Alicia Martín López le echa imaginación a la anatomía y la botánica

Alicia Martín López, delante de sus obras en Tabakalera.
/LUSA
Alicia Martín López, delante de sus obras en Tabakalera. / LUSA

La artista extremeña expone en el Kutxa Kultur Plaza de Tabakalera una treintena de obras creadas durante su residencia en el centro

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

Una treintena de cuadros en distintos formatos y técnicas conforman la exposición 'Dark Matter' de Alicia Martín López en el Kutxa Kultur Plaza de la cuarta planta de Tabakalera. En este muestra, la artista extremeña muestra el resultado de su residencia de tres meses a finales del pasado año y principios de 2019 en el Centro Internacional de Cultura Contemporánea.

Y en esta muestra, que la plataforma Katapulta mantendrá instalada hasta el 23 de junio, Martín López (Plasencia, 1982) juega con lo órganico y lo botánico, pero sin llegar nunca a la representación figurativa. «Me quedo justo a las puertas para que el espectador tenga libertad a la hora de ver lo que quiera ver», el mismo motivo que explica que la mayoría de las obras carezca de título: «Ponerles nombre es una forma de encajonarlas y tampoco quería». En cuanto a la técnica, «hay muchas obras en las que combino grafito con pintura, y también con acrílico y pintura al óleo».

Título
'Dark Matter'.
Autora
Alicia Martín López.
Lugar
Kutxa Kultur Plaza, en la cuarta plaza de Tabakalera.
Fechas
hasta el 23 de junio.

El punto de partida de la exposición, explica la artista, «es explorar la idea de transformación, el constante cambio, la entropía y la búsqueda del orden en el caos». En el germen de la mayoría de las obras están unos bocetos dibujados a bolígrafo en un cuaderno. «Ahí se repiten determinados patrones que me dicen mucho de por dónde va mi imaginario visual. Eso se traslada luego a formatos más grande». De hecho, la exposición incluye un puñado de estos bocetos en los que, en efecto, se detecta el origen de los cuadros mayores. A partir de un intenso trabajo con la sombra, la luz y las texturas, «todo el hilo conductor de mi obra es la abstracción figurativa, es decir, me interesa el poder evocador de la forma abstracta. Me gusta dejar lo que estoy pintando en un estado de indefinición, sin llevarlo a la literalidad, donde el espectador puede llevarse la obra a su terreno».

Respecto a de dónde surge esa querencia por esa imágenes a medio camino entre anatomía y botánica, aventura una hipótesis: «Mi padre es científico y me he criado rodeada de ese mundo. Me atrae mucho la estética de lo científico, lo natural y lo orgánico, y lo llevo a mi terreno». La joven artista se muestra finalmente encantada con el «maravilloso» espacio de Kutxa Kultur Plaza.