Isaki Lacuesta: «Tuve un guion sobre Euskadi, pero el tema vasco daba mucho miedo a los productores»

Isaki Lacuesta presentó ayer una exposición en el centro Arts Santa Mònica de Barcelona./EFE
Isaki Lacuesta presentó ayer una exposición en el centro Arts Santa Mònica de Barcelona. / EFE

El realizador presenta este sábado en Tabakalera la proyección con música en directo de 'Entre dos aguas', ganadora del Zinemaldia el pasado año

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

Nueve meses después de llevarse la Concha de Oro del Zinemaldia por 'Entre dos aguas', el realizador Isaki Lacuesta (Girona, 1975) regresa este sábado a Donostia para asistir a la proyección en Tabakalera (19.00 horas, 7 euros) de la cinta galardonada, esta vez, acompañada con la música en directo de Raül Refree. Vinculado por vía familiar con Tolosa, Lacuesta afirma que hace años barajó la posibilidad de rodar una película de ficción sobre el conflicto vasco, «pero en aquel momento el tema daba mucho miedo a todos los productores y no se pudo hacer».

- Desde su exitoso paso por el Zinemaldia, la película ha recibido varios galardones. ¿Satisfecho?

- Estamos muy contentos. De todas mis películas, posiblemente ha sido la que ha tenido una recepción más unánime porque las previas siempre han sido muy controvertidas con gente que las amaba y las odiaba. Ha girado por festivales internacionales y de hecho, sigue por aquí y por allá.

- ¿Tienen repercusión en taquilla los palmarés de los festivales?

- Pues depende del momento. No es un factor único, pero yo creo que tanto el premio como su paso por Donostia sirvieron para impulsar la película y que saliera mejor posicionada, aunque todo es siempre muy relativo.

- La música de Raül Refree en directo acompañará la proyección de mañana. ¿Es una vuelta a los orígenes del cine o un viaje a su futuro, por aquello de vivir una experiencia única en las salas?

- Las dos cosas. Todo va y vuelve, desaparece y regresa. Últimamente con Refree estoy colaborando mucho. La música de la película la hizo durante el mismo rodaje y posteriormente hicimos una actuación juntos en el Sonar en la que él pinchaba música electrónica y yo ponía imágenes. Invertimos nuestros roles: si en 'Entre dos aguas' él ponía música a mis imágenes, en directo yo pinchaba imágenes que ilustraran su música. Y el otro día hicimos un concierto en el Madrid Flamenco, en el que Raül pinchaba imágenes mientras yo tocaba. En Donostia va a ser una mezcla de las dos cosas, como cambiar la película en directo. Si las películas tienen algo de tiempo congelado esto va a ser devolverla al presente. Lo más seguro es que Raül cambiará por completo la música... conociéndole, se inventará cosas nuevas.

- También hicieron una instalación juntos: 'Your Phone Is a Cop' ('Tu móvil es un poli').

- Sí, el proyecto que hicimos para el Sonar era doble: por un lado el concierto, en el que los dos hacíamos algo que nunca habíamos hecho -él, música electrónica y yo, pinchando imágenes- y por otro, un formato expositivo en el Centre d'Art Contemporani de Barcelona, en el que el público podía manipular mis imágenes y también los sonidos de la música de Raül.

- ¿Qué papel ha de jugar la música en las películas? Es un material delicado de manejar, se te puede ir de las manos.

- Como todo: los actores se te pueden ir de las manos y la climatología y la cámara. Todo puede ser excesivo o demasiado poco. Muchas veces se ha utilizado la música como una forma no ya de subrayar emociones, sino de crearlas cuando no están en las imágenes. Entonces es cuando la música no funciona y quizás como reacción a ese exceso en algunas películas con vocación muy 'mainstream' hay una especie de cine de autor en el que se cuenta la historia sin ningún tipo de música. Eso pasaba a veces con Buñuel que, como era sordo, no ponía música. Todo en su justa medida está bien. He hecho películas con y sin música, en eso no soy rígido, igual que no creo que haya que rodar todo en digital o todo en celuloide, ni siempre con actores o nunca con actores. En este caso, me parecía que tenía más sentido filmar el mundo de Cádiz y de San Fernando con música. Refree y Kiko Veneno son dos músicos que adoro.

- ¿Se puede ver 'Entre dos aguas' como estudio de la luz?

