'Bohemian Rhapsody', el 'biopic' de Mercury, sigue haciendo caja

Un fotograma de la cinta./
Un fotograma de la cinta.

Hasta el momento 3,9 millones de personas han visto la película en España, país donde el largometraje lleva ya recaudados más de 24,3 millones de euros y donde aún se puede ver en 300 salas de cine

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

A estas alturas 'Bohemian Rhapsody' parece imparable. La película que traslada la vida del cantante y compositor Freddie Mercury y de su banda a la gran pantalla lleva ya once semanas en la cartelera. Hasta el momento 3,9 millones de personas han visto la película en España, país donde el largometraje lleva ya recaudados más de 24,3 millones de euros. De hecho, según los datos provisionales que ofrecía comScore Spain este lunes, la cinta fue la segunda más vista el pasado fin de semana, por debajo de 'Aquaman' y por encima de 'El regreso de Mary Poppins'.

Toda una gesta para una película de desarrollo accidentado cuya puesta a punto ha llevado más de nueve años. Producida por Brian May y Roger Taylor, guitarrista y batería de Queen, el primer obstáculo en el camino llegó con la elección de su protagonista. Sacha Baron Cohen fue el elegido en un primer momento para dar vida al compositor de 'Somebody to love', tal y como se anunció en 2010. Sin embargo, tres años más tarde, el cómico y humorista abandonaba el proyecto por «diferencias creativas» con el equipo. Al parecer, según explicaba el director Stephen Frears a principios de año, el actor apostaba por dar una visión más realista de la vida de Mercury. «Quería hacer una película muy escandalosa», explicaba Frears a principios de este año, que inicialmente iba a ser el realizador de la cinta.

Ya con el proyecto más encauzado y respetando la visión que May y Taylor tenían sobre la película, Rami Malek, protagonista de 'Mr. Robot', se convirtió en el actor elegido para dar vida a Mercury, un papel por el que ha ganado el Globo de Oro a mejor actor dramático. Posteriormente, la productora 20th Century Fox anunciaba que Bryan Singer, cineasta detrás de varias películas de la saga X-Men, se incorporaba al proyecto. Pero tres semanas antes de que el rodaje terminase, el director fue despedido, aunque su nombre figura en los créditos como director. La Fox siempre habló de ciertas dificultades durante el rodaje así como de sus repetidas ausencias en el set, pero lo cierto es que el realizador ha sido acusado en numerosas ocasiones de acoso.

Pese a todos estos obstáculos, la cinta se alzaba el pasado 7 de enero con el Globo de Oro a la mejor película dramática, un galardón que no hace más que apuntalar su éxito en todo el mundo. El largometraje, que costó 46 millones, lleva ya recaudados 634 millones de euros, mientras en España aún se puede ver en 300 salas de cine. «Don't stop me now», que diría Freddie Mercury.