vasco, ha crecido mucho», destaca Bernués

Fernando Bernués, entregado sobre todo a la creación teatal, regresa a la dirección de cine después de 'Kutxidasu bidea, Ixabel' (2006) que codirigió con Mireia Gabilondo. Y ahora se ha sorprendido por «cómo ha crecido la profesión y el oficio en el cine vasco. La sensación de madurez que se respira es un gusto, el equipo está siendo un lujazo», afirma el director. «Es una producción ambiciosa aunque ajustada. Contamos con ayudas del Gobierno Vasco y ETB y estamos a la expectativa de las ayudas del ICAA. Es una producción con un nivel de riesgo económico importante, pero creemos que el proyecto lo merece». La película se finalizará en el mes de octubre, y tiene previsto su estreno para el próximo enero.

Para los protagonistas, el filme también tiene sus retos. El donostiarra Aitor Beltrán, que ha intervenido en numerosas series de televisión y en películas como 'Los tontos y los estúpidos', interpreta a David «cuando está en el final de su vida y vive en California en un rancho que heredó de su tío, años después de militar en ETA y de ser acusado de traidor. Es muy feliz allí con su mujer americana, hasta que recibe la visita de su amigo y antiguo compañero. Y tiene algo que decirle», resume Beltrán.

Y a Joseba en esa edad madura lo interpreta el vitoriano Iñaki Rikarte, de amplia experiencia en teatro y que considera que «cada personaje se define en función del otro. Joseba es más agudo, vitalista, ingenioso, David es más reservado, con un sentimiento de culpa que le condiciona su vida».

«Es curioso porque en la película los personajes recuerdan su pasado, pero nosotros como actores de la obra teatral tenemos nuestros propios recuerdos de cómo eran los personajes entonces en escena, en 2011. Es muy raro, como unos recuerdos reales sobre una ficción, pero muy estimulante», explica Beltrán, que que tenido que ir y venir de Madrid continuamente para combinar la película con la preparación de la obra de teatro 'Lehmann Trilogy' en Los Teatros del Canal, con la dirección de Sergio Peris-Mencheta. «Es como si aquello de lo que hablamos nos hubiese pasado realmente», añade Iñaki Rikarte. «Y eso está teniendo su gracia».

Una fascinación y tres formas distintas de narrar

Si Bernués se decidió a llevar al cine la novela de Atxaga es «por la fascinación que me produjo y con la que la hice en teatro», señala el director. Creo que es una novela que une a las generaciones de los 50 y los 60, porque es una hermosa historia de amistad universal, aunque el contexto en que tiene lugar es inmediato, reconocible y muy nuestro. Y luego la novela es muy cinematográfica, por la cantidad de localizaciones y espacios que recorre y los saltos de época. La dificultad estaba más bien en llevarla al teatro».

La obra teatral y la película nacieron paralelamente. «Cuando hicimos la adaptación ya estábamos pensando en un guion audiovisual. Han pasado varios años, porque en principio había posibilidad de hacer una miniserie. Pero cuando hicimos 'Kutxidasu bidea, Ixabel' (2006) ya pensábamos en esta adaptación, pero entonces los derechos estaban cedidos para otro proyecto que no se llegó a hacer».

 

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