- No lo había pensado así, pero es muy bonito verlo de esa forma. Estoy muy contento del trabajo que ha hecho (el director de fotografía) Diego Dussuel. Por cierto, está en Donostia... Hay una combinación rara de la que resulta que todo el mundo está en Donostia: el protagonista de 'Los condenados', que presenté en 2009 en el Zinemaldia, está allí; Àlex Monner, con el que hice 'La próxima piel' también; Dussuel está rondado 'Patria'. ¡Están todos ahí! Nos vamos a ver todos en Donostia. En la película, Diego hizo un servicio muy modesto en el sentido de hacer una luz nada exhibicionista, que pareciera encontrada, cuando a veces estaba muy manipulada.

- Y a usted, ¿no le tienta rodar algo aquí sobre el monotema vasco?

- Sí, hace como diez años, antes de que ETA anunciara el cese de la lucha armada, empecé a hacer una cosa sobre todo este proceso de cambio que intuía que iba a pasar y tengo mucho material documental rodado. Mi familia es de Tolosa y sí quiero hacer algo, aunque falta tiempo. Tuve un guion de ficción para rodar en Tolosa y en el resto de Gipuzkoa, pero en aquel momento el tema daba mucho miedo a todos los productores y no se pudo hacer.

- Volviendo a 'Entre dos aguas', ¿cómo hay que interpretar que películas sobre las clases populares queden para cinéfilos y públicos de festivales, mientras las clases populares revientan las taquillas de producciones de superhéroes?

- Bueno, tiene que ver con el mercado y con la capacidad de representar una oferta masiva que tienen películas de superhéroes. Yo creo que una película como 'Entre dos aguas' no está hecha para un público elitista, sino que es muy transversal. Cuando hemos hecho pases en San Fernando o en otros lugares, gente que no suele ir a ver cine de arte y ensayo en versión original y con subtítulos la ha entendido perfectamente. Es un filme más emocional. Está claro que dependiendo del tamaño de la película y de dónde la hagas ya sabes que vas a llegar a un público o a otro. Como ocurre, por otra parte, en todos los ámbitos del mercado, sean marcas de leche, libros, periódicos, coches o móviles. En eso los del cine no somos la excepción.

- ¿Habrá una tercera película con los protagonistas de 'La leyenda del tiempo' y 'Entre dos aguas'?

- Ahora mismo soy incapaz de decirlo, sólo pensarlo me agota. Igual dentro de unos años me vuelven a venir las ganas. En todo caso, como son dos películas sobre el paso del tiempo, la ventaja es que tiene que transcurrir más para que haya una tercera. Es un tipo de película que requiere mucha intensidad y mucha energía, no podría hacerlas de seguido. Ahora mismo en una parte de mi cabeza soy incapaz de hacer otro filme así, estoy en hacer un tipo de cine de ficción más narrativo, y en otra pienso que sí sería bonito continuar con esta historia a lo largo del tiempo. Ya veremos, primero habrá que estar vivo dentro de unos años.

- Hubo espectadores que se quejaban de que no entendían los diálogos debido al acento gaditano.

- Sí, cuando se estrenó 'La leyenda del tiempo' en Argentina, la subtitularon y en donde decía 'carajote' ponían 'boludo' y cosas así. En este caso, apostamos por no subtitularla y fue una decisión que tomamos a conciencia. Amigos y periodistas que la han visto con subtítulos en inglés me han comentado que aunque entiendas la vista se te va a las letras. Me acuerdo que cuando llegué a San Fernando me perdía un 20% de lo que decían y ahora entiendo todo. Sé que hay palabras o incluso frases enteras que te vas a perder, pero por el contexto entenderás lo que está ocurriendo. Si no, ¿con qué criterio subtitulas? ¿Con lo que no entienda uno de Sevilla o uno de Zamora? Pensé que era mejor que se entendiera por contexto y si se pierden palabras, no pasa nada, está bien perderse cosas en la vida.

- Cuando ganó la Concha de Oro con 'Los pasos dobles' hizo un llamamiento al espectador a desoír a los críticos y a arriesgar, yendo a ver la película. ¿Le falta un punto de riesgo al público?

- El problema es de acceso a saber qué películas existen, es decir, que ni siquiera sabes lo que te estás perdiendo. Muchas veces escucho opiniones como que el cine español es todo sobre la Guerra Civil y me doy cuenta de que es gente que no ha tenido acceso a ver otras cosas que son una maravilla. Ni siquiera es una cuestión de los críticos o de los informadores, porque la información existe, aunque llega con cuentagotas. Más que información, llega publicidad y eso condiciona un poco, pero sí existe un público curioso, lo que hace falta es que los creadores puedan contar sus cosas.