Cálido homenaje al pionero de la arqueología marina Manu Izaguirre

Un momento del homenaje que se rindió en Albaola al fallecido director de Patrimonio foral. / ALBAOLA
Un momento del homenaje que se rindió en Albaola al fallecido director de Patrimonio foral. / ALBAOLA

Albaola recordó la contribución del fallecido director de Patrimonio foral a la recuperación del pecio del ballenero 'San Juan' en Canadá

R. KORTASAN SEBASTIÁN.

Decenas de personas se dieron cita el viernes en el astillero Albaola de Pasaia para rendir homenaje a Manu Izaguirre, pionero de la arqueología marina en Gipuzkoa fallecido el pasado mes a los 72 años. Izaguirre, que fue director de Patrimonio de la Diputación de Gipuzkoa, participó de forma activa en los trabajos para la recuperación del pecio del ballenero 'San Juan' hallado en los fondos de la bahía canadiense de Red Bay. Su contribución, recordó el máximo responsable de Albaola, Xabier Agote, fue decisiva para que el astillero pasaitarra pudiese acometer la reconstrucción de la nao que verá la luz el próximo año. «Hemos querido hacer este homenaje -indicó Agote- porque además de ser un apasionado del patrimonio guipuzcoano, le debemos grandes proyectos de restauración y de puesta en valor de cantidad de elementos patrimoniales importantes que sin Manu no habrían existido».

El presidente de Albaola alabó además la calidad humana de Izaguirre, «una persona dotada de un don especial que destacaba sobre todos los demás. Albaola ya le echa de menos», señaló Agote, que recordó además que Izaguirre, con el que tuvo su primer contacto tres décadas atrás, formaba parte del colectivo de voluntarios de la factoría marítima.

En el homenaje participó también Pierre Grenier, hijo de Robert Grenier, el director de la expedición que sacó a la luz el yacimiento arqueológico de Red Bay. Grenier recordó la sólida amistad que forjaron su padre e Izaguirre después de trabajar codo con codo en la recuperación del pecio de la nao 'San Juan'. Reveló en ese sentido que él mismo es ahijado del fallecido, lo que demuestra la relación de afecto que se estableció entre ellos. «Además de ser un colaborador grandioso se convirtió en un compañero y en un amigo extraordinario». Miren Egaña, amiga desde la infancia de Izaguirre, habló de la atracción que sintió por el mar desde los primeros años de su vida.